En la homilía de la Misa en sufragio de Francisco, en el segundo de los Novendiales, el cardenal Parolin recordó que el propio Pontífice había dicho al mundo que «nunca podrá haber paz si no aprendemos a perdonarnos unos a otros». A los numerosos jóvenes presentes en la Plaza de San Pedro, la invitación a mirar a la verdadera esperanza que es Jesús
Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano – Vatican News
Un día soleado como el de ayer, una multitud de fieles y muchos jóvenes, unos doscientos mil, que acudieron a Roma con motivo del Jubileo de los adolescentes. Es como si, aún hoy, en el segundo domingo de Pascua, Domingo de la Divina Misericordia, aquel abrazo al Papa Francisco que comenzó con el homenaje a sus restos por parte de miles de personas en la Basílica Vaticana, continuara en la Misa funeral celebrada el sábado por la mañana, en la procesión que lo acompañó hasta la Basílica de Santa María la Mayor donde fue enterrado.
En su homilía, el cardenal Pietro Parolin, en el segundo de los Novendiales en sufragio del Pontífice, se detuvo en un rasgo del magisterio de Francisco: la misericordia que inspira «su intensa actividad apostólica, junto con el ansia de anunciarla y compartirla con todos y que ha sido el programa de su pontificado». La misericordia, como subrayó repetidamente el Papa, «es el nombre mismo de Dios» y nadie puede poner límites al amor del Padre que «quiere resucitarnos y hacer de nosotros personas nuevas».
“Nuestro afecto por él, que se manifiesta en estas horas, no debe quedarse en una mera emoción del momento; debemos acoger su legado y hacer que se convierta en una vida vivida, abriéndonos a la misericordia de Dios y haciéndonos también misericordiosos los unos con los otros
No hay paz sin misericordia
La Iglesia de Jesús está hecha, subraya Parolin, de discípulos que se hacen «instrumentos de misericordia para la humanidad».
“El Papa Francisco ha sido testigo luminoso de una Iglesia que se inclina con ternura hacia los heridos y cura con el bálsamo de la misericordia; y nos ha recordado que no puede haber paz sin reconocer al otro, sin cuidar a los más débiles y, sobre todo, nunca podrá haber paz si no aprendemos a perdonarnos unos a otros, usando entre nosotros la misma misericordia que Dios tiene hacia nuestra vida”
Un mundo nuevo que nace del perdón
La misericordia, subraya el ex secretario de Estado vaticano, es el «corazón de la fe», que nos llama a repensar nuestra relación con Dios, no según categorías humanas o mundanas, «porque la buena noticia del Evangelio es ante todo el descubrimiento de ser amados por un Dios que tiene entrañas de misericordia y de ternura para cada uno de nosotros, independientemente de nuestros méritos». De ahí la invitación a vivir las relaciones en el signo del diálogo con el otro y en el perdón de sus debilidades y errores.
“Sólo la misericordia cura, sólo la misericordia crea un mundo nuevo y apaga el fuego de la desconfianza, del odio y de la violencia: ésta es la gran enseñanza del Papa Francisco”
Tristeza por la muerte del Papa
Refiriéndose al Evangelio de hoy con el desconcierto de los apóstoles tras la muerte de Jesús, que luego se les muestra con la luz de la Resurrección, el cardenal recuerda que también hoy con el fallecimiento de Francisco se sienten los mismos sentimientos.
“El dolor por su partida, el sentimiento de tristeza que nos asalta, la agitación que sentimos en el corazón, el sentimiento de pérdida: todo esto lo experimentamos, como los apóstoles afligidos por la muerte del Señor”
Alegría pascual en los rostros de los jóvenes
Hay una alegría pascual que se mantiene en la prueba; una alegría, subrayó Parolin entre aplausos, que «hoy es algo que casi se puede tocar en esta plaza; se ve impresa sobre todo en sus rostros, queridos jóvenes y adolescentes que han venido de todo el mundo para celebrar el Jubileo».
Les dirijo un saludo especial, que dirijo también a los obispos que los acompañan, a los sacerdotes, a los catequistas, a los animadores de sus grupos. Un saludo especial con el deseo de hacerles sentir el abrazo de la Iglesia y el afecto del Papa Francisco, a quien le hubiera gustado encontrarlos, mirarlos a los ojos y pasar entre ustedes para saludarlos.
Mirar a Jesús, verdadera esperanza
Dirigiéndose a los numerosos jóvenes presentes, el cardenal recordó que son muchos los desafíos a los que están llamados, como «el de la tecnología y la inteligencia artificial, que caracteriza de modo particular nuestra época». Hay un aliado más en este camino y es Jesucristo, «el amor que todo lo comprende y todo lo espera».
Él viene a tu encuentro allí donde estás, para darte el valor de vivir, el valor de compartir tus experiencias, tus pensamientos, tus dones, tus sueños, el valor de ver en el rostro de los que están cerca o lejos a un hermano y una hermana a los que amar, a los que tienes tanto que dar y, al mismo tiempo, tanto que recibir, el valor de ayudarte a ser generoso, fiel y responsable en la vida que te espera, y para hacerte comprender lo que es más valioso en la vida: el amor que todo lo abarca y todo lo espera.
