La consagración, que se enmarca en las celebraciones del año jubilar de 2025, se llevará a cabo durante todas las Santas Misas del país el Domingo de la Divina Misericordia.
Gaudium Press El 27 de abril, en el marco de la celebración del Año Jubilar 2025, los obispos católicos de Filipinas consagrarán el país a la Divina Misericordia. La iniciativa fue anunciada por el cardenal Pablo Virgilio David, presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Filipinas, a través de una carta dirigida a los obispos y a la comunidad católica local.
La consagración tendrá lugar el Domingo de la Divina Misericordia
Según el cardenal, esta consagración es una “respuesta colectiva de fe y esperanza” en medio de lo que llamó graves desafíos que enfrentan el país y la comunidad global, que dijo incluyen la amenaza de un conflicto global, la corrupción generalizada, la erosión de la verdad y la creciente oposición a las enseñanzas de la Iglesia sobre la vida y la familia.
La consagración tendrá lugar durante todas las Santas Misas del país el Domingo de la Divina Misericordia, instituido por el Papa San Juan Pablo II en el año 2000, durante la canonización de Santa Faustina Kowalska. La Oración de Consagración a la Divina Misericordia se recitará en lugar de las Intercesiones Generales.
Profunda expresión de confianza en la Divina Misericordia
El Cardenal animó a todas las diócesis, parroquias, comunidades religiosas e instituciones católicas a participar en la iniciativa espiritual. “Esta consagración nacional será una expresión profunda de nuestra confianza en la Divina Misericordia, una confianza que sigue siendo nuestro último refugio en estos tiempos de incertidumbre y prueba”, dijo el cardenal.
“Juntos, encomendémonos a nosotros mismos, a nuestra Iglesia y a nuestra nación a la infinita misericordia de Dios, confiados en que en su misericordia encontraremos la sanación, la renovación y la esperanza que tanto necesitamos”, concluyó el cardenal Pablo Virgilio David. (EPC)
(ZENIT Noticias / Roma).- En una amplia ofensiva contra el comercio ilegal, la policía financiera de Roma confiscó más de 16,5 millones de recuerdos religiosos falsificados destinados a inundar el mercado en el contexto del Jubileo de la Iglesia Católica. Esta operación sin precedentes, liderada por la Guardia di Finanza, pone de manifiesto la creciente preocupación por la comercialización y explotación de eventos sagrados mediante el tráfico de artículos devocionales falsos.
La redada forma parte de un Plan Operativo Regional más amplio, lanzado el 24 de diciembre de 2024, diseñado para defender la legalidad y la confianza pública durante uno de los eventos más significativos del calendario católico. El Jubileo de 2025 atrae a millones de católicos a Roma, lo que lo convierte en una oportunidad lucrativa para los vendedores, tanto legítimos como ilegales.
Las investigaciones se centraron en zonas turísticas y religiosas de gran afluencia en la capital, como Borgo, Prati, Trevi, Esquilino y Casilino, así como en los municipios circundantes de Guidonia, Montecelio y Ardea. Los equipos de seguridad también inspeccionaron los aeropuertos internacionales de Roma, Fiumicino y Ciampino, interceptando los envíos antes de que llegaran a tiendas o puestos callejeros.
Entre los artículos incautados se encontraban rosarios, colgantes, pulseras y medallones con imágenes de iconos sagrados, emblemas del Vaticano y reproducciones no autorizadas del logotipo oficial del Jubileo. Las autoridades informan que los productos violaban diversas protecciones de la propiedad intelectual, incluyendo aquellas destinadas a salvaguardar los símbolos espirituales e institucionales de la Iglesia.
La Unidad Especial de Bienes y Servicios desempeñó un papel crucial en el éxito de la operación, utilizando el sofisticado Sistema de Información Antifalsificación (S.I.A.C.) para rastrear y localizar la mercancía ilícita. Esta plataforma digital permitió a las fuerzas del orden detectar patrones, identificar canales de alto riesgo e impedir que los productos llegaran a consumidores desprevenidos, muchos de los cuales son devotos peregrinos que buscan auténticas muestras de fe.
Once personas han sido denunciadas ante las autoridades judiciales en relación con la investigación —diez de nacionalidad china y una italiana—, mientras que otras tres se enfrentan a sanciones administrativas interpuestas a través de la Cámara de Comercio local.
Las autoridades han enfatizado que no se trata simplemente de una violación de la propiedad intelectual, sino de un asunto de integridad espiritual y social. «El Jubileo no es solo una atracción turística; es un momento sagrado de peregrinación y gracia», declaró una fuente oficial cercana a la operación. «Aprovechar este momento para lucrarse mediante el engaño socava tanto la dignidad de la fe como la equidad del comercio honesto».
Esta medida refleja un esfuerzo más amplio de las autoridades italianas para proteger a los peregrinos y mantener el tono ético del Año Santo. Se espera que decenas de millones de personas visiten Roma en los próximos meses, por lo que las fuerzas del orden mantendrán una presencia constante en lugares estratégicos para prevenir nuevos abusos.
