Inicio Blog Página 75

El fantasma de McCarrick y la herida abierta de la impunidad clerical

La figura del ex cardenal americano McCarrick se ha convertido en un símbolo incómodo de un mal que todavía acecha a la Iglesia.

Foto: Vatican News

 Gaudium Press La muerte del ex cardenal Theodore McCarrick el 4 de abril pasado cierra una página oscura en la historia reciente de la Iglesia Católica, pero no su impacto. Por el contrario, su figura se ha convertido en un símbolo incómodo de un mal que aún acecha a la Iglesia: el de la impunidad clerical sostenida por redes de protección, silencio cómplice y desconfianza institucional hacia las víctimas de abusos. En este punto, es justo preguntar: ¿qué ha aprendido realmente la Iglesia del escándalo McCarrick?

En artículo publicado el 6 de abril en el sitio web de Crux, el periodista Charles Collins ofrece un análisis en profundidad del legado dejado por el ex cardenal. “El fantasma de McCarrick ronda la Iglesia”, escribe Collins. La expresión no es una exageración; de hecho, resume la percepción de que los mecanismos –en gran medida activos– que permitieron a McCarrick escalar los peldaños del poder eclesiástico, incluso bajo graves acusaciones, como demuestran casos como el del padre Marko Rupnik, continúan.

Si no es asunto mío, no es mi problema”

El caso McCarrick expuso, con una brutalidad sin precedentes, la complicidad de varios prelados de alto rango de la Iglesia. “Ningún otro caso en la historia de la crisis de abusos ha expuesto la complicidad de tantos funcionarios eclesiásticos de alto rango”, dice Collins, citando la evaluación del sacerdote y abogado canónico Thomas Doyle. Durante años, obispos y cardenales declararon que desconocían las acusaciones contra McCarrick o que, habiendo escuchado rumores, no encontraban las acusaciones “creíbles”.

Esta lógica institucional de evasión de responsabilidad se resume en la actitud descrita por Collins: “Si no es asunto mío, no es mi problema”. Esta cultura de la omisión, marcada por una jerarquía que prefiere proteger su propia reputación y la de sus miembros en lugar de defender a los vulnerables, es uno de los elementos más arraigados y difíciles de erradicar.

Una respuesta forzada

Es innegable que la caída de McCarrick, expulsado formalmente del Colegio Cardenalicio en 2018 y reducido al estado laical en 2019, marcó un punto de inflexión. Bajo presión pública, el Papa Francisco convocó, en el 2019 la Cumbre sobre Abusos Sexuales de 2019 y promulgó el motu proprio Vos Estis Lux Mundi, que estableció nuevas reglas para responsabilizar a los obispos que encubren abusos.

Sin embargo, como bien señala Collins, “una ley sólo es buena cuando se aplica”. Y es aquí donde la cuestió permanece abierta. ¿Qué hacer cuando las normas existen, pero siguen funcionando los mismos mecanismos de silencio e impunidad? El caso Rupnik ofrece una respuesta incómoda.

Rupnik: El escándalo del artista celebridad

El jesuita esloveno Marko Ivan Rupnik, uno de los artistas sacros más influyentes de nuestro tiempo, ha sido acusado por varias mujeres, la mayoría de ellas ex religiosas, de abusos sexuales, espirituales y psicológicos ocurridos durante décadas. Su notoriedad como autor de mosaicos en santuarios y basílicas, además de su prestigio dentro de la Compañía de Jesús, parecen haber contribuido a una protección institucional sistemática.

Incluso después de ser excomulgado y expulsado de la Compañía por desobediencia (negándose a obedecer las restricciones impuestas cuando las acusaciones salieron a la luz), Rupnik continuó como sacerdote en situación “regular” ante la Iglesia. Increíblemente, fue acogido por una diócesis en Eslovenia y autorizado a ejercer el ministerio sacerdotal, incluso con decenas de acusaciones muy graves pendientes.

Al igual que McCarrick, Rupnik es un ejemplo elocuente de cómo la fama, la proximidad al poder eclesiástico y la connivencia de superiores pueden proteger a un clérigo, incluso en medio de evidencia consistente de abuso. Rupnik se tornó, en este caso, en una especie de símbolo de la dificultad de la Iglesia para aplicar concretamente los mecanismos que la propia Santa Sede instituyó para afrontar la crisis.

La vacilación del Papa

Otro punto delicado planteado por Collins es la renuencia del Papa Francisco a actuar con dureza ante las acusaciones contra sus aliados. Este fue el caso del obispo chileno Juan Barros en 2018, cuando el Papa inicialmente desestimó los relatos de las víctimas; y también con el argentino Gustavo Zanchetta, quien permaneció en cargos en el Vaticano incluso después de las denuncias, hasta que la presión pública obligó a su salida.

En el caso Rupnik, la vacilación papal resulta aún más difícil de entender. A pesar de la gravedad de los crímenes atribuidos al sacerdote, éste aún no ha sido juzgado ni por un tribunal civil ni eclesiástico y permanece, técnicamente, “en buena situación” dentro de la Iglesia.

La defensa de la reputación de los clérigos acusados, incluso frente a acusaciones consistentes, sigue siendo una característica notable del pontificado actual. En enero de 2025, el Dicasterio para los Textos Legislativos advirtió contra la difusión de noticias que pudieran dañar la reputación de personas —especialmente de personas fallecidas— que no hayan sido condenadas formalmente.

Pero, como sostiene Collins, “estas acusaciones son precisamente el principal medio por el cual se ha expuesto a los clérigos abusadores, y así es como funciona el periodismo”. Intentar silenciar a la prensa o desalentar la exposición pública de acusaciones basándose en criterios de reputación puede representar, en la práctica, un regreso a la cultura del encubrimiento.