El abrazo de Francisco
Al concluir su homilía, el cardenal Parolin dirigió un pensamiento a los empleados y fieles de la Ciudad del Vaticano que mantienen viva la memoria de Francisco, y luego les agradeció el servicio que prestan diariamente.
“A ustedes, a todos nosotros, al mundo entero, el Papa Francisco extiende su abrazo desde el Cielo”
Por último, la encomienda a María a la que el Papa estaba ligado, «tanto que eligió descansar en la Basílica de Santa María la Mayor».
«Que nos proteja, interceda por nosotros, vele por la Iglesia y sostenga – concluyó el cardenal –el camino de la humanidad en paz y fraternidad».
Diversos influencers católicos que tenían previsto acudir a la canonización del beato Carlo Acutis se reunieron para rezar por el difunto Pontífice y reflexionar sobre su legado evangelizador en la era digital. El encuentro fue un testimonio de unidad, ternura y misión.
Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano – Vatican News
En el corazón de la Ciudad Eterna, a pocos pasos de la Plaza de San Pedro, misioneros digitales de diversos países se encontraron, este sábado 26 de abril de 2025 por la tarde en el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo, para orar por el eterno descanso del Santo Padre Francisco y reflexionar sobre su legado para la misión digital.
La actividad comenzó con un programa espiritual cuidadosamente preparado: adoración eucarística, oración en silencio, la lectura de la parábola del buen samaritano (frecuentemente citada por el Papa en sus discursos), cantos del Padre Cristóbal Fones SJ, director de la Red Mundial de Oración del Papa, peticiones, la oración a la Virgen María y la bendición. Todo ello envuelto en un ambiente de recogimiento y amor fraterno, donde cada gesto y palabra resonaban con la memoria viva de un Papa que transformó la forma de evangelizar en nuestro tiempo.
Asimismo, se invitó a los participantes a escribir en un papel una palabra por la que agradecieran a Dios por el pontificado de Francisco, creando un gesto simbólico de agradecimiento y reflexión, colocándolo debajo de una imagen de Francisco.
Uno de los momentos más conmovedores fue la intervención del escritor y biógrafo Austen Ivereigh, quien compartió su testimonio sobre el legado de Francisco. “Nos mostró el estilo de Dios —afirmó—, no como teoría, sino con su vida. Lo encarnó con humildad, ternura y paciencia”. Ivereigh recordó cómo el entonces cardenal Bergoglio, en su intervención durante las congregaciones generales antes del cónclave de 2013, habló de una Iglesia encorvada sobre sí misma, que necesitaba volver a salir, a evangelizar, a mirar más allá de sus propios muros.
“Francisco no lamentó la pérdida de poder de la Iglesia; vio en ello una oportunidad para volver a ser una Iglesia pobre para los pobres”” añadió. Y concluyó con un llamado claro a los presentes: “Ustedes son parte de esa transformación. Son testimonio de que evangelizamos no desde el poder, sino desde el amor, desde abajo, como comunidad”.
La segunda intervención, a cargo de Monseñor Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, fue un llamado a la unidad y al compromiso valiente. Explicó cómo por primera vez en la historia de la Iglesia, el reciente Sínodo dedicó un capítulo entero a la misión en los ambientes digitales, reconociendo su urgencia y su fuerza transformadora. “La Iglesia ha abrazado la misión digital como verdadera misión —declaró—. Es una nueva página misionera en la historia de la Iglesia”.
Con pasión, Monseñor Ruiz instó a los misioneros digitales a salir de sus “sacristías digitales”, a no conformarse con los likes o los seguidores, sino a ir al encuentro del que sufre, del que busca, del que necesita.
“No se trata de números, sino de amor. Prefiero mil influencers con un follower, que lo cuidan, que lo conocen, que lo aman, a un influencer con mil seguidores que no sabe quiénes son”.
Tras el encuentro, se renovó con entusiasmo la invitación a participar del Jubileo de los Misioneros Digitales, que se celebrará en Roma los días 28 y 29 de julio, como un momento de gracia, formación e impulso en la misión.
Varios de los asistentes a la reunión tenían previsto participar al día siguiente en la canonización del beato Carlo Acutis, originalmente programada para el domingo 27 de abril, pero suspendida tras el fallecimiento del Santo Padre. La figura de Carlo —adolescente apasionado por la Eucaristía y por la evangelización en internet— sigue siendo un faro para muchos, un verdadero pionero en los aerópagos digitales a los que hoy la Iglesia se siente llamada a entrar con valentía y ternura.
En este tiempo de espera, mientras la Iglesia se prepara para discernir al próximo sucesor de Pedro, este encuentro fue una luminosa manifestación del fruto más hermoso del pontificado de Francisco: una Iglesia en salida, sencilla, paciente, capaz de escuchar y de ir al encuentro.
