spot_img
22.8 C
Concepción del Uruguay
viernes, febrero 6, 2026
Inicio Blog Página 65

El Movimiento Laudato Si’ lanza un nuevo curso gratuito para formar Animadores por el cuidado de la Casa Común

En un contexto marcado por la urgencia climática y el creciente deterioro ambiental, el Movimiento Laudato Si’, una red global inspirada en la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco, lanza una nueva edición de su ya reconocido Programa de Animadores Laudato Si’, una iniciativa de formación gratuita que tiene como objetivo empoderar a líderes locales para que promuevan el cuidado de la Casa Común en sus comunidades.

Este programa formativo, que será completamente virtual y sin costo, es impulsado por el Movimiento Laudato Si’ en colaboración con el Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y El Caribe (Cebitepal) del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), una alianza que permite el carácter pastoral y comprometido de esta propuesta educativa.

El curso ofrece a sus participantes una sólida formación en torno a la ecología integral, tal como la presenta el Papa Francisco en su encíclica, articulando saberes sobre justicia socioambiental, espiritualidad ecológica, ecoteología y acciones para vivir una conversión ecológica transformadora.



“Semillas de justicia y paz para las nuevas y futuras generaciones”

A lo largo del proceso, los futuros Animadores adquirirán herramientas teóricas y prácticas, además, se pueden incorporarán a una red internacional de personas y comunidades que, desde diversas realidades culturales y territoriales, actúan con esperanza frente a la crisis ambiental y social de nuestro tiempo.

“El curso me dio una mayor conciencia sobre las causas de la crisis climática y socioambiental. Me siento desafiada, cada vez más en mi vida diaria, a vivir una conversión ecológica, a escuchar el grito de los pobres y de la madre tierra, y a comprometerme colectivamente, como discípula de Jesús, a colaborar en el cuidado de nuestra casa común”, afirma Rabeca Peres, animadora Laudato Si’ de Rio Grande do Sul (Brasil), quien testimonia que la experiencia también le permitió sembrar junto a otros “semillas de justicia y paz para las nuevas y futuras generaciones”.

Una de las características más valiosas del programa es su capacidad para crear comunidad. Quienes culminan el curso pasan a formar parte de una red global que promueve activamente la ecología integral, generando sinergias entre personas, parroquias, movimientos y organizaciones comprometidas con la justicia climática y la sostenibilidad del planeta. Esta comunidad fomenta el intercambio de experiencias, recursos y proyectos, y fortalece el sentido de misión compartida en la construcción de un mundo más justo, humano y sostenible.

Inscripciones abiertas hasta el 30 de abril

Las inscripciones para la edición 2025 del programa ya están disponibles y pueden realizarse a través del enlace oficial: https://lsanimators.thinkific.com/courses/programa-de-animadores-laudato-si-2025, o visitando la página web animadoreslaudatosi.org.

La primera sesión en vivo se realizará el sábado 3 de mayo de 2025, siendo el inicio de un proceso formativo que transmite conocimientos y es una oportunidad para vivir una espiritualidad encarnada en la defensa del planeta y de los más vulnerables.

Este curso espera que cada uno de los Animadores sea un agente de cambio en su realidad local, con una mirada global y solidaria. En tiempos donde la crisis climática es también una crisis moral y espiritual.

Para mayor información del curso es posible escribir a cristina.c@laudatosimovement.org y a prensa con ana@laudatosimovement.org

“El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral” (Laudato Si’, n. 13).

Le puede interesar: Papa Francisco nombra nuevo obispo para Tapachula – México

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Participa en los cursos y diplomados del Centro de Formación Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24

Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312P 

La entrada El Movimiento Laudato Si’ lanza un nuevo curso gratuito para formar Animadores por el cuidado de la Casa Común se publicó primero en ADN Celam.

Ecumenismo a pie de parroquia entre católicos y ortodoxos

En el año 325 se celebró el Concilio Ecuménico de Nicea. Fue el primero de todos y se desarrolló en un tiempo en el que la Iglesia era una. Entonces, pese a los convulsos debates cristológicos y los relativos a la legitimidad de las estructuras eclesiales que hubo en los seis siguientes, era difícil vaticinar que el séptimo y segundo celebrado en Nicea, en el año 787, sería el último en el que todos los cristianos se reconocerían bajo una misma autoridad.

Del cisma de Oriente, en 1054, emergió la Iglesia ortodoxa. En Occidente, en el siglo XVI, Martín Lutero encabezó una ruptura que dio lugar al nacimiento de diversas Iglesias evangélicas. Pero, volviendo al primer encuentro de obispos en Nicea, este dejó una gran aportación histórica: la oración del Credo, cuya formulación definitiva se completó en el Concilio de Constantinopla en el año 381.