Se dice que el Vaticano, aunque no está directamente involucrado en la operación, apoya todas las iniciativas que preservan la sacralidad y el orden del Jubileo. La integridad de símbolos como el logotipo del Jubileo, que tiene un significado teológico y pastoral, se considera vital no sólo para la marca sino también para comunicar la misión espiritual de la Iglesia durante esta ocasión histórica.
(ZENIT Noticias / Denver, 14.04.2025).- Tras definir, dentro de límites estrictos, la infalibilidad de la enseñanza papal sobre la fe y la moral, el Concilio Vaticano I pretendía abordar la cuestión paralela de la autoridad de los obispos en la Iglesia. Sin embargo, la guerra franco-prusiana interrumpió el Vaticano I en 1870; el concilio nunca volvió a convocarse, y quedó en manos del Concilio Vaticano II la tarea de definir quién y cómo ejerce la autoridad en la Iglesia.
El Vaticano II lo hizo en dos documentos: su seminal Constitución Dogmática sobre la Iglesia y su Decreto sobre el Oficio Pastoral de los Obispos en la Iglesia. Estos textos enseñaron que los obispos de la Iglesia son herederos de los apóstoles nombrados por Cristo; que los obispos forman un «colegio» sucesor del «colegio» apostólico de Hechos 15; y que este «colegio», con y bajo su cabeza, el Obispo de Roma, tiene «poder supremo y pleno sobre la Iglesia universal».
El Vaticano II corrigió un desequilibrio en la relación entre el papa y los obispos que se había infiltrado en la teología y la práctica católicas desde el Vaticano I, al enseñar que los obispos son verdaderos vicarios de Cristo en sus iglesias locales, no meros administradores de la “Iglesia Católica, Inc.”, que ejecutan las instrucciones del director general en Roma. Esto es así porque la ordenación episcopal confiere al obispo los tres oficios de maestro, santificador y gobernador. El correcto “ejercicio” de la autoridad de gobierno episcopal depende de la comunión del obispo local con el obispo de Roma. La autoridad misma es una realidad sacramental conferida por la recepción del Orden Sagrado en su grado más alto.
Estas enseñanzas cruciales ahora han sido puestas en tela de juicio, incluso contradichas, por diversos aspectos del todavía amorfo, pero no por ello menos proteico, proyecto de sinodalidad.
El 15 de septiembre de 1965, el Papa Pablo VI estableció un Sínodo de Obispos que se reuniría ocasionalmente para asistir al Papa en su gobierno de la Iglesia universal. Este nuevo órgano era un sínodo de obispos; no un parlamento en el que los diferentes estamentos de la Iglesia (clero, religiosos consagrados, laicos) desempeñaran funciones equivalentes. El Sínodo del Papa Pablo VI fue, por lo tanto, una expresión de la enseñanza del Vaticano II sobre el episcopado como un «colegio» que gobierna la Iglesia en unión con el Papa.
Esto cambió drásticamente en octubre de 2023 y octubre de 2024, cuando el Sínodo de los Obispos pasó a llamarse «el Sínodo»: un órgano compuesto por obispos, religiosos consagrados, sacerdotes y laicos, todos con voz y voto. La composición de este innovador órgano se constituyó deliberadamente para que un número suficiente de voces con las opiniones «correctas» se reuniera en el Aula del Sínodo, y su funcionamiento fue cuidadosamente controlado (algunos dirían, manipulado) mediante el proceso de las llamadas «Conversaciones en el Espíritu».
Ahora el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, ha informado al episcopado mundial que un nuevo proceso sinodal de tres años, que culminará en una “Asamblea Eclesial” en 2028, evaluará la implementación del Sínodo 2023 y el Sínodo 2024. En esta “Asamblea Eclesial” —un término sin precedentes en la tradición católica— los obispos serán solo una parte componente y, en preparación para la Asamblea, los obispos deben “acompañar” a su pueblo, es decir, no guiarlo.
De esta manera, la enseñanza del Vaticano II sobre la autoridad de los obispos como órgano de gobierno de la Iglesia, con y bajo el Papa, continúa siendo severamente atenuada.
Luego está la constitución apostólica de 2022, Praedicate Evangelium, que reconfigura la Curia Romana. Según ese texto, el fundamento de la autoridad de gobierno en los departamentos de la Curia (dicasterios) es el nombramiento papal para un cargo, punto, no la autoridad de gobierno conferida sacramentalmente por las Sagradas Órdenes. Cuando los cardenales de la Iglesia se reunieron en agosto de 2022 para discutir las nuevas estructuras de la Curia, el cardenal George Pell le preguntó al cardenal Gianfranco Ghirlanda, SJ, una gran influencia en Praedicate Evangelium: «¿Significa esto que una hermana religiosa o una laica podría ser Prefecto del Dicasterio para los Obispos?». El cardenal Ghirlanda respondió alegremente: «Oh, eso nunca sucedería». A lo que el cardenal Pell respondió, correctamente: «La pregunta, Su Eminencia, no es si sucedería; la pregunta es si puede suceder».