A lo largo de su vida y de su pontificado, el Papa Francisco ha subrayado su vínculo con la mística carmelita, a la que, según ha contado, confiaba un problema, pidiéndole «no que lo resolviera, sino que lo tomara en sus manos y me ayudara a aceptarlo». Como «señal» recibía la flor. Así ocurrió también durante su hospitalización en el Gemelli. Y ahora una rosa blanca descansa sobre la lápida de mármol de la basílica de Santa María la Mayor
Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano – Vatican News
En una mesita de mármol, bajo cuadros e iconos, fuera de su piso particular de Santa Marta, había siempre una rosa blanca y fresca. Era el símbolo de su vínculo con «Teresita», Teresa de Lisieux, la santa a la que siempre acudía para pedir gracias y a cuya intercesión confiaba sus dificultades personales y las de los demás.
Y una rosa blanca reposa desde anoche sobre otro mármol, el de la placa de origen ligur con la inscripción Franciscus en la Basílica de Santa María la Mayor bajo la que descansan los restos mortales del Papa Francisco. No es una elección artística, sino de continuidad y devoción.
Esa flor ha acompañado toda la vida de Jorge Mario Bergoglio. Él mismo había hablado de ella en el libro-entrevista El Jesuita, escrito por los periodistas argentinos Sergio Rubín y Francesca Ambrogetti, quienes, al describir la biblioteca del entonces arzobispo de Buenos Aires, observaron un jarrón lleno de rosas blancas en un estante, frente a una foto de la mística carmelita fallecida con sólo 24 años en 1897, canonizada por Pío XI y proclamada Doctora de la Iglesia por Juan Pablo II en 1997.
«Cuando tengo un problema – había explicado el entonces futuro Papa a los dos periodistas – pido a la santa, no que lo resuelva, sino que lo tome en su mano y me ayude a aceptarlo, y como señal casi siempre recibo una rosa blanca».
También había ocurrido al inicio de su pontificado, en septiembre del 2013, cuando convocó una vigilia de oración en la plaza de San Pedro por la paz en Siria, que en ese momento corría el riesgo de caer en el abismo de un sangriento conflicto. Durante la vigilia se leyeron fragmentos de la poesía de Santa Teresa de Lisieux y el Papa Francisco, de regreso a Santa Marta, recibió como regalo sorpresa una rosa blanca recogida por un jardinero en los Jardines Vaticanos.
El Papa recibió el mismo regalo pocos días después de su última hospitalización en el Policlínico Gemelli por una pulmonía bilateral: una rosa blanca de Santa Teresa, envuelta, procedente de la casa de Lisieux. La guardaba en una mesilla junto a su cama. Una «señal» de que la mística lo acompañó hasta los últimos momentos de su vida.
Cuando escuchamos que “Dios está en el obispo, los sacerdotes y los diáconos”, es necesario hacer una pausa, especialmente en este primer cuarto del siglo XXI. No para negar esa verdad en su justa dimensión —porque ciertamente el ministerio ordenado es signo visible de la acción de Cristo en la Iglesia—, sino para no caer en una visión reduccionista, clerical y empobrecedora del Misterio de Dios entre nosotros.
Néstor Ojeda
La pregunta más profunda es: ¿Dónde habita Dios hoy? ¿En quiénes? ¿Cómo lo reconocemos?
Dios habita en todo su Pueblo,el Pueblo de Dios
El Concilio Vaticano II, particularmente en la constitución Lumen Gentium, nos enseñó que toda la Iglesia es el Pueblo de Dios, y que cada bautizado es portador del Espíritu Santo. No existe una “élite” espiritual: el Espíritu de Dios sopla donde quiere, fecundando a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, laicos y laicas por igual.
La misión de los ministros ordenados es real y sagrada: son servidores de la comunión, no dueños de ella. Su existencia tiene sentido en función del Cuerpo entero de Cristo. No son una prolongación mecánica del cielo en la tierra, sino signos sacramentales de Cristo Servidor, que se arrodilló ante sus discípulos para lavarles los pies.
2. El riesgo del clericalismo
El papa Francisco ha advertido muchas veces contra el clericalismo, esa enfermedad que convierte a los ministros en una casta separada, superior, privilegiada. Cuando se sugiere que “Dios está” solo o principalmente en el clero, se corre el grave riesgo de oscurecer la dignidad bautismal de todos los fieles. Se olvida que Cristo mismo dijo: “Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20).
Dios no ha atado su presencia exclusivamente a los sacramentos ni al ministerio ordenado, aunque ciertamente actúa en ellos. Su Espíritu habita también en el corazón de los humildes, en las periferias, en los que sufren, en los sencillos que oran y aman.
3. Una nueva conciencia eclesial
En el siglo XXI, en medio de un mundo fragmentado, secularizado y muchas veces desconfiado de las instituciones, la Iglesia está llamada a vivir una nueva conciencia eclesial:
Una Iglesia donde todos, ministros y fieles, caminemos juntos (sinodalidad).
Una Iglesia que escuche al Espíritu hablar a través de todo el Pueblo de Dios, no sólo desde la jerarquía.
Una Iglesia donde ser sacerdote, obispo o diácono no sea un privilegio de poder, sino un humilde servicio que levanta y acompaña a cada persona hacia Dios.
La grandeza de la vocación cristiana no está en las vestiduras, ni en los cargos, sino en la medida del amor que se vive.
