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ACN España se une a la peregrinación internacional a Roma en el Año Santo 2025

Peregrinos de ACN en Roma

7 mayo 2025

España se une a la peregrinación internacional de ACN a Roma en el Año Santo 2025

Cerca de 40 benefactores españoles se unen a más de 1.000 participantes en una peregrinación de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) con motivo del “Jubileo de los Mártires”

ACN.- Con motivo del Año Santo, que comenzó oficialmente con la apertura de la Puerta Santa el 24 de diciembre de 2024 en la Basílica de San Pedro, la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) reunirá a más de 1.000 benefactores procedentes de 23 países en una peregrinación a Roma, del 7 al 10 de mayo de 2025. Entre ellos se encuentra el grupo español, que contará con 40 participantes entre benefactores, voluntarios y trabajadores de ACN.

«El lema propuesto: “Peregrinos de la esperanza” tiene una connotación especial para nuestra fundación pontificia porque es la razón de ser de la labor que realizamos: llevar esperanza a los sitios donde Dios llora», explica el cardenal Mauro Piacenza, presidente de ACN. “Allí donde la Iglesia sufre persecución, donde está más necesitada, los proyectos de ACN son una caricia de Dios para nuestros hermanos”.

Piacenza subraya que esta peregrinación es una forma concreta de vivir el Año Santo junto a la Iglesia que sufre, en honor a aquellos cristianos que hoy siguen dando su vida por fidelidad a Jesucristo. “El testimonio más convincente de la esperanza nos lo ofrecen los mártires que supieron renunciar a la vida terrena con tal de no traicionar a su Señor”, recuerda el cardenal, citando las palabras del papa Francisco en la Bula de Convocatoria del Año Santo.

“El Año Santo 2025 está centrado en la esperanza”, afirma también Regina Lynch, presidenta ejecutiva de ACN Internacional. “La esperanza ha sido un tema fundamental para el papa Francisco y también lo es para nosotros en ACN. A través de más de 5.000 proyectos anuales en 130 países, nuestra misión es llevar consuelo con nuestra oración y ayuda material, pero también esperanza a los cristianos perseguidos, discriminados y a las comunidades cristianas en extrema necesidad”, recuerda Lynch.

En un acto de comunión de Iglesia universal, benefactores y miembros de 23 oficinas nacionales de la fundación, junto con ACN Internacional, participarán unidas en esta iniciativa para fortalecer su fe y el compromiso con la Iglesia que sufre. Aunque inicialmente estaba prevista una audiencia privada con el Santo Padre y otros eventos que han sido cancelados o modificados debido al comienzo del conclave para la elección de un nuevo Pontífice.

Cardenal Mauro Piacenza durante un evento de ACN

La fundación agradece el constante aprecio del Papa Francisco a su misión: “Sabemos cuánto apreciaba el Papa el esfuerzo de nuestros benefactores por apoyar a la Iglesia necesitada”, añade Lynch. “Rezar ante su tumba nos va a dar fuerzas para renovar nuestra misión. Como fundación pontificia, también pediremos para ponemos a disposición del futuro Santo Padre, como hemos hecho desde los inicios de nuestra obra”.

Testimonios de fe y esperanza

Uno de los momentos más emotivos de esta peregrinación tendrá lugar el 8 de mayo en la Basílica de San Juan de Letrán, donde ACN Internacional celebrará un encuentro para compartir testimonios directos desde las regiones más golpeadas por la violencia y la persecución religiosa.

Entre los ponentes, hablará el padre Bohdan Heleta, sacerdote ucraniano que testimoniará sobre su cautiverio en el contexto de la guerra en Ucrania, y el padre Olivier Niampa de la diócesis de Dori, en Burkina Faso, quien narrará cómo los cristianos sobreviven y mantienen su fe en una región asediada por el terrorismo. También representantes de Siria y Líbano compartirán la realidad en la región y la resistencia espiritual de los cristianos en Oriente Medio.

Coliseo de Roma iluminado de rojo con el logo de ACN

La peregrinación se centrará en los mártires, “los testigos más fieles de la esperanza cristiana”

El 9 de mayo, los benefactores de ACN participarán en un evento dedicado a la memoria de los numerosos cristianos que, aún hoy, sufren persecución e incluso dan su vida por la fe “La figura del mártir encarna el testimonio más convincente de la esperanza cristiana”, ha recordado el cardenal Piacenza.

La peregrinación organizada por la fundación no solo busca conmemorar y acompañar, sino también ayudar a una renovación interior en los participantes. “Quien cruza la Puerta Santa no realiza un acto mágico, sino un gesto que implica meditación, oración y conversión”, ha señalado el cardenal Piacenza, refiriéndose al profundo simbolismo de este rito del Año Santo. “El peregrino verdadero reconoce que ha sido seducido por falsos ídolos –el egoísmo, el orgullo, el dinero– y desea dejarse curar por la misericordia de Dios. Así, cruzar el umbral de la Puerta Santa se convierte en un acto de amor y
humildad”, añadió.

Esta dimensión espiritual culminará con el paso de los peregrinos por la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor, acompañados de una oración especial. “Tocar esa puerta con nuestra mano constituirá un acto de amor con el que podremos cruzar el umbral de nuestra propia vida renovados por la gracia con mayor confianza y esperanza”, concluye Piacenza.