En ese intercambio, el cardenal Pell fue la voz auténtica del Concilio Vaticano II. El cardenal Ghirlanda, por su parte, fue la voz de la autocracia papal absolutista, una distorsión de la eclesiología característica de cierta corriente católica entre el Vaticano I y el Vaticano II. El Vaticano II rechazó decididamente el zarismo católico, lo que efectuó una corrección en la autocomprensión de la Iglesia que tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI consideraron uno de los grandes logros del Concilio.
Ha habido muchas ironías en el conflicto eclesiástico de los últimos doce años. El resurgimiento de la autocracia papal entre los progresistas católicos, y la consiguiente degradación de los obispos, es sin duda una de las más impactantes y preocupantes.
Traducción del original en lengua inglesa bajo responsabilidad del director editorial de ZENIT. El artículo refleja la opinión del autor, no la del medio que le brinda un espacio que da pie a la discusión.
(ZENIT Noticias / Galway).- El padre Paul Murphy, capellán militar católico de las Fuerzas de Defensa de Irlanda, perdonó públicamente a un adolescente musulmán que lo apuñaló siete veces sin provocación alguna, y luego lo abrazó.
El ataque ocurrió el 15 de agosto de 2024, Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, una fecha de profundo significado espiritual para los católicos, y especialmente para el padre Murphy, cuya unidad honra a Nuestra Señora del Rosario como su patrona. Esa noche, al regresar de nadar, fue confrontado cerca de las puertas de su base militar por un joven de 16 años que pidió hablar con él. Cuando el sacerdote bajó la ventanilla de su coche, el joven se abalanzó con un cuchillo.
«Intenté atravesar la puerta para escapar», relató el padre Murphy en su testimonio, «pero me siguió el paso, apuñalando a través de la ventana. Cuando el coche se detuvo, intenté defenderme, primero por la ventana, luego por la puerta abierta, hasta que intervinieron los soldados de guardia».
El sacerdote sufrió graves lesiones en los brazos que requirieron cirugía y le dejaron limitaciones permanentes en la mano. También sufrió heridas faciales y hematomas internos. Durante tres meses, no pudo celebrar misa. Sin embargo, ante el mismo joven que casi le quitó la vida, el padre Murphy no habló de ira ni venganza, sino de perdón y esperanza.
“Como hombre de fe, estoy comprometido con el perdón”, declaró ante el tribunal. “Y se lo ofrezco, no porque lo pida, sino porque es el camino a la sanación. Que le ayude a convertirse en el hombre que está destinado a ser”.
El atacante, que se convirtió al islam a los 15 años, presuntamente actuó en protesta contra las operaciones militares irlandesas en Mali. Las investigaciones de la Garda descubrieron material perturbador en su teléfono, incluyendo violencia explícita y propaganda vinculada al ISIS. Sin embargo, el tribunal escuchó que el sacerdote no fue atacado personalmente, sino como representante de las Fuerzas de Defensa.
El sargento detective Paul McNulty calificó el acto de “indiscriminado”, perpetrado por un adolescente cuyas opiniones se habían “radicalizado”. El joven agresor ha sido acusado de intento de asesinato y de causar daños graves.
Si bien gran parte del debate público se ha centrado en el extremismo, el Padre Murphy optó por presentar el encuentro como algo más espiritual, incluso providencial. «Esa noche estuvo llena de bendiciones», dijo. «Fui protegido por Nuestra Señora, por mi ángel guardián y por los valientes hombres que estaban en el campo. Y doy gracias a Dios todos los días porque el cuchillo me hirió a mí, y no a un compañero. Es un honor llevar estas cicatrices».
A pesar de sus limitaciones físicas, el Padre Murphy habló de su renovada vigilancia, de cómo el trauma había transformado sutilmente su sensación de seguridad. «Quizás nunca vuelva a sentirme verdaderamente libre», admitió. «Pero nunca dejaré de vivir ni de amar».
Los observadores en la sala del tribunal describieron los momentos finales de la audiencia como inesperadamente conmovedores. Tras ofrecerle su perdón, el Padre Murphy se acercó al joven acusado, le estrechó la mano y le habló en voz baja. Luego se abrazaron.
El momento en la sala del tribunal contrastó marcadamente con la tensión que rodeaba el juicio, que ha reavivado debates en Irlanda sobre el extremismo, la vulnerabilidad juvenil y la coexistencia interreligiosa. Sin embargo, para el padre Murphy, la lección se arraiga en algo más profundo que la política o las políticas públicas.
«La vida está hecha para vivirla con honor», dijo. «Y para amarla con generosidad. Ahí es donde encontrarás la alegría».