4. Servidores, no propietarios
Recordemos siempre que los ministros son pastores para el rebaño, no “gestores” de la gracia, ni “administradores exclusivos” de la presencia divina. El verdadero pastor huele a oveja, camina entre su pueblo, se deja enseñar y evangelizar por los pequeños y los pobres.
Como dice San Pablo: “Tenemos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros” (2 Cor 4,7).
5. Un llamado para todos
En esta etapa de la historia, más que nunca, necesitamos una Iglesia:
Donde cada bautizado se sienta corresponsable de la fe.
Donde el Pueblo de Dios sea protagonista de la misión.
Donde la autoridad no sea imposición, sino servicio amoroso.
Que nadie —ni ministro ordenado ni fiel laico— olvide que Dios habita en todos, que el Espíritu sopla en todos y que Cristo vive en medio de todos.
Conclusión:
Dios no habita en un “selecto grupo” sino en toda su Iglesia. La belleza de la fe cristiana consiste en reconocerlo en el rostro del hermano, en la comunidad reunida, en el susurro del Espíritu que atraviesa cada corazón abierto. Ministros y fieles somos compañeros de camino, portadores de un mismo fuego: el amor vivo de Dios entre nosotros.
“Queridos niños y niñas, una de las cosas más importantes en la vida es escuchar, aprender a escuchar. Cuando alguien les hable, esperen a que termine para entenderlo bien (…) lo importante es escuchar”
Parolin sigue siendo el más nombrado, seguido de Tagle y Zuppi. Aveline, Pizzaballa y Erdo también suenan en una lista que se completa con Arborelius, Grech, Ranjith, Ambongo, Prevost o Dolan
RD/Efe
Tras el pontificado de Francisco, fallecido el pasado lunes, surge una Iglesia católica con una marcada división entre progresistas y conservadores, corrientes a las que pertenecen los nombres de “papables” que circulan desde hace tiempo como posibles sucesores del pontífice argentino, aunque todo indica que la opción será buscar a un moderado.
Esta es la lista de los 12 “papables” que más suenan para suceder a Francisco, siempre según Efe
Pietro Parolin
El más nombrado en las ‘quinielas’ vaticanas es sin duda el actual secretario de Estado, Pietro Parolin, de 70 años, un hombre de consenso y difícilmente encasillable entre progresistas y conservadores, lo que podría ser una baza importante. Conocido por todos los cardenales, gran diplomático que ha acercado estos años la Santa Sede a China y un buen conocedor de todo Oriente y de Latinoamérica después de haber sido nuncio en Venezuela.
Matteo Maria Zuppi
La gran opción para los progresistas italianos es Matteo Maria Zuppi, de 69 años, actual presidente de la Conferencia Episcopal italiana, el perfil más cercano a Jorge Bergoglio por su atención a los más desfavorecidos y a los migrantes y muy cercano a la poderosa comunidad laica de San Egidio.
Luis Antonio Tagle
El perfil del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, de 67 años, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, engloba algunas de las características que a los cardenales podrían convencer en la Síxtina. Hombre de la Curia pero que representa el continente asiático, que es la esperanza para la Iglesia católica. Aunque considerado progresista, ha criticado duramente un proyecto de ley filipino sobre salud reproductiva y se ha pronunciado enérgicamente contra el aborto y la eutanasia.
Jean-Marc Aveline
El arzobispo de Marsella, Jean-Marc Aveline, de 66 años, ha cobrado fuerza en los últimos años sobre todo tras haber convencido al papa Francisco a visitar la ciudad francesa para hablar de migración. Su perfil recuerda al primer Bergoglio, afable y culto, dedicado a las cuestiones de las ‘periferias’, al diálogo interreligioso y las migraciones, una sensibilidad adquirida también a través de su infancia en una familia perteneciente a los franceses repatriados a partir de 1962, al final de la guerra de Argelia. Su edad relativamente joven podría ser un punto en contra.
Pierbattista Pizzaballa
Aunque italiano, el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, 59 años, es una baza para un papa con una visión internacional y que se ha expresado en estos días en defensa de los palestinos de Gaza, pero con buena relación con las autoridades israelíes. Demasiado joven para ser papa y una incógnita en algunas posiciones doctrinales, pesará lo que pueda comunicar en las congregaciones, las reuniones precónclave que se realizarán estos días.
Péter Erdö
El arzobispo de Budapest, Péter Erdö, de 72 años, es una de las más importantes opciones del ala conservadora y europea. Creció bajo el comunismo y, cuando tenía cuatro años, en 1956, su familia se vio obligada a huir del país. Considerado un gran intelectual es, firmemente provida, se opone al celibato opcional para los sacerdotes y está en contra de la aceptación de las uniones homosexuales y defiende los valores de la Europa cristiana. Su buena relación con el Gobierno antinmigración de Viktor Orban podría ser un punto negativo.
Anders Arborelius
El obispo de Estocolmo, Anders Arborelius, de 75 años, primer cardenal de Suecia, es un convertido al catolicismo en un país escandinavo con una población abrumadoramente protestante y una de las sociedades más secularizadas del mundo. Es un firme defensor de la doctrina de la Iglesia, particularmente contra la posibilidad de permitir que las mujeres sean diáconos o de bendecir a parejas del mismo sexo. Aunque igual que Francisco, Arborelius es partidario de acoger a los inmigrantes en Europa.