Todas las oficinas de ACN cruzarán la Puerta Santa

Este 60 aniversario de ACN España coincide con el Año Santo de la Iglesia Universal dedicado a la Esperanza. Para el grupo de españoles que asisten a la peregrinación, el camino por la Ciudad Eterna comenzará con un encuentro con la comunidad maronita en el monasterio de San Chárbel, un centro religioso muy importante para esta comunidad.

Entre los eventos de esta peregrinación destaca la Eucaristía en San Juan de Letrán, donde España llevará una réplica del icono de los mártires que está en la iglesia de las Calatravas en Madrid. El viernes 9 de mayo por la mañana toda la organización cruzará la puerta Santa y ganará el jubileo. Esa misma tarde, se rezará el Vía Crucis por los cristianos perseguidos en la basílica de San Andrés del Valle.

Además, el 10 de mayo tendrá lugar la Misa de clausura en la basílica de Santa María Mayor, donde el Papa Francisco ha sido enterrado. Allí tendrá lugar la consagración de Ayuda a la Iglesia Necesitada al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, uno de los momentos más importantes de la peregrinación.

La entrada ACN España se une a la peregrinación internacional a Roma en el Año Santo 2025 se publicó primero en Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El cardenal de Pakistán pide oraciones antes del cónclave

El cardenal Joseph Coutts, colaborador de ACN e impulsor del diálogo interreligioso, ha enviado un mensaje desde Roma pidiendo oraciones por la elección del nuevo Papa

ACN.- El cardenal Joseph Coutts -uno de los socios de proyectos más antiguos de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada en Pakistán– ha hecho un llamamiento a la oración a todos los fieles antes del cónclave de la próxima semana.

En un mensaje de vídeo realizado poco después de llegar a Roma, el arzobispo emérito de Karachi, que fue creado cardenal por el papa Francisco en junio de 2018, ha subrayado que ahora es «el momento crítico» para rezar por el cónclave.

«Ahora que muchos cardenales, más de 100 de todo el mundo, se han reunido aquí en Roma, se acerca el momento en que iremos al cónclave para elegir al nuevo Papa», ha dicho. «Recuerden que no son sólo los cardenales, sino los cardenales con la Iglesia, y necesitamos la guía del Espíritu Santo».

El cardenal Coutts, que está a menos de tres meses de cumplir 80 años y como tal es lo suficientemente joven para votar en el cónclave, ha explicado que «este es un momento muy crítico y es el momento en el que necesitamos vuestras oraciones». «Y por eso, cuando vamos al cónclave, pasamos mucho tiempo en oración y silencio y meditación para que el Espíritu Santo nos guíe para elegir a otro buen líder en la sede de San Pedro».

«Así que no es sólo una elección mundana, es una elección para la cabeza de la Iglesia de Jesucristo así que necesitamos vuestras oraciones. Por favor, rezad por nosotros para que seamos guiados por el buen camino para elegir un nuevo Papa. Gracias».

El único cardenal de Pakistán, parte de la Iglesia que sufre

El Cardenal Coutts ha trabajado estrechamente con ACN durante décadas, especialmente en los más de 30 años que sirvió como obispo diocesano en Pakistán, primero en la Diócesis de Hyderabad, luego en Faisalabad antes de su elevación a la Archidiócesis de Karachi en 2012.

Ha viajado a muchas oficinas nacionales de ACN en todo el mundo, defendiendo la causa de los cristianos perseguidos y de otros cristianos que sufren, y promoviendo el diálogo y el entendimiento entre religiones.

El cardenal, galardonado con numerosos premios por su compromiso con las relaciones interreligiosas, la paz y la armonía, recibió en marzo la Tamgha-i-Imtiaz (Medalla a la Excelencia) de manos de Asif Ali Zardari, Presidente de Pakistán, por su contribución a lo largo de toda su vida al diálogo interreligioso, al bienestar social y a la protección de los derechos de las minorías en el país.

El Cónclave en la hora de la verdad

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Este Portal de Noticias ha informado acerca de las temerarias declaraciones antes y después del ingreso del Papa Francisco al Policlínico Gemelli de algunos cardenales como Gerhard Müller, Camilo Ruini, Tarcisio Bertone, Roberto Sarah, Leo Burke, Peter Erdo y otros y que siguen hasta hoy en una campaña de descalificación a las líneas de acción doctrinales esenciales del pontificado de JM Bergoglio.

Basta examinar el lenguaje y el objetivo de fondo que expone el poderoso cardenal Ruini al ‘Corriere della Sera’ al día siguiente de los funerales del Papa Francisco para concluir que la Iglesia en ese nivel está dividida entre los partidarios y detractores de la línea reformista inaugurada por JM Bergoglio. Esta realidad –porfiadamente desmentida por voceros Vaticanos- se ha observado a lo largo de las extensas reuniones de las Congregaciones Generales previas al inicio del esperado Cónclave que comienza este miércoles 7 en la Capilla Sixtina.