Aprendizaje verdadero

Lamentablemente, decir que la Iglesia no ha aprendido nada del caso McCarrick sería injusto. Ha habido avances jurídicos, una mayor sensibilidad pastoral y una conciencia más clara de la necesidad de justicia para las víctimas. Sin embargo, sería igualmente ingenuo decir que el problema se ha resuelto. Persisten la cultura del silencio, la protección entre pares, la manipulación de la autoridad espiritual para encubrir crímenes y la vacilación de los líderes eclesiásticos ante las denuncias.

El periodista Christopher Altieri, al comentar el caso Rupnik, señaló que hoy existe una preocupación institucional con las “apariencias de justicia”, pero no necesariamente con la justicia en sí. La Iglesia, sostiene Altieri, corre el riesgo de parecer que está abordando la crisis de abuso sin abordarla realmente desde su raíz.

Cuando un sacerdote como Rupnik, cuya excomunión fue levantada “misteriosamente”, continúa ejerciendo el ministerio público incluso después de acusaciones devastadoras, el mensaje enviado a las víctimas y a los fieles es claro: el sistema sigue encubriendo al abusador. La confianza se tambalea, el escándalo se profundiza y la fe del pueblo de Dios se ve desafiada.

El ejemplo de McCarrick debería haber sido un punto de inflexión. Sin embargo, la persistencia de casos similares sugiere que los fantasmas de la impunidad clerical aún no han sido exorcizados.

El papel de los laicos y de la prensa

Lo que forzó la caída de McCarrick y otros abusadores no fueron sólo quejas internas, sino la presión del pueblo de Dios, las víctimas organizadas, los periodistas de investigación y la opinión pública.

Es profundamente lamentable que la inercia de la Iglesia sólo se haya roto por la presión de la opinión pública. La decisión de actuar contra los depredadores disfrazados de pastores debería surgir del corazón mismo de la Iglesia: de la fidelidad al Evangelio y no de la necesidad de preservar su imagen en los medios de comunicación. La influencia de McCarrick, su impresionante capacidad para recaudar fondos, mediar en diálogos con el gobierno chino y, según rumores, incluso influir en los votos del cónclave que eligió a Francisco, le garantizaron un blindaje casi inexpugnable, posponiendo su caída durante décadas. Es una contradicción evidente proteger a los abusadores por miedo al escándalo, cuando la verdadera tragedia —y el escándalo más devastador— es precisamente permitir que estos hombres permanezcan impunes dentro de la alta jerarquía de la Iglesia.

Una herida abierta

McCarrick está muerto, pero su historia no ha terminado. Su figura representa una herida que la Iglesia todavía necesita tratar con seriedad, transparencia y valentía. Y también representa una advertencia: si figuras poderosas como él y Rupnik pudieron abusar durante décadas con protección de obispos, colegas y superiores —incluso el Papa—, entonces la reforma de la Iglesia debe ir más allá de las simples normas eclesiásticas. Tal vez sea hora de tomar en serio la severa advertencia de Nuestro Señor contra aquellos que abusan de los pequeños y vulnerables: “Pero a cualquiera que escandalizare a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran a lo profundo del mar” (Mt 18,6).

Hasta que se produzca este cambio, el espectro de McCarrick seguirá rondando los pasillos de la curia romana, las diócesis y los conventos. El Papa Francisco ha sido vehemente en su condena del clericalismo, calificándolo de “una perversión en la Iglesia y una plaga” que “esclaviza al santo pueblo fiel de Dios”. Es de esperar que durante su pontificado los abusadores clericales sean juzgados y castigados con la misma severidad con la que él denuncia esta plaga. Sólo así la Iglesia podrá ser verdaderamente purificada y restaurar la confianza de sus fieles, especialmente de aquellos que han sufrido abusos a manos de sacerdotes y obispos.

Por Rafael Tavares

The post El fantasma de McCarrick y la herida abierta de la impunidad clerical appeared first on Gaudium Press Español.

Nueva presidenta de Laicos de España: dificultades “no deben privarnos de mirar con ilusión horizontes nuevos”

Desde el pasado sábado, y a la espera de confirmación por parte de la Conferencia Episcopal, el Foro de Laicos de España tiene nueva presidenta, María Belén Santamaría.

Gaudium Press Desde el pasado sábado —y la espera de confirmación por parte de la Conferencia Episcopal—, el Foro de Laicos de España tiene nuevo presidente.

Se trata de Dña. María Belén Santamaría Eraña, burgalesa, residente en Salamanca, quien pertenece al Movimiento CVX. Concede su primera entrevista abordando varios temas con seguridad y precisión.

¿Qué opinión tiene del Foro y de lo realizado en estos años de existencia y de actividades?

Creo que desde el Foro se ha caminado en la dirección de mejorar el conocimiento mutuo de los distintos carismas y se han dado muchos pasos para la coordinación y la armonización del papel del laicado en la iglesia. La etapa que más conozco es esta última, desde el Congreso de laicos en 2020 y me brota una acción de gracias por el esfuerzo de hacer comunidad, de reflexión conjunta, de escucha del Espíritu y de apertura a la novedad que nos ha traído el Sínodo de la sinodalidad.

¿Qué le movió a aceptar el servicio de presidirlo?

El momento actual de la Iglesia es especialmente retador e ilusionante. En este contexto además, la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), de la que formo parte, en su última asamblea nacional, en agosto de 2024, destacaba como compromiso para los próximos años nuestro crecimiento en vinculación, en disponibilidad y en amor a la Iglesia. Desde ahí recibo la petición de ser la persona enviada a estar presente en el Foro de Laicos y aportar en la medida de mis posibilidades y con el acompañamiento de mi comunidad, en la labor de presidencia. Tras un discernimiento personal, siento que puedo estar disponible para esto y desde mi carisma concreto, ser un ingrediente más en el camino que está recorriendo el Foro, animar en clave sinodal la comunión de carismas y espiritualidades y poder contribuir a ser la iglesia en salida que nos recuerda Francisco (Evangelii Gaudium, 20) y que el mundo necesita.