Queda por ver si el sistema legal tratará al adolescente como un delincuente radicalizado o como un niño descarriado. Pero en una pequeña sala del tribunal en Galway, el poder de la misericordia superó brevemente la lógica del miedo, y un sacerdote salió con la mano de su agresor en la suya, no como una víctima, sino como testigo del perdón.
La Diócesis de Westminster, que abarca gran parte de la capital, Londres, informó que contaba con 252 catecúmenos y más de 250 candidatos, lo que suma un total de más de 500 recibidos en la Iglesia Católica en Pascua, la cifra más alta desde 2018. / Crédito: Diócesis de Westminster
(CNA).
En la Vigilia Pascual de 2025, la Iglesia Católica en Inglaterra prevé el mayor número de nuevos católicos que abrazarán el catolicismo en la última década.
La Diócesis de Westminster, que abarca gran parte de la ciudad de Londres, informó que este año cuenta con 252 catecúmenos y más de 250 candidatos, sumando más de 500 personas que serán recibidas en la Iglesia Católica esta Pascua, la cifra más alta desde 2018.
La arquidiócesis vecina de Southwark, que tiene un importante programa de evangelización, registró más de 450 adultos completando este año el Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RICA) este año, más que el 2024. No se veían estos niveles desde que el Papa Benedicto XVI permitió la entrada de comunidades anglicanas a la plena comunión en 2011 mediante la constitución apostólica Anglicanorum Coetibus.
“No creo que esto se deba sólo a la recuperación post-covid; parece que algo nuevo está ocurriendo. El Espíritu Santo se está moviendo de una manera muy particular”, dijo Mark Nash, director de la Agencia de Evangelización y Catequesis de Southwark.
Aunque los candidatos provienen de contextos muy diversos, Nash ha notado algunas tendencias, como hombres jóvenes inicialmente inspirados por evangelistas y apologistas estadounidenses en línea, como el Obispo Robert Barron, fundador de Word on Fire; el P. Mike Schmitz, un popular conferencista, podcaster y capellán universitario; Edward Sri, teólogo, autor y conferencista; y Trent Horn, apologista católico y podcaster.
Nash también ha notado un aumento de personas provenientes de países ateos.
“Como parte de mi trabajo, de manera anecdótica, al visitar varias parroquias y grupos, he visto un gran número de jóvenes, particularmente hombres”, dijo. “Cada vez hay más chinos… en Southwark tenemos la bendición de contar con una gran diversidad étnica. Es realmente la Iglesia universal; resulta profundamente edificante”.
La diócesis publicó un video con entrevistas a cuatro candidatos que dan sus razones y motivaciones para ser católicos, incluyendo el testimonio de los padres de la Iglesia primitiva, la experiencia en una escuela católica y la profunda fe de un niño pequeño.
Una músico que llevaba una vida “rock and roll” dijo que se sentía atraída por la Virgen María. “Sabía que era algo real, fuerte y puro. María me da tanto consuelo, amor y comprensión, y cada vez que he sentido dudas, soledad o rechazo, todo lo que tengo que hacer es acudir a María y siento ese consuelo… Amo a Jesús”, dijo Vedina-Rose en el video
En toda Inglaterra y Gales se observan tendencias similares:
La Diócesis de Arundel y Brighton, en la costa sur, informó que pasó de 60 catecúmenos y poco menos de 90 candidatos en 2024 a 105 catecúmenos y 105 candidatos este año.
En la Diócesis de Northampton, al norte de Londres, hubo 38 candidatos adultos al Bautismo y 62 para ser recibidos en la Iglesia Católica. Las estadísticas anuales indican que no se veían estos niveles desde 2014, y salvo un repunte a mediados de los 2000, estas cifras son históricamente altas.
La Arquidiócesis de Birmingham, en el centro del país, indicó que hubo 201 catecúmenos y candidatos en el Rito de Elección, en comparación con casi 130 en 2024.
En el norte de Inglaterra, la Arquidiócesis de Liverpool tuvo 140 candidatos y catecúmenos este año. El año pasado fueron 110.
Una asistente a la Catedral de Liverpool es Sarah Yates, de 21 años, quien será bautizada en la Vigilia Pascual. Aunque sus padres no eran religiosos, el tiempo que pasó yendo a Misa con sus abuelos sentó las bases de su interés reciente. Ella atribuye el aumento del interés de los jóvenes en el catolicismo a internet.
“Creo que el auge de las redes sociales ha llevado al aumento. La gente puede expresar cualquier opinión. Si alguien en Estados Unidos dice algo, yo puedo verlo y luego investigar por mi cuenta”, dijo.
“Personalmente, no me gusta usar tanto las redes sociales”, continuó, “pero con YouTube y Spotify puedes sentarte en la comodidad de tu casa y aprender toda la historia del catolicismo; está todo disponible”.