Mario Grech
El obispo maltés Mario Grech de 68 años, es el secretario general del Sínodo de los Obispos, por lo que en estos últimos 3 años cuando se ha celebrado el Sínodo de la Sinodalidad ha podido conocer a todos los cardenales y representantes de la iglesia católica llegados a Roma para esta asamblea. Tuvo que lograr un delicado equilibrio entre las peticiones de crear Iglesia abierta y atenta y al mismo tiempo reconociendo las preocupaciones conservadoras.
Malcolm Ranjith
El arzobispo metropolitano de Colombo (Sri Lanka), Malcolm Ranjith , de 77 años, aunque ha demostrado cercanía con Francisco y ferviente preocupación por los pobres, es un cardenal con raíces en el pontificado de Benedicto XVI y no ha desdeñado alentar la celebración de la Misa tradicional en latín. Con experiencia en la Curia donde fue secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos después se trasladó a Sri Lanka y podría ser la baza del Sur del mundo. Habla diez idiomas con fluidez.
Fridolin Ambongo Besungu
Aunque es muy difícil que el próximo papa sea africano, el arzobispo de Kinshasa, Fridolin Ambongo Besungu, de 65 años, es la opción más probable. Nacido en la República Democrática del Congo y arzobispo de Kinshasa, es el único cardenal africano en el consejo de Cardenales, el comité de asesores, que creó Francisco. Como presidente del Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar, en enero de 2024 firmó una carta expresando su oposición a la declaración del Vaticano que autoriza a los sacerdotes a impartir bendiciones a las uniones homosexuales.
Robert Francis Prevost
El actual prefecto del dicasterio para los obispos, el estadounidense originario de Chicago, Robert Francis Prevost, de 69 años, encargado de asesorar al papa en los nombramientos y también presidente de la Comisión Pontificia para América Latina puede ser una baza tanto para aquellos que quieren un hombre de Curia pero también del continente americano.
Timothy Dolan
El arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, de raíces irlandesas-estadounidenses, es un conservador teológico, firmemente opuesto al aborto y una baza para los conservadores aunque en los últimos meses se ha opuesto con fuerza a las políticas contra los migrantes de Donald Trump. Su nombre ya sonó con fuerza en el anterior cónclave.
Otros nombres
Otros nombres que suenan en las listas son Claudio Gugerotti (69 años), prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales o Joseph Cupich (75 años), arzobispo de Chicago, pero también una de las posibilidades sería un español como Ángel Fernández Artime (64 años), que fue el responsable de los salesianos y ahora proprefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
Otro de los nombres que suena entre los ‘papables’ es el del arzobispo de Rabat, el español Cristóbal López Romero (72 años), una posibilidad sobre la que bromeó con EFE: “Eso sería trágico para la iglesia”.
“No creo que suceda porque el Espíritu Santo es cierto que sopla donde quiere y como quiere, pero no hace tonterías y eso sería una gran tontería”, añadió.
Otra opción es el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, muy cercano a Francisco y que formó parte de la comisión de cardenales que le ayudaron en su pontificado. En declaraciones a EFE negó que tenga interés en ser escogido como sucesor del papa Francisco: “Yo no me voy a votar”, dijo.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal
Jesús Bastante – Religión Digital
Quien entra Papa, sale cardenal. La máxima, que no siempre se cumple (todos daban por hecho, y acertaron, en la elección de Ratzinger para suceder a Wojtyla) vuelve a resonar en todas las redacciones y, confiamos, entre los muros vaticanos, que este martes acogieron la primera congregación general de cardenales, en la que 60 purpurados (los que ya se encuentran en Roma, a la espera del resto) han comenzado a tomar decisiones acerca del futuro de la Iglesia.
La primera, la llegada de Francisco a la basílica de San Pedro, para ser venerado por los fieles, este miércoles a las 9 de la mañana. La segunda, el funeral, para el sábado a las 10. De momento, nada se sabe de las fechas de un Cónclave que aparece más abierto que nunca.
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos. Una suerte de ‘Señor de los Anillos’ eclesiástico, en el que resulta complicado augurar un candidato claro para aglutinar los cerca de 90 votos necesarios (dos tercios) para ser elegido Papa.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos
Quien entra Papa, sale cardenal. La máxima, que no siempre se cumple (todos daban por hecho, y acertaron, en la elección de Ratzinger para suceder a Wojtyla) vuelve a resonar en todas las redacciones y, confiamos, entre los muros vaticanos, que este martes acogieron la primera congregación general de cardenales, en la que 60 purpurados (los que ya se encuentran en Roma, a la espera del resto) han comenzado a tomar decisiones acerca del futuro de la Iglesia.
La primera, la llegada de Francisco a la basílica de San Pedro, para ser venerado por los fieles, este miércoles a las 9 de la mañana. La segunda, el funeral, para el sábado a las 10. De momento, nada se sabe de las fechas de un Cónclave que aparece más abierto que nunca.