El cardenal Ruini señaló con pasmosa tranquilidad que:Debemos devolver la Iglesia a los católicos…Francisco parecía favorecer a los lejanos en detrimento de los cercanos de modo que irritaba a quienes durante años se habían dedicado a defender posiciones católicas y que percibían una clara opción de Bergoglio por la apertura a las novedades. Y muchos lo han rechazado para permanecer fieles a sus creencias. Lo que está en juego es la forma católica de la Iglesia, tanto en lo que respecta a la adhesión a la doctrina como al modo de concebir las estructuras eclesiales, a partir del papado y del episcopado.’

Al leer las variadas crónicas de la prensa especializada italiana y los análisis de reconocidos vaticanólogos se concluye que en el Cónclave coexistirán dos modos de ver la Iglesia y su relación con un mundo desigual y azotado por las ‘guerras a pedazos’ tantas veces denunciada por Francisco. Llegó el momento de asumir esta realidad y tratar de entender que no todo lo expresado por estos cardenales conservadores-restauradores era un sentimiento genuino los días del funeral del pontífice argentino.

Por estas razones y otras más que son vox populi en los pasillos y cenas Vaticanas, casi no tienen opciones reales los cardenales que presenta la prensa mundial a saber; Pietro Parolin, Matteo Zuppi, Pierbattista Pizzaballa, Luis Antonio Tagle, Jean-Marc Aveline, Peter Turkson. Tampoco tienen un apoyo suficiente el puñado de cardenales claramente conservadores y opuestos a las reformas impulsadas por Francisco, encabezados por Müller, Sarah, Dolan, Erdó y Burke.

Entonces, en la Capilla Sixtina es muy posible que emerjan voces y nombres de cardenales misioneros, más bien moderados –como los son Ángel Fernández Artime (Familia Salesiana) o Robert Francis Prevost (Familia Agustiniana) que rescaten la esencia positiva de algunas de las reformas de Francisco, con el debido compromiso de llevar a cabo una cuidadosa continuidad y bajo ningún concepto transitar por el peligroso camino de la contrarreforma propiciada por una minoría de cardenales que han mantenido una cierta obsesión irrespetuosa para con un pontífice que para millones de católicos y personas de buena voluntad ha sido un precursor de necesarios cambios en la estructura y praxis de la Iglesia en fidelidad al Concilio Vaticano II y que, desde esa perspectiva, debe evangelizar atendiendo las complejidades y problemas de un mundo secularizado que busca más certezas, menos prohibiciones y un claro sentido de humanidad.

A pocas horas del nuevo Cónclave, 133 cardenales en oración, distantes del poder y cercanos a la profecía -a pesar de sus diferencias y contradicciones- elegirán al nuevo Papa asistidos por la luminosidad y el soplo del Espíritu Santo.  

Jaime Escobar Martínez / Director de revista ‘Reflexión y Liberación’.

Roma – Santiago – Madrid

Il Conclave nell’Ora della Verità

Questo portale di notizie ha riportato le dichiarazioni sconsiderate rilasciate dai cardinali Gerhard Müller, Camilo Ruini, Tarcsio Bertone, Roberto Sarah, Leo Burke, Peter Erdo e altri prima e dopo il ricovero di Papa Francesco al Policlinico Gemelli. Essi continuano ancora oggi in una campagna volta a screditare le linee dottrinali essenziali del pontificato di J.M. Bergoglio.

Basta esaminare il linguaggio e l’obiettivo di fondo espresso dal potente cardinale Ruini al Corriere della Sera il giorno dopo i funerali di papa Francesco per concludere che la Chiesa a quel livello è divisa tra sostenitori e oppositori della linea riformista inaugurata da J.M. Bergoglio. Questa realtà, ostinatamente negata dai portavoce vaticani, è stata constatata nel corso delle lunghe riunioni delle Congregazioni generali che hanno preceduto l’inizio del tanto atteso Conclave, che inizierà questo mercoledì 7 nella Cappella Sistina.

Il cardinale Ruini ha osservato con sorprendente calma: «Bisogna restituire la Chiesa ai cattolici… Francesco è sembrato privilegiare i lontani a scapito dei vicini, tanto da irritare quanti per anni si erano dedicati alla difesa delle posizioni cattoliche e percepivano la netta preferenza di Bergoglio per l’apertura alle novità. E molti l’hanno rifiutata per rimanere fedeli alle proprie convinzioni. Ciò che è in gioco è la forma cattolica della Chiesa, sia in termini di adesione alla dottrina sia nel modo di concepire le strutture ecclesiali, a partire dal papato e dall’episcopato.

Leggendo i vari resoconti della stampa specializzata italiana e le analisi di noti esperti vaticani, si può concludere che il Conclave vedrà emergere due prospettive sulla Chiesa e sul suo rapporto con un mondo ineguale, afflitto dalle “guerre a pezzi” così spesso denunciate da Francesco. È giunto il momento di accettare questa realtà e cercare di comprendere che non tutto ciò che questi cardinali conservatori-restauratori hanno espresso durante i funerali del pontefice argentino era un sentimento genuino.