Una relación muy estrecha

Muchos siglos después, en nuestro presente, las relaciones entre la Iglesia católica y el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, encabezados respectivamente por Francisco y Bartolomé, son muy estrechas. Motivo por el que ambas Iglesias celebran por todo lo alto el 1.700º aniversario de Nicea y el Credo. De hecho, estaba previsto un abrazo entre ambos líderes religiosos en la ciudad turca de Iznik (actual nombre de Nicea), pero el estado de salud de Bergoglio lo ha impedido.

Con todo, muchos ortodoxos y católicos, además de valorar la importancia del paso dado hace 17 siglos, saben que este 2025 es especial en clave ecuménica por otro motivo. Y es que, al tener ambas confesiones calendarios diferentes (el juliano rige en Oriente y el gregoriano en Occidente), la celebración de la Pascua de Resurrección la suelen celebrar en fechas distintas cada año. Pero esta vez se da la circunstancia de que coinciden los dos almanaques y ambas confesiones cristianas compartirán el mismo gozo de cantar el ‘Resurrexit’ el domingo 20 de abril.

Por ello, más allá del diálogo teológico al más alto nivel entre los expertos que en las últimas décadas encarnan el diálogo ecuménico entre el catolicismo y la ortodoxia, Vida Nueva ha querido conocer cómo interpela en un ámbito local concreto este hecho de celebrar la alegría pascual el mismo día. De ahí que nos desplacemos al municipio madrileño de Villarejo de Salvanés, de la Diócesis de Alcalá de Henares.

Llegados desde Rumanía

El pueblo, de casi 8.000 habitantes, cuenta desde décadas con una importante parte de la población que en su día emigró desde Rumanía. De ellos, la mayoría se adscriben a la Iglesia Ortodoxa Rumana, cuya parroquia, la de San Juan de Prislop, fue fundada hace 13 años por el que desde entonces es su párroco, Sebastián Hart.

Con todo, hasta que esa comunidad no dio sus primeros pasos, teniendo en cuenta que las dos parroquias ortodoxas más cercanas estaban a varios kilómetros, en Arganda del Rey (Madrid) y en Tarancón (Cuenca), era habitual que sus fieles acudieran a la eucaristía de la parroquia católica de San Andrés Apóstol, cuyo párroco es José Luis Loriente. Lo que se vivía con total naturalidad tanto por ellos como por los feligreses.

De ahí se fraguó una relación de cercanía que, al tener ya cada comunidad su propio templo, no se ha interrumpido. Al contrario, en Villarejo se vive uno de los ecumenismos que más le gustan al papa Francisco, junto al de la sangre (ambas confesiones comparten mártires por su fe). Y ese no es otro que el de la sincera amistad.

Relación de amistad

Algo que esta revista comprueba nada más concentrarse en la plaza tres vecinas del pueblo: la católica Esther Martínez Romeral y las ortodoxas Daniela María Covaciu y Anamaría Bumbu. Una hora más tarde, cuando nos despidamos, las tres se irán a tomar algo juntas a una cafetería, como hacen muchas veces. Pero esa cercanía ya la muestran ante nosotros mientras van recordando anécdotas de estos años.

Muchas de ellas son en ceremonias compartidas. Por supuesto, aquí la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, del 18 al 25 de enero, es una fiesta grande para todos. En cada edición se turnan y, después de la celebración conjunta en el mismo templo, ambas comunidades se reúnen en el salón de actos del colegio local y, a la que le toca ese año, se encarga de preparar la comida que luego todos comparten.

Pero no es algo de una vez al año, ni mucho menos. Así, tanto Daniela María como Anamaría van muchas veces a misa a la parroquia católica. La segunda lo cuenta así: “Yo llegué al pueblo hace 26 años y me casé con un español que es católico. En esos primeros 13 años, hasta que se creó aquí la primera comunidad ortodoxa, iba siempre a misa a San Andrés Apóstol. De hecho, mis hijos se bautizaron católicos y luego hicieron la comunión y la confirmación. Incluso uno de ellos fue monaguillo”.