Llega a la presidencia del Foro de Laicos en un momento marcado por la realización de tres eventos muy importantes para el laicado en España: el Congreso de Laicos, el Encuentro sobre el Primer Anuncio y el Congreso de Vocaciones. En vista de ello, ¿qué prioridades destacaría que el Foro debe impulsar y estimular en relación a lo vivido y concluido en esos encuentros?

Creo que sería muy atrevido por mi parte, recién llegada, señalar prioridades. Me tengo que dar tiempo de conocer más y sobre todo escuchar, pero en mi cabeza, sin mucha concreción ni de forma estructurada, están las siguientes ideas:

– Seguir construyendo comunidad de comunión y hacerlo desde la armonía en la diversidad. Hacer visible el “sacramento de unidad” del que habla el documento final del Sínodo.

– Contribuir a la construcción de una Iglesia de puertas abiertas: para estar en salida, realmente volcados hacia el mundo con sus luces y sombras y para dejar entrar y ser así una iglesia de todos.

– Profundizar en nuestra vocación laical, para que podamos contagiar y animar desde la autenticidad de nuestra vocación y ser así un regalo para el mundo.

A esto habrá que añadir las líneas de futuro que han surgido en esta asamblea de abril de 2025:

Crecer juntos en la conversión personal, relacional y misionera.

Desarrollar una corresponsabilidad propositiva como laicos en la iglesia.

El presidente de la Conferencia Episcopal, en la Asamblea de Episcopado de noviembre señaló que hay cuatro problemas en la realidad española de nuestro tiempo: la crisis demográfica, el trabajo, la vivienda, los inmigrantes. ¿Qué deberá hacer el Foro ante esos retos?

Nada de lo que ocurre en la sociedad en la que vivimos y de la que formamos parte puede sernos ajeno. Ni como Iglesia ni como laicos. Todo nos afecta, especialmente, lo que hace sufrir a las personas y estas cuatro realidades deben ser llamada para nosotros. Y digo especialmente como laicos, porque nuestra particular vocación nos hace estar presentes en el mundo, en la familia, en el lugar de trabajo, en el compromiso cívico o político, social o ecológico, y es en las realidades sociales, donde somos llamados a construir Reino: defendiendo el trabajo decente, el derecho a la vivienda como bien de primera necesidad, construyendo comunidades acogedoras con las personas migrantes y recordando que el cuidado a las personas más vulnerables debe ser nuestra forma de estar y es inherente a nuestra vocación laical.

Mirando más hacia dentro de la Iglesia, y de sus miembros… la crisis de Fe, la incoherencia entre Fe y vida, los abusos, el clericalismo… son temas que cuestionan al laicado. Ante esa problemática ¿que tienen que decir los laicos para ayudar a superarlos?

Los laicos, como pueblo de Dios en misión, no estamos exentos de estas dificultades y problemas. Son también nuestros. Pero estas dificultades, que hay que afrontar con valentía, no deben privarnos de mirar con ilusión horizontes nuevos. Tenemos la responsabilidad de hacer valer nuestra vocación específica viviéndola con autenticidad, y junto con otras vocaciones particulares, en clave de sinodalidad, trabajar juntos por transparentar y vivir los valores del Evangelio, en lo que decimos y sobre todo en cómo nos comportamos y en las relaciones que establecemos. Sólo así podemos ser creíbles y construir Reino.

En el documento conclusivo del Sínodo sobre la Sinodalidad se expresa que: “la formación sinodal compartida para todos los bautizados constituye el horizonte dentro del cual comprender y practicar la formación específica necesaria para los ministerios individuales y para los diversos estados de vida. Para ello es necesario que se realice como intercambio de dones entre las diversas vocaciones (comunión), en la perspectiva de un servicio a realizar (misión) y en un estilo de implicación y educación en la corresponsabilidad diferenciada (participación)”. ¿Que está llamado a aportar el Foro de Laicos para promover esa formación, siendo que según enseñaba Benedicto XVI “son las minorías creativas las que determinan el futuro”?

Es precioso reconocer la sinfonía de vocaciones, la variedad de carismas y espiritualidades, la necesidad de todas ellas en la construcción de la iglesia desde la diversidad. Tenemos mucho que aportar para la construcción de la comunión, sin desvirtuar nuestra vocación laical como una melodía necesaria en esta sinfonía. Para ello es necesario seguir animando y posibilitando la participación de todos los carismas, porque la misión es única, aunque nosotros seamos diversos y todos somos necesarios. Para algunos laicos y laicas esto puede resultar novedoso y retador: ponernos manos a la obra con otros, en relación sinodal, buscando juntos cómo la iglesia puede ser un regalo para el mundo. En este recorrido, vamos aprendiendo desde la práctica, más allá de lo que dicen los documentos, porque supone una novedad para todos y como Foro de laicos tenemos que posibilitar experiencias reales de sinodalidad, demostrar que es posible seguir creciendo desde ahí porque el proceso sinodal no ha concluido. Ahora es el momento de continuar nuestro camino cotidiano con una metodología sinodal, para que la conversión a esta forma particular de ser iglesia sea una realidad. (José Alberto Rugeles)

The post Nueva presidenta de Laicos de España: dificultades “no deben privarnos de mirar con ilusión horizontes nuevos” appeared first on Gaudium Press Español.

Papa Francisco lentamente retoma alguna reuniones en el Vaticano

Según un boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el estado de salud del Pontífice “es estable con ligeras mejorías en los aspectos motores, respiratorios y con relación a la voz”.

Gaudium Press La Oficina de Prensa de la Santa Sede difundió en la mañana de ayer martes, 8 de abril, un boletín informativo sobre la convalecencia del Papa Francisco, de 88 años de edad, en la Casa Santa Marta, donde se encuentra alojado desde el 23 de marzo, tras un período de 38 días hospitalizado en el Policlínico Gemelli, de Roma.