Per queste e altre ragioni che sono di dominio pubblico nei corridoi e alle cene in Vaticano, i cardinali presentati dalla stampa mondiale non hanno quasi nessuna vera alternativa, vale a dire: Pietro Parolin, Matteo Zuppi, Pierbattista Pizzaballa, Luis Antonio Tagle, Jean-Marc Aveline, Peter Turkson. Nemmeno la manciata di cardinali chiaramente conservatori e contrari alle riforme promosse da Francesco, guidati da Müller, Sarah, Dolan, Erdó e Burke, godono di sufficiente sostegno.

Quindi, nella Cappella Sistina è del tutto possibile che emergano voci e nomi di cardinali missionari, piuttosto moderati – come Ángel Fernández Artime (Famiglia Salesiana) o Robert Francis Prevost (Famiglia Agostiniana) – che recupereranno l’essenza positiva di alcune riforme di Francesco, con il dovuto impegno a realizzare una prudente continuità e a non imboccare in nessun caso la pericolosa via della controriforma promossa da una minoranza di cardinali che hanno mantenuto una certa ossessione irrispettosa nei confronti di un pontefice che per milioni di cattolici e persone di buona volontà è stato precursore di necessari cambiamenti nella struttura e nella prassi della Chiesa in fedeltà al Concilio Vaticano II e che, in tale prospettiva, deve evangelizzare affrontando le complessità e i problemi di un mondo secolarizzato che cerca più certezze, meno divieti e un chiaro senso di umanità.

A poche ore dal nuovo Conclave, 133 cardinali, in preghiera, lontani dal potere e vicini alla profezia – nonostante le loro differenze e contraddizioni – eleggeranno il nuovo Papa, assistiti dalla luce e dall’ispirazione dello Spirito Santo.

Jaime Escobar Martínez / Direttore della rivista ‘Riflessione e Liberazione‘.

Roma – Santiag– Madrid

Cardenal Re: Momento histórico, que sea elegido el Papa de la comunión y la unidad

En la misa pro eligendo Pontifice, presidida esta mañana en la basílica vaticana, el cardenal decano esboza las tareas de cada sucesor de Pedro, marcadas por el «mandamiento nuevo» del amor. El recordatorio a los cardenales electores: elegir con «la mayor responsabilidad humana y eclesial», evitando consideraciones personales y mirando al bien de la Iglesia y de la humanidad.

«Suscitaré un sacerdote fiel, que obrará según los deseos del corazón de Dios»: la antífona inicial acompaña la larga procesión que entra lentamente en la basílica vaticana esta mañana, 7 de mayo, para la misa Pro eligendo Romano Pontifice. Presidió el rito en el Altar de la Confesión el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio. En el lugar de culto que custodia los restos de Pedro, cuyo sucesor está llamado a elegir el Cónclave, concelebran 220 cardenales, electores y no electores. Entre ellos, también el 267º Pontífice: su nombre sigue guardado en el corazón del Señor, pero las oraciones y los ojos del mundo se dirigen a él.

En confiada espera

En la «confiada espera» de estas horas, el cardenal Re invoca la ayuda del Espíritu Santo, porque «rezar -dice- es la única actitud justa y necesaria»:

Que sea elegido el Papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia tan difícil y complejo.

Máxima responsabilidad humana y eclesial

La de los cardenales electores, que a las 16:30 se reunirán en la Capilla Sixtina e iniciarán el Cónclave, es «un acto de la máxima responsabilidad humana y eclesial -subrayó el cardenal Re- y una decisión de excepcional importancia»:

Un acto humano por el cual se debe abandonar cualquier consideración personal, y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad.

El amor cambia el mundo

El purpurado se detuvo después en el Evangelio de Juan, proclamado en latín durante la celebración: es el pasaje en el que Jesús invita a los discípulos a permanecer en su amor, el mandamiento «nuevo» que «no conoce límites y debe caracterizar los pensamientos y la acción de todos sus discípulos». «El amor es la única fuerza capaz de cambiar el mundo», prosiguió el cardenal decano, reiterando que «la cualidad fundamental de los Pastores es el amor hasta el don total de sí», junto con «la ayuda mutua y el compromiso por la comunión eclesial y la fraternidad humana universal»

Acrecentar la comunión 

«Acrecentar la comunión» es otra de las tareas del Sucesor de Pedro destacadas por el cardenal decano: comunión de todos los cristianos con Cristo, -explicó- comunión de los obispos con el Papa y entre sí:

No una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre «casa y escuela de comunión».

Unidad en la diversidad

Igualmente fuerte es la llamada a «mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles»:

La unidad de la Iglesia es querida por Cristo; una unidad que no significa uniformidad, sino una firme y profunda comunión en la diversidad, siempre que se mantenga en plena fidelidad al Evangelio.

La elección de un Papa no es una simple sucesión

Un nuevo Papa «según el corazón de Dios para el bien de la Iglesia y de la humanidad» es, por tanto, la invocación del cardenal decano, porque la elección de un Papa «no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa»:

Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios.

Que los cardenales concuerden en su elección

Por último, el deseo de que los cardenales electores reunidos en la Capilla Sixtina -donde el Juicio Final de Miguel Ángel recuerda a cada uno «la grandeza de la responsabilidad» de poner el Pontificado «en las manos adecuadas»- estén de acuerdo «en elegir al Papa que necesita nuestro tiempo».