“Me aporta mucho”

Por ello, aunque ya hace mucho que cuentan con un templo propio y es el que más frecuenta, “no es nada extraño que venga también a la misa de la parroquia católica. Si puedo, por el trabajo, me gusta estar en la primera eucaristía de la mañana, a las nueve”. Algo en lo que coincide con Daniela María: “Por influencia de mi madre, que era muy de misa, yo vengo siempre que puedo, también a diario. Me encanta y me aporta mucho. Los domingos, a veces acudo a la eucaristía de las nueve en la iglesia católica y, al terminar esta, a las diez, voy a la ortodoxa …”.

Con esa misma sencillez, Anamaría asegura que, “más allá de las etiquetas, me gusta decir que soy cristiana, sin más. Por mi experiencia, apenas hay diferencias entre los católicos y los ortodoxos. Yo rezo el Credo y el Padrenuestro cada día, y lo hago tanto en rumano como en castellano. En el fondo, más allá de la iglesia a la que acudas, se trata de estar juntos y rezar a Dios. La misa no es un acto social, sino un vivir en comunidad lo que creemos”.

Algo que su amiga, que lleva 25 años en España y cuyos hijos estudian en un colegio católico, comparte: “Dios solo hay uno y ambas religiones son prácticamente iguales. Yo estoy muy contenta en el pueblo y trato de implicarme con unos y otros. En la comunidad ortodoxa formo parte del coro y, en la católica, conozco también a todos y sé que ellos destacan de mí que todo lo hago con un ‘buen corazón’”.

Más de mil fieles

De cara a la Pascua de Resurrección, Anamaría la espera con alegría: “Normalmente, a la divina liturgia dominical, en nuestra iglesia, acuden unos 60 o 70 fieles. Pero a esa ceremonia pascual vienen siempre más de mil ortodoxos de varios pueblos de la zona”.

Esther también cuenta los días para celebrar una Pascua que todos saben que será especial al celebrarla a la vez ambas confesiones: “La espero con mucha ilusión y con ganas compartir, ya que raramente suelen coincidir las fechas”. Por la relación tan estrecha que une a todos, observa que “somos muy parecidos. Pero, si tengo que destacar algo de los ortodoxos, sería su espiritualidad, su devoción, su fidelidad y sus ritos antiguos, que han mantenido casi sin cambios”.

Como católica, “he tenido la suerte de compartir los encuentros ecuménicos que se celebran una vez al año entre las dos comunidades y en los que nos reunimos para compartir nuestras tradiciones y orar juntos. Cada año le toca a una comunidad preparar el encuentro, así como la posterior comida. El de este año lo organizó la comunidad ortodoxa y fue precioso disfrutar de sus cantos y ritos, rodeados de sus imágenes y símbolos; todo con una perspectiva más contemplativa, tradicional y mística. Merece la pena vivirlo”.

Devoción mariana

En cuanto a los ortodoxos, “a ellos les gusta de los católicos la veneración a los santos y, especialmente, a MaríaEsta devoción tiene muchas similitudes con la ortodoxa, por lo que es un punto de afinidad. En el pueblo tenemos especial cariño a la imagen de la Virgen de la Victoria de Lepanto, que es la patrona y preside el altar mayor del convento. En cuanto a los santos, el 20 de octubre, el Papa canonizó en Roma a nuestro paisano Nicanor Ascanio, mártir en Damasco”.

Sobre las diferencias entre ambas confesiones, Daniela María observa que, “como hemos visto en la Cuaresma, los ortodoxos la vivimos con mayor intensidad y espíritu de sacrificio. Muchos, por ejemplo, se abstienen de comer carne, pescado y huevo en todo ese tiempo. Y, durante el Triduo Pascual, hacen un ayuno completo. Yo antes también lo cumplía hasta el final, pero, al tener que trabajar, ya no lo sigo tan a rajatabla”. En cuanto a los católicos, considera que “nuestras misas les gustarían, pero les costaría asistir a una celebración completa, pues están acostumbrados a ceremonias mucho más cortas”.

Sobre si llegarán o no a ver el abrazo definitivo entre católicos y ortodoxos, Esther destaca que “sería estupendo que las dos Iglesias se volvieran a unir. Aunque creo que, para ver esto, todavía queda mucho tiempo, ya que existen diferencias y cosas que cambiar. Frente a ellas, nosotros, los fieles de a pie, no podemos hacer nada, correspondiéndole la tarea a las dos figuras principales de cada Iglesia, que se tendrían que reunir y acordar los términos para hacer posible esta unión”.

Por tanto, “si bien es cierto que ha habido un gran acercamiento en los últimos años, la unión entre las dos confesiones la veo lejos… pero no imposible. Sin duda, sería un testimonio muy importante para el mundo, ya que somos un número muy importante de personas las que siguen esta religión. De hecho, creo que su impacto se traduciría en atraer a más gente al cristianismo”. Daniela María, a su lado, asiente sonriente: “Hay que tener esperanza en el abrazo definitivo entre nosotros”.