La salud del Papa es estable con ligeras mejoras

Según el documento, la situación de salud del Pontífice “es estable con pequeñas mejoras en los aspectos motores, respiratorios y con relación a la voz”. El Santo Padre continúa recibiendo oxígeno de alto flujo por la noche sólo cuando es necesario. Desde el punto de vista de los exámenes clínicos, también permanece estable y continúan los tratamientos motores y respiratorios.

Francisco continúa con sus actividades laborales

Respecto a los días de Francisco, la Santa Sede informó que transcurren con normalidad, entre tratamientos, trabajo, oración, misa diaria y descanso. El Pontífice continúa con sus actividades laborales, está en contacto con los distintos dicasterios y recibe documentación. En los últimos días, ha ido reanudando poco a poco algunas reuniones. El lunes recibió al cardenal Parolin, Secretario de Estado.

No hay pronóstico para las celebraciones de Semana Santa

La Santa Sede aún no ha presentado ninguna indicación respecto a la Semana Santa del Papa Francisco. Según la Oficina de Prensa, la próxima reunión informativa sobre la salud del Papa está prevista para el viernes 11 de abril. (EPC)

The post Papa Francisco lentamente retoma alguna reuniones en el Vaticano appeared first on Gaudium Press Español.

La Santa Sede: urge volver a la senda del desarme

En su intervención ante la Comisión de Desarme de la ONU en la 79ª Asamblea General, el observador permanente monseñor Caccia afirma cómo la lógica de la disuasión es un obstáculo para la paz y una causa de división.

Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano – Vatican News

Las «soluciones militares» no son una respuesta eficaz a la creciente inestabilidad política en diversas regiones del mundo. «El ciclo del armamentismo» y «la lógica de la disuasión» son la antesala de recelos y divisiones, que alejan a la comunidad internacional de la perspectiva de una paz duradera. Por tanto, es necesario «retomar, con renovada urgencia, el camino del desarme», dialogando también con interlocutores que puedan resultar «incómodos». Esta es la posición de la Santa Sede, expresada por su observador permanente ante las Naciones Unidas, monseñor Gabriele Caccia, en su intervención ante la Comisión de Desarme, en el marco de la 79ª Asamblea General de la organización, celebrada el 8 de abril, en Nueva York.

Erosión del diálogo y la cooperación

El cambio de paradigma adoptado por «muchos Estados», cada vez más orientados hacia «soluciones militares» para salvaguardar su soberanía y sus intereses, tiene un «coste significativo», según Monseñor Caccia, tanto en términos económicos como de «erosión del multilateralismo, el diálogo y la cooperación internacional, que han sido durante mucho tiempo las piedras angulares de nuestros esfuerzos colectivos».

La carrera armamentística nos aleja de la paz

El observador permanente de la Santa Sede recordó las palabras del Papa Juan XXIII, contenidas en la encíclica Pacem in Terris. Ya en 1963, el Pontífice observaba cómo la carrera de armamentos se justificaba «sobre la base de que, si hoy es posible una paz, sólo puede ser una paz basada en el equilibrio de fuerzas. Por lo tanto, si una comunidad política se arma, las otras comunidades políticas deben seguir su ritmo y armarse también». Palabras que «resuenan profundamente» aún hoy, alejando al mundo de una «paz duradera».

Adhesión a los tratados contra las armas nucleares

Ante la «alarmante» perspectiva de un posible conflicto nuclear, monseñor Caccia reiteró el llamamiento a emprender con «renovada urgencia el camino del desarme». Retomando las palabras del Papa Francisco, reiteró que las armas de destrucción masiva «representan un multiplicador de riesgo que sólo da una ilusión de paz». La posesión de tales armamentos sigue justificándose a través de la lógica de la disuasión, «a pesar de la naturaleza cambiante y la complejidad de los conflictos y la realidad innegable de que cualquier uso de estas armas tendría consecuencias humanitarias y ambientales catastróficas». Por ello, la Santa Sede pide la adhesión al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPNW) y al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

Diálogo incluso con interlocutores «incómodos»

Otro de los temas abordados por Monseñor Caccia fue el de las nuevas tecnologías y su impacto en la construcción de la paz. También en este contexto se relanzó el llamamiento del Papa Francisco a establecer «marcos legislativos» para hacer frente a desafíos como, entre otros, la llegada de la inteligencia artificial. Soluciones que, según el Pontífice, solo pueden perseguirse a través de la «vocación de la diplomacia», capaz de fomentar «el diálogo con todos, incluso con aquellos interlocutores considerados más incómodos o que no se considerarían legítimos para negociar. Sólo así se podrán romper las cadenas del odio y de la venganza que aprisionan y desactivar los dispositivos del egoísmo humano, de la soberbia y del orgullo, que son la raíz de toda voluntad beligerante que destruye».

Dolor de los obispos dominicanos ante tragedia en Santo Domingo

Tras el colapso del techo en un famoso centro bailable de la capital del país, los obispos animan a rezar por los fallecidos y piden un esfuerzo a la población para colaborar en este contexto doloroso.

Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano – Vatican News

El martes 8 de abril de 2025, un trágico derrumbe en el techo de la popular discoteca “Jet Set” en Santo Domingo dejó más de 100 víctimas mortales, unos 250 heridos y decenas de desaparecidos. Ante este lamentable suceso, la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) expresa su solidaridad con los afectados y se une en oración por el eterno descanso de las almas de los fallecidos. En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, la CED pide a Dios que brinde consuelo a los familiares de las víctimas y ruega por la pronta recuperación de los heridos.

En este doloroso momento, el Episcopado exhorta a las autoridades y al personal de salud a seguir brindando la atención necesaria a los damnificados, conforme a sus competencias. Además, hace un llamado a la sociedad para que se una a los esfuerzos de los organismos de socorro, cediendo el paso a las ambulancias, donando sangre, compartiendo únicamente información oficial y orando por los afectados.