Texto íntegro de la homilía:

«PRO ELIGENDO ROMANO PONTIFICE»

HOMILÍA DE SU EMINENCIA REVERENDÍSIMA
EL SEÑOR CARDENAL GIOVANNI BATTISTA RE,
DECANO DEL COLEGIO CARDENALICIO

Basílica de San Pedro
Miércoles, 7 de mayo de 2025

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En los Hechos de los Apóstoles se lee que, después de la ascensión de Cristo al cielo y en espera de Pentecostés, todos perseveraban unidos en la oración junto con María, la Madre de Jesús (cf. Hch 1,14).

Es precisamente lo que también nosotros estamos haciendo a pocas horas del inicio del cónclave, bajo la mirada de la Virgen colocada al lado del altar, en esta Basílica que se eleva sobre la tumba del apóstol Pedro.

Notamos como todo el pueblo de Dios está unido a nosotros con su sentido de fe, su amor al Papa y su confiada esperanza.

Estamos aquí para invocar el auxilio del Espíritu Santo, para implorar su luz y su fuerza, a fin de que sea elegido el Papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia tan difícil y complejo.

Rezar, invocando al Espíritu Santo, es la única actitud justa y necesaria, mientras los cardenales electores se preparan a un acto de máxima responsabilidad humana y eclesial, y a una decisión de gran importancia; un acto humano por el cual se debe abandonar cualquier consideración personal, y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad.

En el Evangelio que ha sido proclamado han resonado palabras que nos conducen al corazón del mensaje-testamento supremo de Jesús, entregado a sus Apóstoles en la tarde de la última cena en el Cenáculo: «Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado» (Jn 15,12). Y para precisar ese “como yo los he amado” e indicar hasta dónde debe llegar nuestro amor, Jesús afirma a continuación: «No hay amor más grande que dar la vida por los amigos» (Jn 15,13).

Es el mensaje del amor, que Jesús define mandamiento “nuevo”. Nuevo porque transforma en positivo y amplía en gran medida la exhortación del Antiguo Testamento, que decía: “No hagas a los demás lo que no quisieras que te hagan a ti”.

El amor que Jesús revela no conoce límites y debe caracterizar los pensamientos y la acción de todos sus discípulos, que en su conducta siempre deben manifestar un amor auténtico y comprometerse en la construcción de una nueva civilización, que Pablo VI llamó “civilización del amor”. El amor es la única fuerza capaz de cambiar el mundo.

Jesús nos ha dado ejemplo de este amor al comienzo de la última cena con un gesto sorprendente: se abajó al servicio de los demás, lavando los pies a los Apóstoles, sin discriminaciones, sin excluir a Judas que lo iba a traicionar.

Este mensaje de Jesús se enlaza con lo que hemos escuchado en la primera lectura de la Misa, en la que el profeta Isaías nos ha recordado que la cualidad fundamental de los Pastores es el amor hasta el don total de sí.

De los textos litúrgicos de esta celebración eucarística nos llega, por tanto, una invitación al amor fraterno, a la ayuda mutua y al compromiso por la comunión eclesial y la fraternidad humana universal. Entre las tareas de todo sucesor de Pedro está la de acrecentar la comunión: comunión de todos los cristianos con Cristo; comunión de los obispos con el Papa; comunión entre los obispos. No una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre “casa y escuela de comunión”.

También es fuerte la llamada a mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles. La unidad de la Iglesia es querida por Cristo; una unidad que no significa uniformidad, sino una firme y profunda comunión en la diversidad, siempre que se mantenga en plena fidelidad al Evangelio.

Todo Papa sigue encarnando a Pedro y su misión, y de esa manera representa a Cristo en la tierra; él es la roca sobre la cual se edifica la Iglesia (cf. Mt 16,18).

La elección del nuevo Papa no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa.

Los cardenales electores expresarán su voto en la Capilla Sixtina, donde —como dice la Constitución apostólica Universi dominici gregis— «todo contribuye a hacer más viva la presencia de Dios, ante el cual cada uno deberá presentarse un día para ser juzgado».

En Tríptico Romano, el Papa Juan Pablo II expresaba el deseo de que, en las horas de la gran decisión mediante el voto, la majestuosa imagen de Miguel Ángel que representa a Jesús Juez recordase a cada uno la grandeza de la responsabilidad de poner las “soberanas llaves” (Dante) en las manos adecuadas.

Recemos, por tanto, para que el Espíritu Santo, que en los últimos cien años nos ha dado una serie de Pontífices verdaderamente santos y grandes, nos regale un nuevo Papa según el corazón de Dios para el bien de la Iglesia y de la humanidad.

Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios.

El mundo de hoy espera mucho de la Iglesia para la tutela de esos valores fundamentales, humanos y espirituales, sin los cuales la convivencia humana no será mejor ni portadora de bien para las generaciones futuras.

Que la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, intervenga con su intercesión maternal, para que el Espíritu Santo ilumine las mentes de los cardenales electores y los haga concordes en la elección del Papa que necesita nuestro tiempo.

Libreto de la misa

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Querido Pedro

A pocas horas de que comience el cónclave he pensado en escribir a esa persona que, como sucesor de Pedro, va a pastorear a la Iglesia durante el tiempo que Dios quiera.