Fotos: Jesús G. Feria.

Este es un artículo original de vidanuevadigital.com

La laica Francia se bautiza más que nunca

Francia bate un nuevo récord. Y es que el número de bautismos de adultos en la Iglesia francesa este año superará, una vez más, el del año anterior. Según anunció este jueves la Conferencia Episcopal Francesa en declaraciones recogidas por Katholisch, 10.384 adultos y más de 7.400 jóvenes de entre 11 y 17 años serán bautizados durante la Vigilia Pascual. En total son alrededor de 17.800 personas, lo que supone un incremento del 45 por ciento en comparación con el año anterior.

El arzobispo de Lyon, Olivier de Germay, ve en ello una “señal del cielo” que también supone “un desafío” en lo que se refiere al proceso de integración, ya que no se trata de “inventar cualquier tipo de receta” para mantener a los recién bautizados en la Iglesia. “Más bien, las parroquias deben considerar cómo pueden integrar mejor a los nuevos miembros en la vida parroquial”, dijo el obispo.

Aumento también de la confirmación

Pero no solo ha aumentado el número de bautizados. Los obispos franceses han registrado un mayor número de confirmandos adultos. Y es que, según la Conferencia Episcopal francesa, en 2024 más de 9.000 adultos recibieron el sacramento de la confirmación en Pentecostés.

Según el responsable de la Oficina de Pastoral Juvenil y Vocaciones de la Conferencia Episcopal francesa, Vincent Breynaert, se trataba de un fenómeno masivo que ha comenzado en los últimos diez años y que está creciendo “de forma constante”.

Este es un artículo original de vidanuevadigital.com

Charlotte, futura bautizada: “Me impactó una evidencia increíble”

A sus 53 años, Charlotte será bautizada la noche de Pascua, el 21 de abril, en el santuario donde experimentó una conversión relámpago hace un año. Como muchos catecúmenos, esta diseñadora gráfica de profesión no fue educada en la fe cristiana. Pero a pesar de una infancia difícil, la pequeña Charlotte intuyó desde muy pequeña que había algo más grande dentro de ella. “Siempre me gustó ir a la iglesia. Rezaba espontáneamente, sin saber realmente cómo rezar”, dice. “Ya sentía una conexión”.

Finalmente, muchos años después, a los 52, tuvo un emotivo encuentro con Dios. Un día, una amiga la llevó al santuario de Vendeville, que alberga una reliquia de santa Rita. “Me senté y me quedé estupefacta ante una evidencia increíble”, cuenta contundente.

Eso fue todo lo que necesitó para convencerse de dar el paso. “Me presentaron al abate Jean-Pierre, rector del santuario. Tomé su número de teléfono y me uní al grupo Alfa muy pronto, en abril de 2024. Y así comenzó una maravillosa historia de amistad con los otros seis catecúmenos de su grupo.

“Estamos muy unidos, nos sentimos como hermanos y hermanas”, sonríe esta mujer de 50 años. “Hay una comunión creciente dentro del grupo. Habla de cada uno de ellos con ternura, sin olvidar a su padrino y su madrina, amigos que la apoyan mucho.

Amar a los demás, con Cristo

Cada día, Charlotte experimenta la fraternidad en la Iglesia, que la llena de asombro y ayuda a crecer su fe. “La llamada decisiva fue muy emocionante. Éramos 189 catecúmenos, ¡y realmente nos sentimos llevados por la gente que estaba allí! Nos arrodillamos ante el altar y nos dijimos: ¡esto es! Todo tenía sentido”.

A diario, su amor por Jesús la lleva adelante y la tranquiliza.

“Hablo con él todos los días, trabajo con imágenes de María y Jesús delante de mí. Estoy aprendiendo a pedir perdón, a rezar incluso por los que me han hecho mal. He pasado por cosas difíciles, pero quiero honrarle y transmitir lo que aprendo, con dulzura”.

Con una confianza luminosa, Charlotte no tiene miedo de hacer preguntas ni de dar un paso que parece difícil para muchos, bautizados o no. “Me confesé, era muy importante para mí. Fue muy espontáneo, pensé que era normal admitir que habías pecado. Lo comenté a mi alrededor y algunos catecúmenos secundaron mi punto de vista porque vieron que tenía sentido”.