John Withers, director de WeBelieve, un nuevo festival católico en Inglaterra, comentó que ha visto a varios jóvenes acercarse a su parroquia tras haber sido atraídos por videos en YouTube. Comenzaron con el psicólogo Jordan Peterson, luego el Obispo Barron y después el P. Schmitz.
“Literalmente siguieron ese viaje algorítmico hacia la Iglesia”, dijo Withers. “La sociedad ha sido ‘espiritual pero no religiosa’ desde hace tiempo. Ahora, el cristianismo —particularmente en sus formas antiguas— está convirtiéndose en una opción espiritual socialmente aceptable. Hay algo en el ambiente”.
El aumento de personas que ingresan a la Iglesia Católica parece haberse dado en muchas parroquias a lo largo de Inglaterra. Pero ha habido un interés particular en expresiones más tradicionales, a menudo en oratorios urbanos dirigidos por una red de sacerdotes fundada por San Felipe Neri.
Un sacerdote del oratorio señaló a CNA: “Hay un resurgimiento notable del interés por la fe, especialmente entre los jóvenes, y en particular los hombres jóvenes. Tenemos un flujo continuo de interesados, tanto que diría que cada semana hay al menos una persona nueva preguntando por cómo hacerse católica”.
“Diría que la mayoría de quienes llegan a la Iglesia no tienen formación religiosa, o casi ninguna. Es precisamente la falta de propósito y verdad en la sociedad contemporánea lo que los lleva a buscar sentido. Por eso, las versiones diluidas del cristianismo no les resultan atractivas”, agregó.
Una historia personal que ilustra esta tendencia es la de Paul Sapper, de 27 años, quien trabaja como oficial de comunicaciones en ADF International, una organización cristiana que ha defendido a muchos cristianos procesados por su labor provida o por defender valores conservadores en el Reino Unido.
Sapper conoció cristianos por primera vez en la Universidad de Oxford y pasó un tiempo en iglesias evangélicas. Fue atraído por la Iglesia Católica por su defensa de la ética sexual tradicional, incluyendo el rechazo a la anticoncepción. Actualmente asiste a la Misa tradicional en latín.
Asegura que su generación se siente cada vez más atraída al cristianismo en su forma histórica y que el aumento “enormemente alentador” de personas en el Rito de Elección es una “señal prometedora de que podríamos estar en un punto de inflexión y entrando en una nueva era”.
“Hay un consenso general entre personas de diversas cosmovisiones de que las cosas están empeorando y que estamos en una era de decadencia, en este país y en todo Occidente”, sostuvo.
“La solución a la crisis que enfrentamos hoy no es política ni cultural —es espiritual, ya que enfrentamos una crisis espiritual. A medida que las cosas se oscurecen, más y más personas —especialmente los jóvenes— están dándose cuenta de que la luz de Cristo y su verdad brillan aún más intensamente en la oscuridad”.
“La decadencia no es inevitable, pero nuestra civilización sólo puede sanar volviendo a sus principios fundacionales, los cuales están basados y dependen por completo de la fe y la cosmovisión cristiana”, afirmó.
El interés por el cristianismo no se limita al catolicismo. La Society for Promoting Christian Knowledge, una editorial protestante, informó que ha habido un aumento del 87% en la compra de Biblias entre 2019 y 2024, y también se han reportado conversiones en algunas iglesias evangélicas.
Traducido y adaptado por ACI Prensa. Publicado originalmente en CNA.
La Fundación critica la ofensiva actual contra la religión, como burlas a los sagrado o propuestas de desvirtuar edificios emblemáticos para el sentimiento cristiano.
Gaudium PressLa Fundación española NEOS —que tiene a la defensa de la Vida Humana, la Verdad, la Persona y la Familia, la Libertad, la idea de una España Nación, como sus principios rectores— ha publicado un video titulado “Existe una España mejor – ¡Aviva tus raíces!, donde reafirma la auténtica verdad histórica, de que en el período de la Segunda República “10.000 españoles fueron asesinados por odio a la fe”.
NEOS critica lo que considera una ofensiva actual contra la religión, que incluye desde burlas a lo sagrado hasta propuestas de volar o desvirtuar edificios emblemáticos para el sentimiento cristiano de la nación.
El mensaje también denuncia la reciente supresión del delito de ofensas contra los sentimientos religiosos, que, según afirma, permite blindar los ataques bajo “el disfraz de falsas libertades”.
Desde Santiago de Compostela, el vídeo concluye con una apelación a los creyentes: “Vuelve a encontrarte, sé tú misma, aviva tus raíces”. También reivindica el papel de España como país con más misioneros del mundo y como transmisor de la fe más allá del océano.
NEOS enmarca esta producción en su labor de defensa de los valores cristianos y su compromiso con una interpretación integral de la historia de España. El vídeo finaliza con un mensaje esperanzador: “El amor vence siempre al final”.