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos. Una suerte de ‘Señor de los Anillos’ eclesiástico, en el que resulta complicado augurar un candidato claro para aglutinar los cerca de 90 votos necesarios (dos tercios) para ser elegido Papa.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos
Quien entra Papa, sale cardenal. La máxima, que no siempre se cumple (todos daban por hecho, y acertaron, en la elección de Ratzinger para suceder a Wojtyla) vuelve a resonar en todas las redacciones y, confiamos, entre los muros vaticanos, que este martes acogieron la primera congregación general de cardenales, en la que 60 purpurados (los que ya se encuentran en Roma, a la espera del resto) han comenzado a tomar decisiones acerca del futuro de la Iglesia.
La primera, la llegada de Francisco a la basílica de San Pedro, para ser venerado por los fieles, este miércoles a las 9 de la mañana. La segunda, el funeral, para el sábado a las 10. De momento, nada se sabe de las fechas de un Cónclave que aparece más abierto que nunca.
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos. Una suerte de ‘Señor de los Anillos’ eclesiástico, en el que resulta complicado augurar un candidato claro para aglutinar los cerca de 90 votos necesarios (dos tercios) para ser elegido Papa.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal.
El único candidato que podría considerarse conocido por todos es, ni más ni menos, que el secretario de Estado, Pietro Parolin. Un hombre de Francisco (fue quien le eligió, y le mantuvo, durante más de una década), pero que tiene fama de conservador. Experto diplomático, sus viajes por todo el mundo le hacen una figura respetada a nivel internacional, tanto en el ámbito político como en el religioso. Sin embargo, no son pocos los que consideran que, como Papa, Parolin no sería un continuista de Francisco. Tal vez, sí, en las formas. Pero no en el fondo.
Papables ‘curiales’
Robert Prevost: el ‘americano’ en Roma. El actual prefecto de la Congregación de Obispos, estadounidense pero ‘fogueado’ en EEUU y Roma, sería de nuevo un pontífice hispanohablante, pero ‘romano’, lo que podría convertirle en un candidato con posibilidades. En su contra, el sector más ultra, que considera a Prevost un hombre que ha ejecutado el cambio en el modelo de elección de obispos (más pastores, menos jerarcas) instaurado por Francisco. De hecho, algunos, han comenzado a plantear dudas sobre su idoneidad.
Mario Grech: El cardenal maltés es secretario general del Sínodo, y como tal uno de los grandes apoyos del Papa Francisco. Esto, precisamente, puede pesar en su contra en un cónclave donde muchos cardenales no han sabido, todavía asumir el espíritu sinodal en la Iglesia.
Víctor Manuel Tucho Fernández: el prefecto de Doctrina de la Fe, teólogo del Papa y uno de sus grandes apoyos, podría mantener via la llama del ‘espíritu Bergoglio’, pero su cercanía al Papa y su excesiva progresía hacen que pueda ser un buen muñidor de votos, pero no realmente un candidato. Salvo sorpresa mayúscula.
Luis Antonio Tagle: de ser elegido, el filipino sería el primer papa asiático. Prefecto de Evangelización, el ‘Papa rojo’ lidera el ejército de los misioneros en todo el mundo. Uno de los ‘papables’ más sociales, dirigió durante años Cáritas Internationalis.
Ángel Fernández Artime: uno de los ‘papables’ españoles, fue rector mayor de los salesianos, la segunda congregación en importancia en la Iglesia, tras los jesuitas. Ahora ejerce como pro-prefecto (segundo) del dicasterio de Vida Consagrada (el primero que preside una mujer, Simona Brambilla).
Papables proPapa
Peter Turkson: ¿El primer Papa negro? Experto en temas sociales, el purpurado (curiosamente, nombrado por Juan Pablo II) se destacó como una de las voces de Iglesia más claras en temas como la justicia social, la ética económica, el medioambiente y la migración.
Matteo Zuppi: presidente de la Conferencia Episcopal italiana. El ‘mediador’ del Papa en la guerra de Ucrania. Tiene detrás a la comunidad de Sant Egidio
McElroy: el contrapoder de Trump. Arzobispo de Washington, viene de San Diego, de la frontera. Uno de los grandes enemigos de las políticas anti inmigración de Trump, el Papa le puso ahí en respuesta a su elección.
Pizzaballa: otro italiano, patriarca de Jerusalén. Muy joven (59), su nombramiento sería mítico: nunca ha habido, desde el comienzo de la Iglesia, un Papa de Tierra Santa
Otros perfiles
Carlos Aguiar, arzobispo de México: conservador moderado, el Papa le eligió como uno de los presidentes del Sínodo. Podría ser un candidato de consenso si no hay acuerdos entre los bloques
Aveline: el cardenal de Marsella, muy apreciado por Francisco, que aceptó viajar a Francia para acercarse a los migrantes y refugiados del sur del país.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos
Quien entra Papa, sale cardenal. La máxima, que no siempre se cumple (todos daban por hecho, y acertaron, en la elección de Ratzinger para suceder a Wojtyla) vuelve a resonar en todas las redacciones y, confiamos, entre los muros vaticanos, que este martes acogieron la primera congregación general de cardenales, en la que 60 purpurados (los que ya se encuentran en Roma, a la espera del resto) han comenzado a tomar decisiones acerca del futuro de la Iglesia.