Aunque no se ha librado de las pruebas de la vida, Charlotte prosigue su camino hacia el bautismo con confianza, rodeada de sus allegados. “Podría haberme vuelto violenta, pero elegí el amor, no el odio. Es una continuación de lo que ya hacía de niña: es solo el camino hacia la luz que he elegido”.

Confiesa que le da un poco de aprensión lo que venga después: “Voy a echar de menos las reuniones con los catecúmenos, necesito organizarme para estar rodeada, espero encontrar un grupo de discusión después del bautismo”. Pero eso no basta para hacer tambalear la confianza de Charlotte, que ha elegido su camino, el de la comunión con Cristo y la Iglesia: “Lo que me encanta es el amor que recibimos, y el deseo de ser mejores”.

harlotte, futura bautizada: “Me impactó una evidencia increíble” appeared first on Aleteia.org | Español – valores con alma para vivir feliz.

3 claves de san Ireneo para entender la Tradición

El Papa Francisco nombró a san Ireneo nuevo Doctor de la Iglesia hace varios años, viendo en él un signo de unidad y fidelidad a la verdad. San Ireneo vivió en el siglo II, fue obispo de Lyon y discípulo de san Policarpo, que a su vez fue discípulo de san Juan Evangelista. Ser obispo en el siglo II no era fácil, ya que el Imperio Romano no veía con buenos ojos a los cristianos, y había muchas sectas cristianas que dictaban enseñanzas heterodoxas.

El Papa Benedicto XVI vio a san Ireneo como un firme defensor de la fe y vio valor en la enseñanza de los Padres de la Iglesia sobre la Tradición Apostólica.

Benedicto XVI expuso tres claves para comprender la Tradición Apostólica en una audiencia general en el año 2007

LA TRADICIÓN APOSTÓLICA ES PÚBLICA

“La Tradición Apostólica es ‘pública’, no privada ni secreta. Ireneo no dudaba de que el contenido de la fe transmitida por la Iglesia es la recibida de los Apóstoles y de Jesús, el Hijo de Dios. No hay otra enseñanza que esta.

Por tanto, para quien quiera conocer la verdadera doctrina, basta conocer “la Tradición transmitida por los Apóstoles y la fe proclamada a los hombres”: una tradición y una fe que “han llegado hasta nosotros por la sucesión de los Obispos” (Adversus Haereses, 3, 3, 3-4). Por tanto, la sucesión de los Obispos, principio personal, y la Tradición Apostólica, principio doctrinal, coinciden”.

LA TRADICIÓN APOSTÓLICA ES UNA

“La Tradición Apostólica es ‘una’. En efecto, mientras que el gnosticismo estaba dividido en múltiples sectas, la Tradición de la Iglesia es una en su contenido fundamental, que -como hemos visto- Ireneo llama precisamente regula fidei o veritatis: y así, porque es una, crea unidad a través de los pueblos, a través de las diferentes culturas, a través de los diferentes pueblos; es un contenido común como la verdad, a pesar de la diversidad de lenguas y culturas.”

LA TRADICIÓN APOSTÓLICA ESTÁ GUIADA POR EL ESPÍRITU SANTO

Por último, la Tradición apostólica, como dice en la lengua griega en la que escribió su libro, es “pneumática”, es decir, espiritual, guiada por el Espíritu Santo: en griego, la palabra para “espíritu” es “pneuma”.

En efecto, no se trata de una transmisión confiada a la habilidad de personas más o menos eruditas, sino al Espíritu de Dios que garantiza la fidelidad a la transmisión de la fe. Esta es la “vida” de la Iglesia, lo que la hace siempre joven y fresca, fecunda de múltiples carismas.

The post 3 claves de san Ireneo para entender la Tradición appeared first on Aleteia.org | Español – valores con alma para vivir feliz.

¿Cómo hablar con un adolescente que no quiere hablar?

Todos los padres conocen esa sensación: quieres hablar y lo único que oyes como respuesta es un “no sé”, un “ok” o un silencio ensordecedor. Puede ser frustrante, pero conviene recordar que la adolescencia es una etapa de construcción de la propia identidad e independencia. A veces, el silencio no significa falta de confianza, sino simplemente la necesidad de pensar las cosas a solas.

Sin embargo, una relación basada en la conversación es clave. No se trata de forzar confidencias, sino de crear un espacio en el que el adolescente se sienta aceptado y escuchado. ¿Cómo hacerlo?

Los temas neutros ayudan a romper el hielo

No todas las conversaciones tienen que ser sobre los estudios, las notas o los problemas que hay que resolver. A veces es más fácil empezar con temas que no impliquen presión. Una película vista juntos, un libro leído o un artículo pueden convertirse en el punto de partida de una conversación informal.