Antes, he de decir que he intentado mantenerme al margen de los comentarios y tertulias que tanto en redes sociales, como en medios de comunicación han ido surgiendo durante estos días. Y es que dicen que ojos que no ven…y yo convencida de que no me iban a producir un bien, las he obviado, aunque siempre algo te llega.

Me produce cada vez más fascinación ver cómo a las personas nos gusta opinar, hablar y, sobre todo, juzgar. Sigue asombrándome cómo personas que ni están dentro de la Iglesia ni, por supuesto, profesan la fe católica, hablan y hablan como si fueran los mayores expertos. Cómo posicionándose en una especie de púlpito imaginario dan su veredicto a modo de sentencia contra la que no cabe recurso alguno, y es que nos encanta pensar que nuestros razonamientos y sentido común es el más común de todos los que existen.

Pasa en todos los ámbitos. Estamos rodeados de personas que se autoproclaman “expertos” y que tienen una característica común: la falta de caridad al hablar.  El ámbito de la religión, y más si es la católica, no es una excepción a esto y si enciendes la televisión después de los telediarios del mediodía te puedes encontrar con situaciones verdaderamente esperpénticas.

Yo no me voy a aventurar a hablar del cónclave, ni de los cardenales ni de la gran ignorancia que reina en el ambiente. Hoy, quiero poner mi corazón en disposición de dar la bienvenida y de querer desde ya al próximo Papa.

Y es por ello que me aventuro a escribirle estas líneas.

Querido Pedro,

Pudiera parecer difícil escribir a una persona de la que no sabes nada, ni siquiera el nombre. Y así lo sería si no fuera porque existe algo mucho más grande; algo mucho más profundo y a la vez, elevado, que me hace confiar en que, sin conocer tu rostro, puedo quererte desde ya. La verdad es que no es solo que pueda, sino que quiero y decido hacerlo. Quiero quererte.

Ese algo, es mi fe. Una fe que me hace moverme y vivirme con la certeza de que Dios lleva el devenir del mundo y nos acompaña, no dejándonos solos ni un minuto. Libres pero acompañados. Una fe que me hace sabedora de que eres el siguiente Pedro, sea cual sea tu nombre.

Esta certeza, esta esperanza sencilla hace que sepa que tu elección estará inspirada por el Espíritu Santo y que serás el Papa que la Iglesia necesita para estos tiempos.

Unos tiempos convulsos y complicados, pero ¿cuándo han sido tiempos fáciles? ¿cuándo el ser humano ha sabido encontrar esa buena vida que tanto anhela su corazón? ¿cuándo hemos dejado de tener guerras?

Cada época, su afán. Y en la nuestra, sé ciertamente que vamos a tener a la cabeza del rebaño que somos, a la persona que necesitamos. Te llames como te llames.

El otro día leí un post que decía que necesitamos un Papa con la garra apostólica de San Juan Pablo II, la claridad doctrinal de Benedicto XVI y el corazón del Papa Francisco.

Me gustó pensar en cada uno de ellos y en cómo nos han guiado. Cada uno como el don que eran. Con sus modos y su carisma. Cada uno de ellos sabiéndose llamados a una misión inmensa y muy pesada para la que el Espíritu Santo les capacitaba.

Y ahí está todo. Eso es lo radicalmente sustancial. No si eres asiático o europeo. No si tu piel tiene un color u otro. No si eres más joven o menos. Lo único y verdaderamente relevante es que serás la persona escogida por el Espíritu Santo para ayudarnos a caminar hacia el cielo.

Con tu pasado y tu historia. Con tus debilidades y talentos. Como el don que eres. Único e irrepetible y llamado a la gran misión de ser el sucesor de San Pedro.

Una misión para la que seguro te ves pequeño y probablemente así sea, pero para la que Dios te elige y, por tanto, te capacita;  y para la que cuentas con la oración de muchísimas personas, incluyéndome en ellas.

Es un misterio muy grande el cómo Dios no necesitando de nosotros quiere hacerlo y nos llama a ser sus manos en este mundo. Un mundo que le anhela y le necesita, aunque le niega y le da la espalda.

Un mundo que te criticará mucho porque a los que vivimos en él nos encanta hacerlo pero que te necesita y necesita de tu testimonio.

Un mundo sediento de sentido y de testigos que con su vida nos hablen de ese Dios que nos ama sin necesidad de que hagamos méritos o tengamos muchos títulos, dinero o reconocimientos. Sino tal cual somos.

Un mundo que parece ha perdido el norte y la esperanza, pero en el que cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad, necesitando de nuestro granito de arena.

No sé si hubieras preferido no ser elegido. Creo que es humano que esa idea se te haya pasado por la cabeza. Hasta hace nada eras una persona “normal” poco conocida. A partir de ahora tendrás muchos ojos puestos en ti y muchísima gente a tu alrededor. Ya no podrás pasear anónimamente ni hacerlo por donde y cuando quieras; y cada uno de tus gestos será analizado concienzudamente, muchas veces con no muy buena intención. Ahora tu corazón tendrá que ensancharse al máximo, así como las horas de tu agenda, y estoy segura de que te faltarán minutos en el día para todo lo que tendrás que hacer.