La primera, la llegada de Francisco a la basílica de San Pedro, para ser venerado por los fieles, este miércoles a las 9 de la mañana. La segunda, el funeral, para el sábado a las 10. De momento, nada se sabe de las fechas de un Cónclave que aparece más abierto que nunca.
A diferencia del Cónclave de 2005, donde Ratzinger era el único candidato posible (aunque ya entonces Bergoglio obtuvo más de una treintena de sufragios) y de 2013, con un Papa dimitido, pero no muerto, los cardenales que tardarán unos días en llegar a Roma formarán parte de un equipo, que no se conoce, destinado a elegir de entre ellos al candidato que los gobernará a todos. Una suerte de ‘Señor de los Anillos’ eclesiástico, en el que resulta complicado augurar un candidato claro para aglutinar los cerca de 90 votos necesarios (dos tercios) para ser elegido Papa.
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal.
El cardenal Parolin EFE
El único candidato que podría considerarse conocido por todos es, ni más ni menos, que el secretario de Estado, Pietro Parolin. Un hombre de Francisco (fue quien le eligió, y le mantuvo, durante más de una década), pero que tiene fama de conservador. Experto diplomático, sus viajes por todo el mundo le hacen una figura respetada a nivel internacional, tanto en el ámbito político como en el religioso. Sin embargo, no son pocos los que consideran que, como Papa, Parolin no sería un continuista de Francisco. Tal vez, sí, en las formas. Pero no en el fondo.
Papables ‘curiales’
Cardenal Prevost
Robert Prevost: el ‘americano’ en Roma. El actual prefecto de la Congregación de Obispos, estadounidense pero ‘fogueado’ en EEUU y Roma, sería de nuevo un pontífice hispanohablante, pero ‘romano’, lo que podría convertirle en un candidato con posibilidades. En su contra, el sector más ultra, que considera a Prevost un hombre que ha ejecutado el cambio en el modelo de elección de obispos (más pastores, menos jerarcas) instaurado por Francisco. De hecho, algunos, han comenzado a plantear dudas sobre su idoneidad.
Mario Grech: El cardenal maltés es secretario general del Sínodo, y como tal uno de los grandes apoyos del Papa Francisco. Esto, precisamente, puede pesar en su contra en un cónclave donde muchos cardenales no han sabido, todavía asumir el espíritu sinodal en la Iglesia.
Víctor Manuel Tucho Fernández: el prefecto de Doctrina de la Fe, teólogo del Papa y uno de sus grandes apoyos, podría mantener via la llama del ‘espíritu Bergoglio’, pero su cercanía al Papa y su excesiva progresía hacen que pueda ser un buen muñidor de votos, pero no realmente un candidato. Salvo sorpresa mayúscula.
Tagle, en las ordenaciones episcopales en San Pedro Vatican Media
Luis Antonio Tagle: de ser elegido, el filipino sería el primer papa asiático. Prefecto de Evangelización, el ‘Papa rojo’ lidera el ejército de los misioneros en todo el mundo. Uno de los ‘papables’ más sociales, dirigió durante años Cáritas Internationalis.
Ángel Fernández Artime: uno de los ‘papables’ españoles, fue rector mayor de los salesianos, la segunda congregación en importancia en la Iglesia, tras los jesuitas. Ahora ejerce como pro-prefecto (segundo) del dicasterio de Vida Consagrada (el primero que preside una mujer, Simona Brambilla).
Papables proPapa
Peter Turkson: ¿El primer Papa negro? Experto en temas sociales, el purpurado (curiosamente, nombrado por Juan Pablo II) se destacó como una de las voces de Iglesia más claras en temas como la justicia social, la ética económica, el medioambiente y la migración.
El cardenal Zuppi CEI
Matteo Zuppi: presidente de la Conferencia Episcopal italiana. El ‘mediador’ del Papa en la guerra de Ucrania. Tiene detrás a la comunidad de Sant Egidio
McElroy: el contrapoder de Trump. Arzobispo de Washington, viene de San Diego, de la frontera. Uno de los grandes enemigos de las políticas anti inmigración de Trump, el Papa le puso ahí en respuesta a su elección.
Pizzaballa: otro italiano, patriarca de Jerusalén. Muy joven (59), su nombramiento sería mítico: nunca ha habido, desde el comienzo de la Iglesia, un Papa de Tierra Santa
Cardenal Carlos Aguiar Retes agradece el legado del Papa Francisco
Otros perfiles
Carlos Aguiar, arzobispo de México: conservador moderado, el Papa le eligió como uno de los presidentes del Sínodo. Podría ser un candidato de consenso si no hay acuerdos entre los bloques
Aveline: el cardenal de Marsella, muy apreciado por Francisco, que aceptó viajar a Francia para acercarse a los migrantes y refugiados del sur del país.