El mártir de los leprosos de Hawai, no puede suscitar sino admiración. Fue canonizado por Benedicto XVI en presencia de los reyes de Bélgica.
Gaudium PressSan Damián de Molokai, 0 Damian de Veuster, santo cada vez más conocido, es un ser humano imposible de explicar si no se considera esa fuerza divina llamada gracia que hace que alguien entregue desinteresadamente su vida por los demás.
Belga, Damián de Veuster abrazó la vida religiosa y fue destinado por sus superiores al apostolado en Hawai. “Adiós, Madre, hasta el cielo”, le dijo a su progenitora cuando se despidió de ella en Europa.
Quien debería haber ido a las islas era su hermano Panfilio, que había ingresado primero a la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración del Santísimo Sacramento del Altar. Pero por motivo de enfermedad, viajó el hermano, el santo, a pedido del santo, que deseaba ser misionero.
El hogar donde nació San Damián era católico, bastante. Pero cuando siendo adolescente San Damián quiso entrar a la vida religiosa, sus padres se opusieron y él les advirtió: “Déjenme entrar en el convento o Dios los castigará”. Porque Dios castiga esas cosas. Lo cierto es que al final sus padres cedieron, como ya habían cedido en el caso de otros hermanos que se hicieron religiosos.
Un hecho pintoresco es que, siendo un niño, salió con Paulina y Augusto sus hermanos, a un bosque, para llevar un día de vida anacoreta. Ese día no comieron ni un mendrugo. Dios ya estaba haciendo su obra en esas almas.
Rezaba a San Francisco Javier
Siendo ya religioso, y viendo a un San Francisco Javier pintado en una ventana, empezó a rezarle todos los días para que fuera misionero como él.
Aunque al principio sería solo hermano lego, pues no tenía una especial instrucción, los superiores discernieron sus dotes intelectuales, y lo mandaron a estudiar, en París, en Lovaina, y se ordenó ya en Hawai.
Llega el día en que debía partir a Hawai, y después de un viaje de cinco meses por barco, arriba a las islas. Allí, en Honolulú, fue recibido por el superior de la misión, el P. Modesto Favens.
Fue enviado entonces a la Isla Grande del Archipiélago, construía capillas, dispensaba sacramentos, enseñaba en escuelas, cuidaba de enfermos, predicaba.
Un día, el 4 de mayo de 1873, el obispo Mons. Maigret, pide voluntarios para asistir a los leprosos en la isla de Molokai. El P. Damián fue escogido, sería uno de varios, pero al final el encargo se tornó definitivo.
Los leprosos estaban ahí muy descuidados. Varias veces el P. Damián tuvo que retirarse un poco pues si no trasbocaría por los malos olores de las heridas. Pasó a usar un tabaco para atenuar estos olores. Pero a los enfermos, los llamaba “mis queridos leprosos”.
Construyó varias capillas, constituyó un coro y banda para que participaran en las misas, en las procesiones y los funerales. Participaba de las comidas con todos, compartía su tabaco con otros, jugaba con los niños. Todos eran bienvenidos en su casa. Cuando hablaba en las homilías, incluso antes de conocer que había contraído la enfermedad, decía “nosotros, los leprosos”.
Él encontró un sitio sin ley, con la ley del “sálvese quien pueda”, y lo convirtió en una comunidad. La promiscuidad era brutal, los niños eran medio esclavizados. Su prédica y demás acción ministerial fue trasformando todo.
Al final la lepra lo alcanza. Quiso viajar a Honolulú, para entre otras cosas confesarse, pero los superiores en una actitud fría, se lo prohíben. Él acepta esa cruz con resignación, y al final puede hacer un viaje rápido.
Fue agotándose, en el ministerio, hasta que no pudo más. Es canonizado por Benedicto XVI el 11 de octubre de 2009, en presencia de los reyes de Belgica.
Un acto de amor humilde de una lavandera dio origen a una de las devociones más profundas de Colombia, aún desconocida en el mundo: el Señor de los Milagros de Buga, donde la fe se mostró en acción.
Gaudium Press La maravillosa historia del Señor de los Milagros de Buga no comienza con un templo ni con una gran procesión, sino con un acto de amor sencillo, puro y transformador.
Corría el año de 1550, y Buga al sur de Colombia,no era más que un pequeño caserío. El río Guadalajara fluía en ese entonces por el lugar donde hoy se levanta majestuoso templo del Señor de los Milagros. A la orilla izquierda del río, vivía una anciana indígena en una humilde choza de paja (pongámosle ‘Rosa’). Su oficio era lavar ropa ajena, y en medio de su vida sencilla, en su corazón habitaba un profundo deseo: quería tener un crucifijo propio, símbolo de su fe y devoción a Dios.