Cuando tuve el regalo de conocer a tu predecesor, el Papa Francisco, me impresionó muchísimo la cantidad de gente que tenía siempre a su lado y los muchos grupos y personas que veía a lo largo del día. En su mirada, cálida como ninguna, vi una humanidad inmensa. Me pidió que rezara por él y así lo he hecho cada día. Tú todavía no me lo has pedido, pero desde hace tiempo rezo por ti y te encomiendo.

Ya he preparado y dispuesto mi corazón para abrírtelo. Sé que el roce hace el cariño y te mentiría si te dijera que no tengo ganas de saber quién eres. ¡Muchísimas! Y es que el amor necesita de un rostro, de un nombre.

Y espero y confío en que una vez más me asombraré ante la acción de Dios que todo lo hace nuevo, pidiéndole que me ayude a no dejar de mirar la realidad con los ojos de una niña y a caminar siempre como una peregrina de la esperanza, amando mucho y juzgando poco.

Porque como decía la madre Teresa de Calcuta, si juzgas a la gente no tienes tiempo de amarla.

Doy gracias a Dios por ti y por tu misión, y a ti por responder que sí a esa llamada.

La entrada Querido Pedro se publicó primero en Exaudi.

Momento del canto “Veni, creátor Spíritus” en la Capilla Sixtina

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It is tradition that once the cardinal electors enter the Sistine Chapel, a liturgical hymn is sung: the “Veni, Creator Spiritus”, which calls upon the assistance of the Holy Spirit.

JRB

Así fue el momento del Extra Omnes

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En torno a las 17:45 hora local los 133 cardenales electores habían hecho su juramento y el maestro de las celebraciones litúrgicas del Vaticano, monseñor Diego Ravelli, pronunció las famosas palabras “Extra omnes” que obligan a salir de la Capilla Sixtina a todos aquellos ajenos a las votaciones.

Habemus Papa: el alba de una nueva Esperanza

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Sin conocer aún su nombre, rostro o palabra, el mundo ya aguarda al sucesor de Pedro con la esperanza de que su elección traiga luz, renovación y un nuevo Pentecostés para la Iglesia.


El humo blanco como epifanía

Habemus Papa

El humo blanco no es solo señal de elección, sino símbolo de epifanía. Algo ha sido revelado. Un nombre resonará en la Plaza de San Pedro, pero más allá de ese nombre, los creyentes aguardan una presencia. Como los discípulos en el Cenáculo, la Iglesia espera con el corazón en vela.

Una figura elegida entre hombres

Sabemos que será un hombre de carne y hueso, elegido tras deliberaciones humanas, por manos humanas. Pero Dios escribe con esas manos. ¿Será joven o anciano? ¿Africano, asiático, europeo o latinoamericano? ¿Conservador o progresista? Todo eso importa, pero no lo esencial.

El deseo de una renovación profunda

Sea quien sea, se le pedirá que conduzca a la Iglesia entre ruinas y esperanzas. Se espera de él que sane heridas, escuche el grito de los pobres, anuncie con fuerza a Cristo y no negocie con la tibieza.

Un nuevo Pentecostés

El elegido recibirá no solo la carga del papado, sino el aliento del Espíritu. Que hable con parresía, que bendiga con ternura, que enfrente a los poderosos, que abrace al pueblo santo de Dios. En cada rincón del mundo se esperará algo más que un nuevo pontífice: un testigo.

Una nueva parusía, en clave de esperanza

No confundimos al Papa con el Señor. Pero en él, lo buscamos. En su palabra, anhelamos oír ecos del Maestro. En su caminar, esperamos rastros del Buen Pastor. Que su elección no sea solo un cambio de rostro, sino una señal de que Cristo camina otra vez entre nosotros.

Re: Momento histórico difícil, que sea elegido el Papa de la comunión y la unidad

En la misa pro eligendo Pontifice, presidida esta mañana en la basílica vaticana, el cardenal decano esboza las tareas de cada sucesor de Pedro, marcadas por el «mandamiento nuevo» del amor. El recordatorio a los cardenales electores: elegir con «la mayor responsabilidad humana y eclesial», evitando consideraciones personales y mirando al bien de la Iglesia y de la humanidad.

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano – Vatican News

«Suscitaré un sacerdote fiel, que obrará según los deseos del corazón de Dios»: la antífona inicial acompaña la larga procesión que entra lentamente en la basílica vaticana esta mañana, 7 de mayo, para la misa Pro eligendo Romano Pontifice. Presidió el rito en el Altar de la Confesión el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio. En el lugar de culto que custodia los restos de Pedro, cuyo sucesor está llamado a elegir el Cónclave, concelebran 220 cardenales, electores y no electores. Entre ellos, también el 267º Pontífice: su nombre sigue guardado en el corazón del Señor, pero las oraciones y los ojos del mundo se dirigen a él.

En confiada espera

En la «confiada espera» de estas horas, el cardenal Re invoca la ayuda del Espíritu Santo, porque «rezar -dice- es la única actitud justa y necesaria»:

Que sea elegido el Papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia tan difícil y complejo.