A pesar del profundo pesar por esta tragedia, los prelados recuerdan la importancia de “mantener viva la esperanza”, invitando a transformar la incertidumbre en una oportunidad para testimoniar el amor que surge de la fe. Asimismo, piden a Dios que inspire a las instituciones y propietarios responsables de la seguridad de las infraestructuras públicas y privadas, a garantizar la protección de todos quienes las utilizan.

En este panorama, el Secretario General de la Conferencia, Monseñor Faustino Burgos, presidió una santa misa por los perjudicados:

‘‘Ofrecemos esta Eucaristía por el eterno descanso de todas las personas que han fallecido, para que el Señor acoja sus almas en su regazo; también, por sus familiares, para que el Señor les de fortaleza; por los heridos, para que puedan recuperarse y por nuestras autoridades’’.

Por su parte, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, decretó duelo oficial para los días 8, 9 y 10 de abril. En el artículo 2 del decreto 194-25 establece que la bandera nacional deberá ondear a media asta en todos los recintos militares y edificios públicos del país. Asimismo, el mandatario acudió a las instalaciones del centro bailable y expresó que todos los recursos y las instituciones de emergencia del Gobierno están plenamente disponibles para salvar las vidas de las personas aún atrapadas en el lugar.

Krajewski: «El Papa me llamó para apoyar la misión en Ucrania»

En el estilo de Francisco, ayer el cardenal limosnero, que se encuentra en el país del este europeo para entregar las cuatro ambulancias donadas por el Papa, recibió por sorpresa una llamada suya. «Saludó y bendijo a todos, estaba de buen humor».

Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano – Vatican News

Una broma del Papa que demuestra una vez más cómo en un periodo de convalecencia no pierde el buen humor. Así lo cuenta en un mensaje a los medios vaticanos el cardenal Konrad Krajewski, que desde hace días se encuentra en Ucrania, adonde ha viajado por décima vez desde el inicio de la guerra. El limosnero recibió una llamada telefónica de Francisco al final de una ajetreada mañana en Zaporizhzhia, en la que distribuyó ayuda alimentaria, entregó medicinas y ambulancias donadas por el Papa.

Una llamada alentadora

Fue una llamada sorpresa del Santo Padre -dice el cardenal-. Quería saber cómo iba la misión en Ucrania. Me dijo que saludara a todos y me dio su bendición. Le contesté que hacía mucho frío y él, que está de buen humor, añadió: «Ya sabes cómo calentarte». Krajewski sonríe al contar la anécdota y añade que la llamada tuvo un impacto inmediato, alegrando los corazones de todos.

El calor de los ucranianos

A continuación, el cardenal se detiene en los compromisos que ha tenido, recordando la fila de pobres que esperaban desde las 5 de la mañana la distribución de víveres que comenzó unas cuatro horas más tarde, lo que demuestra las grandes dificultades que atraviesa la población local. Fue un encuentro muy significativo – añadió – en los ojos de esas personas vi esperanza, amor, y a pesar del frío estaban calurosamente agradecidos, esperan que este desastre termine pronto”. A continuación se reunió con los responsables sanitarios locales de Zaporizhzhia, que recibieron las ambulancias. «Les quitamos las placas del Vaticano, se quedaron asombrados de lo bien equipadas que estaban, y partieron hacia los lugares donde más se necesitan».

El don de medicamentos

El cardenal Krajewski también quiere destacar la gran contribución recibida de diversas estructuras en la colecta de medicamentos destinados a Ucrania. “Los medicamentos -explica- se recogieron principalmente en Nápoles, donde, además de la tradición del café suspendido, existe también la del medicamento suspendido en un centenar de farmacias. Una recolecta de unos doscientos mil euros. Aquí nos han dicho que los medicamentos son una gran ayuda”. Los medicamentos también fueron ofrecidos gratuitamente por la Farmacia Vaticana y por el Policlínico Gemelli, que donó medicamentos de primeros auxilios’. De un pequeño gesto nació una gran ola de generosidad y solidaridad para el martirizado pueblo ucraniano, que vive desde hace tres años un gran sufrimiento a causa de la guerra.

El diálogo interreligioso como palanca de cohesión social

Concluye este 9 de abril en la Universidad Pontificia Antonianum la Conferencia iniciada ayer bajo el título de «Horizontes comunes», organizada por el Centro internacional para el diálogo con el Centro europeo de líderes religiosos. En el debate está la necesidad de encontrar vías interreligiosas para la cohesión social y la justicia climática en Europa

Fausta Speranza – Ciudad del Vaticano – Vatican News

Fortalecer las «estructuras espirituales» de las sociedades en crisis en todas partes: es el objetivo que se desprende del Foro titulado «Horizontes comunes», organizado por el Centro internacional para el diálogo (Kaiciid) con el Centro europeo de líderes religiosos (Ecrl) los días 8 y 9 de abril en la Universidad Pontificia Antonianum. En particular, se debate sobre las «vías interreligiosas para la cohesión social y la justicia climática en Europa».

Disertación del cardenal Koovakad

«La cultura ecológica no significa ocuparse de cuestiones medioambientales, sino que es más bien una visión, un proyecto de desarrollo integral que se concibe para el bien común de todo el mundo», subrayó el cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el diálogo interreligioso, recordando en primer lugar la Encíclica Laudato si’ que el Papa Francisco presentó al mundo hace diez años.

Es una invitación – subrayó – a «concebir una comunidad humana más fraterna y capaz de afrontar las profundas interrelaciones de los mayores desafíos actuales: desigualdades crecientes, consumo insostenible de los recursos del planeta y conflictos. En este contexto, la Santa Sede y los creyentes – añadió – pueden contribuir ante todo a reafirmar y defender la dignidad inalienable de la persona humana y el valor de la educación».