Puedes preguntar a tu hijo adolescente qué piensa de las decisiones de los personajes o cómo habría actuado él en una situación similar. Incluso una conversación informal sobre los acontecimientos en las redes sociales puede ser una buena oportunidad para conocer su opinión.

Este enfoque hace que la conversación no parezca forzada. El adolescente empieza a ver que no se trata de interrogarle o controlarle, sino de interesarse de verdad por su mundo.
El arte de hacer las preguntas adecuadas

Algunas preguntas cierran automáticamente la conversación. La clásica “¿Qué tal el colegio?” suele terminar con un breve “Bien” y no da lugar a más diálogo. En lugar de eso, es útil formular las preguntas de manera que inciten a una declaración más larga. Es mejor preguntar qué ha sido lo más difícil en las clases de hoy o qué ha hecho más feliz al niño.

A veces es más fácil hablar de las experiencias de los demás, así que puedes intentar hablar de los amigos, preguntando qué es lo que más valora tu hijo adolescente en sus amigos. O qué les ha ocurrido -a amigos o conocidos- recientemente en la escuela o en la vida. Lo más importante es no presionar y dejar que tu hijo hable a su ritmo.

Hablar en la oscuridad

A algunas personas les resulta más fácil hablar de sus problemas o de acontecimientos importantes cuando no tienen que mirar a su interlocutor a los ojos. En las tribus primitivas, la gente sigue reuniéndose alrededor del fuego por la noche para contar historias; está grabado en nuestros genes. Por eso los momentos nocturnos, justo antes de acostarse, en una habitación a oscuras pueden ser el momento perfecto para conversar.

Los padres que esperan a que su hijo adolescente regrese de una salida nocturna también pueden crear una oportunidad para conversar ofreciéndole un té o un tentempié y entablando un diálogo de forma natural.

Pueden sentarse juntos en el sofá, en una habitación con la luz cálida y suave de una lamparita, y tomar el té. Es importante no convertir estos momentos en un interrogatorio, sino dejar que fluyan libremente. A veces basta una frase para que un niño empiece a hablar por su cuenta.

La cultura pop y las redes sociales como puente para la conversación

Muchos padres se quejan de Tik Tok, Instagram o YouTube, pero en lugar de ver estas plataformas únicamente como una amenaza, merece la pena utilizarlas como pretexto para la conversación. Puedes preguntar a tu hijo qué ha visto últimamente y qué le ha parecido interesante. O puede tratar de entender las tendencias populares preguntando qué las hace tan interesantes para los jóvenes.

Estas conversaciones ayudan a construir un hilo de entendimiento y demuestran que el adulto no sólo quiere criticar, sino que está realmente interesado en el mundo de su hijo. Aunque no estés de acuerdo con su opinión, vale la pena escuchar primero y luego expresar la tuya.

The post ¿Cómo hablar con un adolescente que no quiere hablar? appeared first on Aleteia.org | Español – valores con alma para vivir feliz.

13 niños gazatíes con cáncer ya reciben tratamiento en España 

No es infrecuente utilizar términos bélicos cuando uno habla de afrontar una enfermedad como el cáncer. «Hay que ganar la batalla contra…». No es una expresión acertada, sin embargo, para este artículo, cuyos protagonistas —cinco niños que padecen la enfermedad— han vivido bajo la lluvia de misiles que Hamás e Israel se han lanzado mutuamente.

Ahora están a salvo en España gracias al MEDEVAC, un dispositivo de evacuación médica auspiciado por el Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias de la Comisión Europea y la Organización Mundial de la Salud, que se activa cuando una región se encuentra en una situación que le impide atender a este tipo de pacientes. Gaza en este caso.

Los pequeños y sus familias —36 personas en total— llegaron a la Base Aérea de Zaragoza el 2 de abril por la noche y de forma inmediata viajaron hasta Barcelona, Navarra, Asturias y el País Vasco, en cuyos hospitales serán tratados de su dolencia gracias al Ministerio de Sanidad. «Fue todo muy intenso, pero no había tiempo que perder porque la prioridad ahora es empezar el tratamiento médico cuanto antes», explica Miren Leiceaga, responsable de Accem en el País Vasco, donde han llegado cinco de los niños y sus familias. 

Un miembro del Ministerio de Sanidad examina a uno de los niños. Foto: Ministerio de Sanidad.