Durante mucho tiempo esta mujer ahorró con esfuerzo hasta que pudo reunir setenta reales. Su intención era entregárselos al párroco para que le comprara el Cristo que ella tanto añoraba. Pero un día, se le cruzó en su camino un hombre afligido; en su rostro se veía la desesperanza. Era un padre de familia, que lloraba desconsolado. Estaba a punto de ser encarcelado por una deuda de exactamente setenta reales, la misma cantidad que ella había guardado con tanto amor y sacrificio.
Conmovida por aquel sufriente, la bondadosa anciana no dudó en renunciar a su deseo. Le entregó sus preciados reales y así evitó su prisión. El hombre clamó para ella las bendiciones del cielo, agradecido por haberle salvado.
Pero el sacrificio no había sido menor, era su gran esperanza, y el ahorro de muchos días.
El río trae un tesoro
Días después, mientras lavaba ropa en el río, algo insólito ocurrió: La corriente había traído hasta sus manos un crucifijo. Para ella, fue como recibir la joya más valiosa del mundo. Como en la parte alta del río no vivía nadie, dedujo que el Cristo no podía tener dueño. Feliz con su regalo del cielo, improvisó un pequeño altar en su casa y colocó el Cristo con cariño dentro de una cajita de madera.
Una noche, escuchó unos suaves golpecitos en el lugar donde guardaba la imagen. Al revisar, se llevó una gran sorpresa: tanto el Cristo como la cajita habían crecido visiblemente. Pensó que era una ilusión causada por su vista cansada. Pero los días pasaron, la imagen siguió creciendo, hasta alcanzar cerca de un metro de altura.
Intrigada pero emocionada, fue a informar al párroco y a algunos vecinos del caserío. Al ver la imagen y considerando que la mujer no tenía recursos para adquirir un crucifijo de tal tamaño, todos reconocieron que se trataba de un milagro.
La noticia se difundió rápidamente. Devotos comenzaron a visitarla, queriendo llevarse una parte del milagro; le quitaban pequeños fragmentos a la imagen, provocando su deterioro.
Sin embargo, estas circunstancias, ocasionaron algo grave, muy grave: Un visitador eclesiástico proveniente de Popayán, la ciudad principal más cercana, al ver el estado de la imagen, ordenó que fuera quemada. La orden debía ser cumplida. No obstante, al ser arrojada al fuego, la imagen comenzó a sudar abundantemente durante dos días completos. Los vecinos recogieron ese sudor en algodones, los cuales usaban como reliquias; muchos afirmaban haber recibido curaciones milagrosas provenientes de estos pomos.
Cuando se intentó quemar la imagen y el fuego cesó, el crucifijo no solo permaneció intacto, sino que estaba aún más hermoso que antes. Desde entonces, la devoción se propagó como fuego en bosque seco. Peregrinos de todos los rincones comenzaron a llegar, buscando sanación, consuelo y bendiciones.
El crufijo se convierte en el Milagroso de Buga
Según una crónica de 1819, el humilde hogar de la anciana se transformó en lugar de encuentro espiritual. Fue entonces cuando comenzó a conocerse la imagen con el nombre que ha perdurado por siglos: El Señor de los Milagros o Milagroso de Buga.
Tiempo después la afable anciana muere, y se decide construir un templo para albergar la milagrosa imagen. Como el río cambió su cauce y dejó libre el terreno cercano al lugar de su aparición, allí se erigió un templo modesto conocido como La Ermita.
La imagen es profundamente conmovedora. La cruz mide 1,70 metros de alto por 1,30 metros de ancho (creció a tamaño casi natural). El Cristo es de color oscuro, con el letrero “INRI” —Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum— en la parte superior, que significa: Jesús Nazareno, Rey de los Judíos. De la cruz brotan rayos de plata donados por los fieles como símbolo de gratitud.
El rostro del Santo Cristo inclina su cabeza con humildad. De sus heridas, especialmente del costado, fluye abundante sangre. Su cabellera, también ensangrentada, cae en dos manojos sobre los hombros. A pesar del dolor reflejado en su rostro, se percibe una expresión de profunda serenidad y majestad. Sus ojos están cerrados y los labios entreabiertos, evocando el sufrimiento.
Basílica del Señor de los Milagros (Buga)
Rogativas
La palabra rogativa hace referencia a una oración comunitaria, generalmente realizada en forma de procesión, mediante la cual el pueblo clama al cielo en busca de misericordia ante situaciones difíciles o calamidades públicas.
En Buga, este término tiene un significado muy especial, se refiere al triduo, la novena y la gran fiesta solemne que se celebra en honor al Señor de los Milagros cada siete años. Aunque en sus inicios no siempre se realizaba en el mes de septiembre ni con esa periodicidad exacta, a partir de 1948 se estableció la tradición de celebrar esta rogativa cada siete años, convirtiéndose en una manifestación de fe profundamente arraigada en la comunidad.