Máxima responsabilidad humana y eclesial

La de los cardenales electores, que a las 16:30 se reunirán en la Capilla Sixtina e iniciarán el Cónclave, es «un acto de la máxima responsabilidad humana y eclesial -subrayó el cardenal Re- y una decisión de excepcional importancia»:

Un acto humano por el cual se debe abandonar cualquier consideración personal, y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad.

El amor cambia el mundo

El purpurado se detuvo después en el Evangelio de Juan, proclamado en latín durante la celebración: es el pasaje en el que Jesús invita a los discípulos a permanecer en su amor, el mandamiento «nuevo» que «no conoce límites y debe caracterizar los pensamientos y la acción de todos sus discípulos». «El amor es la única fuerza capaz de cambiar el mundo», prosiguió el cardenal decano, reiterando que «la cualidad fundamental de los Pastores es el amor hasta el don total de sí», junto con «la ayuda mutua y el compromiso por la comunión eclesial y la fraternidad humana universal»

Acrecentar la comunión 

«Acrecentar la comunión» es otra de las tareas del Sucesor de Pedro destacadas por el cardenal decano: comunión de todos los cristianos con Cristo, -explicó- comunión de los obispos con el Papa y entre sí:

No una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre «casa y escuela de comunión».

Unidad en la diversidad

Igualmente fuerte es la llamada a «mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles»:

La unidad de la Iglesia es querida por Cristo; una unidad que no significa uniformidad, sino una firme y profunda comunión en la diversidad, siempre que se mantenga en plena fidelidad al Evangelio.

La elección de un Papa no es una simple sucesión

Un nuevo Papa «según el corazón de Dios para el bien de la Iglesia y de la humanidad» es, por tanto, la invocación del cardenal decano, porque la elección de un Papa «no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa»:

Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios.

Que los cardenales concuerden en su elección

Por último, el deseo de que los cardenales electores reunidos en la Capilla Sixtina -donde el Juicio Final de Miguel Ángel recuerda a cada uno «la grandeza de la responsabilidad» de poner el Pontificado «en las manos adecuadas»- estén de acuerdo «en elegir al Papa que necesita nuestro tiempo».

La XII Congregación General, las cualidades necesarias para un futuro Papa

La víspera del inicio del Cónclave, la duodécima y última Congregación General de Cardenales se centra en diversas cualidades importantes para un futuro Papa, entre ellas ser pastor, constructor de puentes.

Vatican News

La duodécima y última congregación de cardenales se abrió esta mañana, 6 de mayo a las 9.00 horas, como de costumbre, con un momento de oración. Estaban presentes 173 cardenales, incluidos 130 electores.  Veintiséis discursos abordaron diversas cuestiones.

Entre los principales temas que surgieron destaca la conciencia de que muchas de las reformas promovidas por el Papa Francisco necesitan continuidad: la lucha contra los abusos, la transparencia económica, la reorganización de la Curia, la sinodalidad, el compromiso por la paz y el cuidado de la creación. La responsabilidad de la Iglesia en estos ámbitos es profundamente sentida y compartida.

Un tema central de la reflexión fue el de la comunión, señalado como vocación esencial para el nuevo Pontífice. Se esbozó el perfil de un Papa pastor, maestro de humanidad, capaz de encarnar el rostro de una Iglesia samaritana, cercana a las necesidades y heridas de la humanidad. En tiempos marcados por guerras, violencia y fuertes polarizaciones, se siente con fuerza la necesidad de un guía espiritual que ofrezca misericordia, sinodalidad y esperanza.

Algunos discursos abordaron cuestiones canónicas, reflexionando sobre el poder del Papa.

También se abordó la cuestión de las divisiones en el seno de la Iglesia y de la sociedad y cómo los cardenales están llamados a ejercer hoy su papel en relación con el Papado.

Se habló de la Jornada Mundial de los Pobres, que se celebra el domingo anterior a la solemnidad de Cristo Rey: se subrayó cómo estos dos aniversarios pueden leerse en relación el uno con el otro, reconociendo la presencia viva de Cristo en los pobres y recordando que la verdadera realeza del Evangelio se manifiesta en el servicio.

Dialogaron también de la necesidad de hacer más significativos los encuentros del Colegio Cardenalicio con ocasión de los consistorios y de promover la iniciación cristiana y la formación permanente como auténticos actos misioneros.

Se recordó a los mártires de la fe, especialmente en aquellas tierras donde los cristianos sufren persecución o están privados de libertad religiosa. Entre las urgencias pastorales, también se reafirmó el compromiso de afrontar con decisión el cambio climático, reconocido como un desafío global y eclesial.

Se volvió a reflexionar sobre la fecha de celebración de la Pascua, el Concilio de Nicea y el diálogo ecuménico.

La congregación concluyó con la lectura de una declaración oficial: un llamamiento a las partes implicadas en diversos conflictos internacionales. Los cardenales pidieron un alto el fuego permanente y el inicio de negociaciones que conduzcan a una paz justa y duradera, en el respeto de la dignidad humana y del bien común.

En la reunión de esta mañana también se anularon el Anillo del Pescador y el Sello de Plomo.

Por último, se tomaron algunas disposiciones prácticas relativas al programa de los cardenales electores durante el Cónclave. La reunión concluyó a las 12.30 horas. No están previstas más Congregaciones Generales.