Una nueva alianza en torno a los valores del humanismo

El rector del Antonianum, fray Agustín Hernández Vidales, reiteró la importancia de una «nueva alianza cultural en torno a los valores del humanismo», subrayando que la «Laudato si’ representa la herramienta hermenéutica esencial».

Habló además de «dignidad ontológica que debe convertirse en dignidad social», para contrarrestar el escenario al que asistimos de «fragmentación». Y los ámbitos en los que los líderes religiosos están más llamados a ser «fermento» de solidaridad y justicia son los del «conocimiento, la cultura, la responsabilidad». Por eso lanzó su invitación a concebir «una inteligencia integral».

El objetivo del Foro fue reiterado y respaldado por todos: crear redes de diálogo y cooperación cada vez más sólidas. Y según el secretario general de Kaiciid, el embajador Antonio Almeida-Riberio, «se necesitan ideas frescas para enfoques siempre nuevos, de modo que el diálogo no sea sobre palabras, sino sobre experiencias».

Las «estructuras espirituales» y la contribución social de los líderes religiosos

Fue Kiran Bali, magistrada del Reino Unido y líder de la Global Chair of the United Religions Initiative (Cátedra Global de la Iniciativa Religiones Unidas), quien sugirió el término «estructuras espirituales» para hablar de la posible contribución concreta de los líderes religiosos en las sociedades.

Kiran Bali abogó por considerar «las redes y puentes de diálogo entre religiones como el software ideal para las políticas sociales que pueden considerarse como el hardware de una sociedad».

Asimismo recordó que son las mujeres las primeras víctimas de las catástrofes medioambientales y afirmó que «el miedo a las consecuencias del cambio climático debe convertirse en una oportunidad para redescubrir los valores fundamentales».

Kari Mangrud Alvsvåg, presidenta de la Ecrl y obispa de la Iglesia protestante de Noruega, se detuvo en lo que calificó como «secularización agresiva» que se está produciendo en los países europeos y más allá de sus fronteras. Imaginando las funciones y tareas de los líderes religiosos, hizo un sentido llamamiento a «explorar y debatir sin cesar para enseñar a la gente a rezar y a defenderse de la manipulación», y recomendó a continuación «estar unidos en todo lo que une y empatizar».

«No siempre se puede ser optimista, teniendo en cuenta lo que nos rodea, pero – dijo – siempre se puede ser mujeres y hombres de esperanza».

El legado de San Francisco

El término crisis volvió a aparecer en el discurso del hermano Giuseppe Buffon, vicerrector y director del Centro de investigación del Antonianum, quien definió los contornos de «una crisis social que se expresa en nuevas formas de colonialismo e imperialismo, pero que es ante todo una crisis epistemológica, de sentido y de significado». Su llamamiento a debatir sobre las fuentes de energía sostenibles, y de modo particular sobre la «energía para la vida».

Además, hablando del redescubrimiento de los valores de la filosofía y la religión en Occidente, llamó la atención sobre un aspecto del legado de San Francisco: «Haber aclarado hace 800 años lo que es la fraternidad recordando la condición común ante la presencia de Dios: nullu omo ène dignu te mentovare».

Encuesta revela enfoques cristianos contrastantes sobre el ayuno cuaresmal

(ZENIT Noticias / Londres).- Una encuesta a más de 600 feligreses habituales ha revelado las diferencias entre los cristianos en su enfoque del ayuno como práctica espiritual.

La encuesta, realizada para la organización benéfica Green Christian, reveló que el ayuno durante la Cuaresma sigue siendo común. En general, poco más de la mitad de los feligreses habituales indicó haber ayunado de «tipos específicos de comida y/o bebida durante la Cuaresma». Es más frecuente entre los feligreses ortodoxos (85%) y católicos romanos (79%), común entre los feligreses de la Iglesia de Inglaterra (57%) y menos común entre los presbiterianos, metodistas, bautistas y feligreses de iglesias independientes (menos del 30% en cada caso).

Por el contrario, un análisis del ayuno de «todo tipo de alimento durante un período corto (por ejemplo 24 horas)», en cualquier época del año, reveló un panorama muy diferente. Aunque la proporción general de encuestados que participan en la práctica es prácticamente la misma, dicho ayuno es más frecuente entre los feligreses de las iglesias de mayoría negra (94%), las iglesias pentecostales (83%) y las nuevas iglesias (76%). Nuevamente, es menos común entre los presbiterianos, metodistas y bautistas (menos del 33% en cada caso).

El ayuno durante la Cuaresma es más común en los grupos de edad más jóvenes (61% de los que tienen entre 18 y 44 años, en comparación con el 43% de los mayores de 65 años). Un poco más de mujeres (55%) que hombres (46%) feligreses han ayunado durante la Cuaresma. Estas tendencias fueron similares para el ayuno de «todo alimento durante un período corto».

La encuesta encontró que la práctica de «abstenerse de carne los viernes» fue seguida por más de una quinta parte de los feligreses (22%). Tradicionalmente, reflejaba el ayuno durante la Cuaresma, siendo más común entre los feligreses ortodoxos (85%) y católicos romanos (53%), mucho menos en la Iglesia de Inglaterra (18%), y muy poco común entre los bautistas, presbiterianos, metodistas y también entre los feligreses de la Nueva Iglesia (menos del 5%).

Tim Cooper, profesor emérito de Diseño y Consumo Sostenible en la Universidad de Nottingham Trent, quien dirigió la investigación, comentó que las diferencias parecen reflejar una combinación de diversas tradiciones históricas, diferentes creencias teológicas y tendencias culturales: «El ayuno es un medio por el cual muchos cristianos integran las dimensiones espiritual y material de la vida. Si bien para algunos puede estar motivado en parte por el deseo de mejorar la salud, otros motivos pueden ser la preocupación por el consumo excesivo, en sus múltiples formas, o el deseo de ejercer la disciplina personal en una sociedad considerada por muchos como excesivamente liberal. En este sentido, representa una forma de contraculturalismo».