Dicho y hecho. Los pequeños no llevaban ni 24 horas en nuestro país y y ya fueron vistos por los médicos, al menos los de ese grupo. «Fue una primera toma de contacto con el equipo sanitario» de cara a empezar lo antes posible con los tratamientos. 

Poco después de la intervención, y poco antes de la entrevista con Alfa y Omega, Leiceaga pudo entrar en contacto con los niños. «Los he visto bien, la verdad. Contentos. Aunque creo que son conscientes de que les queda un largo camino por delante». En él estarán constantemente acompañados por sus familiares y también de «un equipo de trabajadores sociales, personas integradoras, traductores e intérpretes o psicólogos», detalla la responsable de Accem.

El primer paso —después de lo médico— es «asegurar su bienestar, que estén tranquilos». A continuación, la idea es «iniciar un proceso de inclusión social a todos los niveles. Se trata de poner en marcha su vida aquí en España, lo que incluye que aprendan el idioma o ayudarlos con el tema de la escolarización de los niños». La última cuestión es saber qué pasará con ellos una vez concluyan el tratamiento. La respuesta es tan variada como las personas que han llegado. «Existe la posibilidad de que puedan quedarse en España. Pero es una cosa que depende de ellos. Nosotros lo que haremos será informarlos y asesorarlos de todas las opciones», concluye.

La entrada 13 niños gazatíes con cáncer ya reciben tratamiento en España  se publicó primero en Alfa y Omega.

La Iglesia de México intenta ayudar a resolver 120.000 desapariciones

Ha pasado poco más de un mes después del hallazgo en Teuchitlán (Jalisco, México) de un campo de entrenamiento y exterminio del cartel Jalisco Nueva Generación con hasta ahora 1.500 enseres personales, probablemente de desaparecidos. El macabro descubrimiento «generó indignación social», subraya a Alfa y Omega el sacerdote Jorge Atilano, jesuita y director de la iniciativa Diálogo Nacional por la Paz.

«Las manifestaciones llevaron a que la presidente presentara propuestas de ley», como la reforma de la Ley General sobre Desapariciones. En el país, desde el 31 de diciembre de 1952 han desaparecido y no han sido encontradas 120.000 personas.

El Diálogo Nacional por la Paz se ha implicado en este movimiento. El pasado martes Atilano y dos obispos participaron, en calidad de representantes de esta entidad, en una reunión con organizaciones de familiares de desaparecidos de ocho estados y con una delegación del Gobierno. La lideraba por Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación.

«Hubo una libertad para expresar y los colectivos sacaron el enojo que traen de años», relata Atilano a Alfa y Omega. El comunicado final hacía referencia a la «indiferencia» con la que se han sentido tratados por parte de las autoridades.

«Los funcionarios estaban entre escuchando y apenándose pero no se defendieron, más bien aceptaron lo que se decía con una actitud de ver cómo corregir las cosas», prosigue el sacerdote. De hecho, afirma el comunicado final, «la Secretaría de Gobernación señaló que este es el inicio de un proceso para dar seguimiento a las demandas» de las entidades.

Entre otras cosas, las organizaciones de afectados reivindicaron en primer lugar que los empleados públicos que los atienden tengan «empatía» y voluntad de colaboración. En lo estructural, reclamaron fortalecer tanto «las fiscalías estatales para combatir la impunidad» como los servicios forenses para identificar los 72.000 cuerpos en depósitos o fosas comunes, de las que debería haber un registro nacional. En el caso del Rancho Izaguirre, desean que se fortalezca la investigación y sirva para «romper alianzas entre gobernantes y crimen organizado». Otras demandas fueron más coordinación entre los distintos niveles del Gobierno y un protocolo específico para desapariciones de niños.

Las organizaciones de parientes de desaparecidos pidieron asimismo que se reconozca la labor de búsqueda que ellas mismas han realizado. Además consideran necesario «aceptar la colaboración de organismos internacionales» en las investigaciones. Exigieron que la ley que se prepara garantice su seguridad y sancione «penalmente a los funcionarios que obstaculicen la justicia».

De hecho, durante la reunión se entregó a los representantes del Ejecutivo una postura ante la reforma de la Ley General sobre Desapariciones. La considera «insuficiente frente a la magnitud de la crisis» y «errada» en cuanto a su diagnóstico, pues «deja de lado la responsabilidad estatal» en algunos casos, que «se cometen con el consentimiento o aquiescencia de autoridades» o directamente con la participación de servidores públicos. Considera necesario además fortalecer al Centro Nacional de Identificación Humana y la asignación de presupuesto adicional.