Monseñor Tarcisio Isao Kikuchi
Periferias
Cristóbal López: el cardenal de Rabat, salesiano y español. Un papa para el Norte de África, especializado en las desigualdades sociales. Curiosamente, los dos ‘papables’ españoles son hijos de Don Bosco (salesianos)
Go: cardenal de Singapur. Un papa de las periferias, y que podría servir para apuntalar la cercanía con China. También podría ser el primer papa asiático
Kikuchi: cardenal de Tokio, sucedió a Tagle al frente de Cáritas internacional. Buen gestor y apasionado del encuentro intercultural. Sería un pastor asiático, el primero procedente de una gran urbe
Fernando Chomali: arzobispo de Santiago de Chile, muy cercano a Francisco, y uno de los últimos cardenales creados por Bergoglio. Como él, muy progresista en lo social, y conservador en lo moral.
El ‘tapado’ de los ultras
Peter Erdo: el cardenal de Budapest, experto canonista y muy conservador, sin llegar a romper (como hicieron Burke, Sarah o Müller) con el pontificado del Papa, sería el ‘tapado’ de los conservadores para ofrecer un candidato que no pareciera rupturista pero en la práctica sí que lo sería.
Fuente: Religión Digital
Sin candidatos claros, sí que existen tendencias, y representantes de las mismas. Con sus pros y sus contras. Estos son los 17 ‘elegidos’ por RD. Sabiendo que, quien entra Papa en la Capilla Sixtina, seguramente salga cardenal.
A pocos días del fallecimiento del Papa Francisco, las reflexiones sobre el impacto de su pontificado se multiplican en todo el mundo. Entre los diversos aportes que marcaron su servicio como Sucesor de Pedro, uno resalta con fuerza especial: la recuperación del rostro sinodal de la Iglesia. Más que una reforma estructural, fue una reforma espiritual, pastoral y eclesiológica de fondo.
Este legado es el centro del artículo “What is the Synodal Journey? The Thought of Pope Francis” (¿Qué es el camino sinodal? El pensamiento del Papa Francisco), publicado por La Civiltà Cattolica, la histórica revista jesuita dirigida por el padre Antonio Spadaro. El texto escrito por Santiago Madrigal SJ ofrece una mirada clara y sistemática sobre cómo el Papa entendió y promovió la sinodalidad como camino para renovar la Iglesia del siglo XXI.
Una Iglesia que escucha y discierne
Según se explica en el artículo, el Papa Francisco concibe la sinodalidad como una dimensión constitutiva de la Iglesia, no como un proyecto pasajero ni una moda pastoral. La sinodalidad es, para él, el modo de ser del Pueblo de Dios, una Iglesia que escucha, camina junta y discierne comunitariamente la voluntad de Dios.
Este enfoque está en plena continuidad con el Concilio Vaticano II, que había redescubierto la categoría del Pueblo de Dios y la colegialidad episcopal. Francisco da un paso más, insistiendo en la participación activa de todos los bautizados. “El sensus fidei del Pueblo de Dios no puede ser ignorado”, afirma el texto, reflejando una convicción que el Papa expresó muchas veces: que el Espíritu Santo no habla solo a través de la jerarquía, sino también a través del laicado, las mujeres, los jóvenes, los pobres y los márgenes.
La sinodalidad no es una estrategia, es la voluntad de Dios
El artículo remarca que, para el Papa Francisco, la sinodalidad no es una herramienta de gestión ni una forma más participativa de tomar decisiones. Es algo mucho más profundo: una conversión espiritualque debe llevar a toda la Iglesia a dejar de lado lógicas autoritarias y clericales, para abrirse al diálogo, la escucha y la corresponsabilidad.
“La sinodalidad, según el Papa, es el camino que Dios espera de la Iglesia en el tercer milenio”, dice el artículo. Esta convicción lo llevó a abrir procesos inéditos, como la consulta global que precedió al actual Sínodo sobre la Sinodalidad, cuya primera fase se celebró en 2023, y cuya continuidad ha sido asegurada incluso tras su muerte, con vistas a una gran asamblea en 2028.
Una Iglesia en salida, siempre misionera
Otro elemento clave que vincula sinodalidad y misión es la insistencia del Papa en una Iglesia en salida, no autorreferencial. La sinodalidad no es caminar en círculo, sino caminar hacia los otros, hacia los que están en las periferias, hacia quienes no han sido escuchados. En este sentido, sinodalidad y opción por los pobres son dos rostros de la misma Iglesia evangélica.
El artículo resalta cómo Francisco articuló sinodalidad, misión y reforma, recordando que toda auténtica renovación eclesial debe tener raíces espirituales profundas. No se trata de cambiar estructuras por sí mismas, sino de permitir que el Espíritu transforme los corazones y las comunidades.
Un legado abierto: semilla de futuro
Francisco vivió la sinodalidad como una semilla que otros deberán cultivar. Como señala el texto, “la sinodalidad no puede ser simplemente proclamada: debe ser vivida, encarnada y profundizada”. Es un estilo que afecta la manera de evangelizar, de tomar decisiones, de vivir los ministerios y de ser Iglesia en todos los niveles.
Por eso, su legado sinodal es también un desafío: continuar caminando, sin miedo, confiando en el Espíritu y atentos a los signos de los tiempos. La sinodalidad es, en el fondo, el Evangelio puesto en práctica en la vida eclesial.