Cat Jenkins, responsable del Proyecto de Alimentación de Green Christian, añadió: «La Cuaresma es un período en el que los cristianos podemos reflexionar y abordar nuestra participación en un sistema alimentario insostenible, así como la necesidad de cuidar nuestro cuerpo. Su continua popularidad demuestra que, incluso en la sociedad actual, más secularizada, persisten importantes signos de la influencia de las tradiciones cristianas».

Green Christian  es una organización benéfica fundada en 1981 para ofrecer perspectivas sobre ecología y medio ambiente a personas e iglesias cristianas, así como perspectivas cristianas al movimiento ecologista. Ofrece recursos, campañas y eventos para ayudar a las personas a conectar los problemas ambientales con su fe.

La investigación se diseñó para comprender las prácticas alimentarias entre los cristianos y dentro de las iglesias. 605 encuestados que se describieron como cristianos completaron un cuestionario y habían asistido a un servicio religioso al menos una vez al mes, en promedio, durante el año anterior.

The post Encuesta revela enfoques cristianos contrastantes sobre el ayuno cuaresmal appeared first on ZENIT – Espanol.

Crece la persecución judía contra cristianos en Tierra Santa, según reveladora investigación

(ZENIT Noticias / Ciudad internacional de Jerusalén).- Jerusalén, ciudad venerada durante milenios como sagrada para tres grandes religiones, se encuentra ahora en el centro de una creciente crisis para una de sus comunidades religiosas más pequeñas. El informe anual publicado el lunes 31 de marzo de 2025 por el Centro Rossing para la Educación y el Diálogo presenta un panorama preocupante de los desafíos que enfrentan los cristianos en Israel y los Territorios Palestinos.

En 2024, se registraron un total de 111 incidentes contra cristianos, que abarcaron desde acoso verbal hasta agresiones físicas contra clérigos y vandalismo en iglesias y lugares sagrados. Treinta y cinco de estos ataques se dirigieron específicamente a propiedades religiosas, espacios sagrados convertidos en símbolos de vulnerabilidad. Si bien los líderes cristianos llevan tiempo advirtiendo sobre la creciente hostilidad, las cifras de este año muestran una tendencia que ya no es esporádica, sino sistémica.

¿Los perpetradores? En la mayoría de los casos identificados, jóvenes judíos ultraortodoxos asociados con grupos nacionalistas religiosos fueron los responsables de las agresiones. Si bien se trata de individuos, sus acciones son vistas por muchos como síntomas de un clima más amplio, uno en el que los cambios políticos han normalizado la intolerancia religiosa.

“El clima ha cambiado”, declaró un funcionario de la iglesia, quien habló bajo condición de anonimato. “Ya no se trata solo de extremistas individuales. Existe la sensación de que el Estado hace la vista gorda, o peor aún, marca la pauta”.

El Centro Rossing, una organización interreligiosa que dirige el Centro de Jerusalén para las Relaciones Judeo-Cristianas, enfatizó en su informe que la sensación de inseguridad entre los cristianos no es meramente anecdótica. Una encuesta incluida en el informe reveló que casi la mitad (48%) de los jóvenes cristianos menores de 30 años están considerando seriamente abandonar la región. Entre ellos, el 77% citó el aumento de la discriminación y la violencia como la razón principal.

Este éxodo silencioso es particularmente marcado en Jerusalén, donde la población cristiana es apenas una pequeña parte de lo que era antes. De los casi un millón de habitantes de la ciudad, 13.000 son cristianos: tan solo el 4% de la población árabe y una fracción del total. En contraste, la población judía sigue aumentando, impulsada en parte por la expansión de los asentamientos en Jerusalén Este, apoyada por el gobierno.

Ese crecimiento no es casual. El informe lo enmarca en una estrategia más amplia de «judaización», un término que ha cobrado cada vez más relevancia pública a medida que Israel acelera sus planes de construcción de más de 11.000 nuevas viviendas para colonos judíos en Jerusalén Este. Sumado a los cambios demográficos —como el auge de los judíos ortodoxos, que ahora representan el 29% de los residentes de la ciudad—, la trayectoria es clara.

Legalmente, estas políticas demográficas se ven reforzadas por la Ley Básica de 2018, que define a Israel como el Estado-nación del pueblo judío. Los críticos argumentan que esta ley ha erosionado los principios inclusivos previamente consagrados en la Ley Básica de 1992, titulada «Dignidad Humana y Libertad». Si bien la nueva ley tiene efectos prácticos limitados, su peso simbólico es significativo: consagra una jerarquía de identidad en una tierra marcada desde hace mucho tiempo por la coexistencia.

«No se trata solo de ataques a iglesias», afirmó un académico cristiano en Haifa. Se trata de un cambio fundamental en cómo se nos percibe: no como conciudadanos, sino como huéspedes tolerados.

Los cristianos en Tierra Santa se enfrentan a desafíos adicionales que van más allá de la discriminación religiosa. En regiones del norte como Galilea, el crimen organizado ha afectado gravemente a las comunidades árabes, con más de 230 asesinatos solo el año pasado. Aunque los cristianos no suelen participar en estas redes, a menudo se ven atrapados en el fuego cruzado, viviendo bajo la doble carga de la marginación y la violencia.

Las disputas por la propiedad complican aún más su situación. La Custodia de Tierra Santa, que supervisa muchos lugares religiosos cristianos, sigue envuelta en múltiples batallas legales con las autoridades municipales por impuestos, derechos territoriales y leyes de zonificación. Si bien las sinagogas y mezquitas suelen beneficiarse de exenciones fiscales más amplias, las instituciones cristianas, especialmente las escuelas y los albergues de peregrinación, luchan bajo la presión administrativa.