Mensaje
La Historia del Señor de los Milagros nos recuerda como la fe mueve montañas. Pero también la generosidad cristiana. Alguien que sin tener nada lo dio todo, como la india lavandera, que regaló los 70 reales de su crucifijo, recibió de Dios un regalo celestial, que surcó los siglos y es motivo de consuelo y fe para muchos hoy. Ella dio un huevo a Dios, y Dios le dio 100. Como la viuda del templo de Jerusalén, que dio dos pequeñas monedas, y que recibió el elogio de Jesucristo, esta lavandera lo dio todo y recibió un milagro.
El Patriarca Latino de Jerusalén habló en la Procesión de Domingo de Ramos, en un contexto complicado, de cómo se debe ser testigo de Cristo, siempre con la esperanza en la Resurrección.
Cardenal Pizzaballa – Foto: Vatican News
Gaudium Press Reporta Infocatólica las palabras que, con motivo de la celebración del Domingo de Ramos, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, dirigió a los fieles reunidos en la Ciudad Santa, en las que agradeció especialmente a los cristianos locales por mantener viva la presencia de Cristo en Tierra Santa, y subrayó que toda la diócesis —desde Gaza hasta Nazaret, desde Belén hasta Jenín, incluyendo Jordania y Chipre— se encontraba espiritualmente unida a esta celebración que marca el inicio de la Semana Santa.
«Este día os está dedicado, es ante todo vuestro», afirmó el Patriarca al dirigirse a los cristianos de Jerusalén. Pese a las dificultades del tiempo presente, evitó centrarse en un mensaje de lamento y optó por una proclamación de esperanza: «No tenemos miedo. Somos hijos de la luz y de la resurrección, de la vida. Esperamos y creemos en el amor que todo lo vence».
En su mensaje, el purpurado recordó que la Pasión de Cristo no constituye la última palabra de Dios sobre el mundo, sino que esa palabra definitiva es el Resucitado. Por ello, animó a los presentes a proclamar con convicción que el amor de Cristo no puede ser apagado, y a manifestarlo mediante la unidad, el perdón y el apoyo mutuo.
Refiriéndose a la entrada de Jesús en Jerusalén, evocó la humildad de quienes le recibieron con ramas de olivo y mantos, e invitó a los fieles a ofrecer también lo poco que tienen —sus oraciones, su llanto, su sed de consuelo— para acoger de nuevo a Cristo como Rey y Mesías, y seguirle hasta la cruz, «que no es símbolo de muerte, sino de amor».
El Patriarca reafirmó también la vocación universal de Jerusalén como «casa de oración para todos los pueblos» y denunció los intentos de apropiarse espiritualmente de la Ciudad Santa: «Pertenecemos a esta ciudad y nadie podrá separarnos de nuestro amor por la Ciudad Santa, como nadie podrá separarnos del amor de Cristo», afirmó citando la carta a los Romanos.
En su conclusión, el Cardenal Pizzaballa exhortó a los cristianos a no desanimarse y a renovar con confianza su compromiso con la paz, la reconciliación y la unidad: «Construir, unir, derribar barreras, esperar contra esperanza. Esta es y sigue siendo nuestra fuerza». Con esta exhortación, deseó a todos una feliz y santa Semana.
Corinto era famosa por su inmoralidad, por los desórdenes sexuales de sus habitantes. Era la capital de todos los vicios, una sociedad depravada.
Cuando el apóstol Pablo llega allí, confiesa que se presenta ante aquel pueblo «tímido, temblando de miedo y con pocas palabras». Se confiesa débil porque aquello que estaba viendo le sobrepasaba, y le causaba una gran desolación espiritual.
Pero durante una noche, el Señor le dio palabras al apóstol: «deja de tener miedo. Al contrario, sigue hablando y no te calles, porque Yo estoy contigo y nadie te atacará para maltratarte».
Después de aquella revelación, ya superado el miedo inicial gracias a la confianza en Cristo, el apóstol Pablo se mantiene firme y Corinto será la ciudad donde más tiempo permanecería el apóstol, más de un año.
En medio de nuestras debilidades y miedos, el Señor también hoy nos está lanzando constantemente ese mensaje en el que reclama nuestra confianza.
Por eso, nos recuerda el padre Valentín Aparicio, «no tengas ningún miedo y sigue hablando con lo que Dios te dice, no te calles». Como al apóstol, incluso en medio de los lugares más fríos y la mayor desolación, Dios te da un refugio. Escucha la voz del Señor y sigue confiado en la fuerza y el poder del Espíritu, como hicieron los apóstoles.
Donde menos a gusto te sientas, es posible que es donde permanezcas más tiempo mientras Dios te cuida y te protege. Así que, confía; no tengas miedo y recuerda las palabras de San Pablo que encierran lo esencial de la sabiduría cristiana:«Nunca me precié entre vosotros de saber y conocer otra cosa sino a Jesucristo y este crucificado».
Seguimos conociendo y profundizando el libro de Hechos de los Apóstoles, de la mano de D. Valentín Aparicio, vicerrector del Seminario Mayor de Toledo.