«La iglesia hace suyas estas demandas», subraya Jorge Atilano. Tanto es así que las suma a las de la agenda nacional de paz. Resalta además que «noté desde la organización mucha confianza hacia la Iglesia. Los invitados» y el orden del día «se hicieron prácticamente desde el Diálogo Nacional por la Paz. Y nuestra presencia les dio confianza para que estuviera la secretaria de Gobernación todo el tiempo».

La entrada La Iglesia de México intenta ayudar a resolver 120.000 desapariciones se publicó primero en Alfa y Omega.

Los Amigos de Monkole reimpulsarán sus proyectos contra el hambre y la discapacidad

«Tenemos un proyecto con un cirujano con Barcelona que lleva 6 o 7 años yendo a Monkole y ya ha curado a más de 100 chavales», cuenta a Alfa y Omega Enrique Barrio, presidente de Amigos de Monkole, en la víspera de su próximo viaje este viernes a República Democrática del Congo. Con ayuda del médico Víctor Barro del Hospital Vall d’Hebron, en esta nueva visita la fundación quiere acometer entre diez y doce operaciones más de drepanocitosis. Es una enfermedad «que afecta mucho a los huesos y especialmente a la cabeza del fémur, muchos chicos de entre 18 y 25 años la tienen destrozada», explica Enrique Barrio. Como resultado, «no pueden andar ni pueden hacer prácticamente nada», pero con la instalación de una prótesis «a los pocos días están haciendo vida normal». Lo que permite reengancharse a la vida a aquellos que «han dejado de estudiar o de trabajar porque no podían ni subir escaleras».

Otro objetivo de esta nueva visita es «ver cómo mejoramos un proyecto de nutrición de unas monjas Misioneras de Cristo Jesús» que llevan 5 años desarrollando en una zona donde el hambre azota. Principalmente consiste en el reparto un día a la semana de unas harinas enriquecidas con gusanos secos —algo perfectamente digno y compatible con la cultura local— para niños de entre 1 y 6 años. A los chavales también «se les pesa, se les mide y se ve si han mejorado. «Estamos sacando adelante unos 250 niños al año», reivindica Barrio.

El presidente nos cuenta también que «tenemos un proyecto de becas escolares» para los orfanatos alrededor del Hospital Monkole donde realizan el grueso de su labor. «Estuvimos el año pasado jugando con unos once niños, hablando con ellos y con el hombre que los cuidaba y vimos que no tenía dinero para escolarizarlos», recuerda. En términos relativos, «no cuesta nada», pues todo el curso cuesta unos 200 euros por niño. Ya han podido sufragar los estudios de unos 30.

A las mujeres con SIDA no les dejan trabajar

Enrique Barrio cuenta que «tenemos otro proyecto donde se mezcla la salud y la agricultura». Llevado a cabo por mujeres que padecen SIDA, «que suelen estar estigmatizadas por la sociedad», sirve para sufragarles «los retrovirales para tener la enfermedad controlada» y que no podrían adquirir de otro modo porque «no les dejan trabajar en ningún sitio».

La iniciativa consiste en que «hemos alquilado una parcela y cada una cultiva un trocito». Aparte, «tenemos contratada a una ingeniera agrícola que les enseña a cultivar bien», de manera eficiente y a la vez sostenible. «Con eso conseguimos que tengan unas pocas cosechas, las vendan y consigan un poquito de dinero para mejorar su casa y llevar a sus hijos al colegio». Según el presidente de Amigos de Monkole, «es un proyecto muy sostenible». Sobre todo teniendo en cuenta que, gracias a unas subvenciones locales, las mujeres que formen parte de esta iniciativa acabarán formando una cooperativa y poseyendo el campo.

Finalmente, Enrique Barrio explica que, después de este viaje —al que acudirá esta Semana Santa porque es profesor del colegio Tajamar—, «acudirá otro grupo con tres médicos, una enfermera y un ingeniero». Su aportación consistirá en proseguir el proyecto Elikia y escanear a un gran grupo de mujeres para hacer un diagnóstico precoz de aquellas que sufran un cáncer de útero. «Lo comenzamos con el doctor Luis Chiva de la Universidad de Navarra y, con estudiantes en verano, llegaron a examinar a 2.000». Después, dándole seguimiento, cada año el hospital atiende a unas 200 «que antes eran cero porque es una prueba complicada y necesita aparatos importantes».

La entrada Los Amigos de Monkole reimpulsarán sus proyectos contra el hambre y la discapacidad se publicó primero en Alfa y Omega.