Esta superposición de problemas crea una tormenta perfecta de desilusión para una comunidad cuyas raíces se remontan a los primeros días de la fe. Con menos nacimientos, más emigración y crecientes presiones legales y sociales, algunos temen que la presencia cristiana en su tierra de origen se reduzca a un simple recuerdo.

Aun así, el informe no deja de ser esperanzador. El Centro Rossing continúa abogando por el entendimiento interreligioso y las reformas legales para proteger los derechos de las minorías. Y muchos cristianos mantienen su firme compromiso de quedarse, no solo por deber hacia su herencia, sino por fe en un futuro mejor.

“No desapareceremos”, declaró un sacerdote en la Ciudad Vieja de Jerusalén. “Pero necesitamos aliados. Necesitamos voces —judías, musulmanas e internacionales— que no permitan que nos olviden”.

En una ciudad donde cada piedra cuenta una historia, la pregunta ahora es qué tipo de historia contará Tierra Santa sobre sus hijos cristianos en las próximas décadas.

The post Crece la persecución judía contra cristianos en Tierra Santa, según reveladora investigación appeared first on ZENIT – Espanol.

Investigación arqueológica confirma lo que católicos ya veneraban: el lugar de la crucifixión de Jesús

(ZENIT Noticias / Jerusalén).- La Ciudad Vieja de Jerusalén no es ajena al silencio sagrado ni al escrutinio científico. Pero ahora, bajo las desgastadas piedras de la Iglesia del Santo Sepulcro —un lugar venerado durante siglos como el lugar de la crucifixión y sepultura de Jesucristo—, los arqueólogos están desenterrando algo más que polvo. Están descubriendo historias incrustadas en rocas y raíces, historias que podrían ofrecer una confirmación convincente de la tradición bíblica.

En una delicada excavación, un equipo dirigido por arqueólogos de la Universidad La Sapienza de Roma reanudó su paciente trabajo. Su misión: rastrear, capa por capa, los ecos tangibles de los acontecimientos descritos en los relatos evangélicos. El proyecto, iniciado en 2022 tras sortear un laberinto de permisos y negociaciones interreligiosas, ya está produciendo hallazgos significativos.

Entre los descubrimientos más notables se encuentra la evidencia botánica: fragmentos de una planta cultivada que datan precisamente de la primavera del año 33 d. C., la fecha tradicional de la muerte de Jesús. Este hallazgo, ubicado en la zona entre lo que la tradición cristiana considera el Calvario y la tumba cercana, coincide notablemente con el detalle del Evangelio de Juan: «En el lugar donde fue crucificado, había un huerto…» (Juan 19:41).

«No solo estamos leyendo las Escrituras. Nos adentramos en ellas», dijo la Dra. Francesca Romana Stasolla, arqueóloga principal del lugar. «Descubrir rastros botánicos de tierras cultivadas entre el lugar de la crucifixión y la tumba no es mera coincidencia. Es la arqueología hablando con fe».

Pero la excavación ha hecho más que confirmar detalles hortícolas. Ocultas bajo siglos de arquitectura devocional, los investigadores han descubierto tumbas de mármol dentro del recinto de la iglesia. Aunque se esperan más análisis, los primeros hallazgos sugieren un posible vínculo con José de Arimatea, la enigmática figura de los Evangelios, de quien se dice que donó su propia tumba para el entierro de Jesús.

“Estas tumbas no son reliquias al azar”, explicó Stasolla. “Parecen colocadas deliberadamente, coincidiendo con la época y el contexto cultural del entierro descrito en el Nuevo Testamento. Estamos realizando más estudios para comprender exactamente qué estamos viendo, pero las implicaciones son significativas”.

Gran parte de la atención se ha centrado en los materiales en sí: el mármol, el mortero, la composición geológica de las cámaras funerarias. Cada elemento se está sometiendo a rigurosas pruebas, con la esperanza de que las firmas químicas e isotópicas puedan rastrear su origen y confirmar su autenticidad. El proyecto, aunque aún está en desarrollo, ya está desafiando a quienes descartaron las afirmaciones históricas de la iglesia como meras leyendas.

“Siempre ha habido un debate entre la fe y la evidencia”, dijo Stasolla. “Pero aquí, estamos descubriendo que la fe dejó evidencia”.

Cabe destacar que la Iglesia del Santo Sepulcro nunca ha sido un simple monumento al pasado. Es un testigo vivo de siglos de oración, peregrinación y división. La excavación actual, una colaboración poco común entre arqueólogos y las tres principales denominaciones cristianas que supervisan el sitio —la Iglesia Ortodoxa Griega, la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica Romana—, marca un momento esperanzador de cooperación en un lugar a menudo marcado por la tensión.

“El verdadero tesoro que estamos descubriendo”, añadió Stasolla, “no se encuentra solo en el mármol o el mortero. Se encuentra en la humanidad de la fe. Estamos tocando las capas de devoción que construyeron esta iglesia y la sostuvieron a través de guerras, terremotos y siglos de culto. Es la historia de personas que expresaron su fe no solo con palabras, sino en piedra”.

Se espera que los hallazgos reaviven el interés por la historicidad de los relatos evangélicos, especialmente entre académicos y creyentes, fascinados desde hace tiempo por la pregunta de dónde termina la historia y dónde comienza el relato sagrado. Si bien muchos en el mundo académico han sospechado desde hace tiempo que la Iglesia del Santo Sepulcro fue el lugar auténtico de la muerte y resurrección de Cristo, la evidencia tangible a menudo ha sido esquiva, hasta ahora.

Mientras continúan las excavaciones en la nave norte de la iglesia, el equipo se mantiene cauteloso pero optimista. «Estamos desenterrando la historia lenta y respetuosamente», declaró un miembro del equipo de investigación. «Pero cada piedra, cada muestra, cada fragmento nos revela algo nuevo».

The post Investigación arqueológica confirma lo que católicos ya veneraban: el lugar de la crucifixión de Jesús appeared first on ZENIT – Espanol.