Inicio Blog Página 28

La Justicia no ve “vulnerabilidad” en las ex clarisas de Belorado

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción N.º 1 de Briviesca “ha notificado que no ha apreciado situación de vulnerabilidad”. Así lo sentencia el Arzobispado de Burgos en un comunicado en el que se aborda el proceso de desahucio abierto contra las ex clarisas del convento de Belorado.

Este dictamen es un revés para las ocho inquilinas cismáticas del monasterio que decidieron excomulgarse de la Iglesia católica, en tanto que allana el camino para que sean expulsadas del cenobio cuando está a punto de cumplirse un año del desafío que lanzaron a la Iglesia. Por ello desde el Arzobispado de Burgos consideran que esta valoración judicial sería de “especial relevancia”.

Servicios sociales

Lo cierto, es que un primer informe emitido a finales de enero de la trabajadora social del Centro de Acción Social de Briviesca, dependiente de la Diputación de Burgos, sí reconocía  “situación de vulnerabilidad social y/o económica” en las religiosas cismáticas.

Sin embargo, este estudio no es vinculante y la jueza habría valorado otros parámetros para concluir que no ve fragilidad en las consagradas cismáticas lideradas por la ex abadesa sor Isabel de la Trinidad.

Prejudicialidad

Otro elemento que también reforzaría un desahucio más o menos temprano es el hecho de que se considere que “la entidad religiosa Monasterio de Santa Clara de Belorado no ostenta la categoría de gran tenedor y ha desestimado la prejudicialidad y la vinculación de los procesos solicitadas por las exreligiosas”.

Con todo esto, en el comunicado. el equipo del arzobispo y comisario pontificio, Mario Iceta, reitera que el grupo de mujeres no son las propietarias del enclave burgalés por lo que deberían abandonarlo. Mientras tanto, el proceso avanza. El 13 de mayo es la fecha marcada para la vista previa de la demanda de desahucio, mientras que el 10 de junio tendría lugar la práctica del lanzamiento.

Falsedad de las acusaciones

En paralelo, el arzobispo Iceta comparecerá el próximo miércoles 7 de mayo ante el juzgado de Briviesca, en este caso para declarar por la denuncia presentada contra él por las ex clarisas que le acusaron de coacciones, revelación de secretos y administración desleal. Allí, según recoge el comunicado, ejercerá su derecho de defensa y expondrá “expondrá la falsedad de las acusaciones de que le atribuyen las exreligiosas”. Los argumentos que presentará sobre la mesa tendrán como base el hecho de que, como comisario pontificio está facultado tanto canónica como civilmente para ejercer como superior mayor, administrador y representante legal” de loes tres monasterios que pertenecen a la comunidad: Belorado, Derio y Orduña.

Entre los avales que presentará se encuentra el hecho de que haya podido ejercer como tal ante todas las administraciones públicas y las entidades bancarias en este año en el que ha tenido que responder a las deudas, multas y demás desembolsos de las ex monjas. Y no solo eso, Iceta también relatará las dificultades que ha encontrado para poder llevar a cabo esta función, puesto que las religiosas excomulgadas en ningún momento le han ofrecido una relación real de sus trabajadores, de sus ingresos y sus gastos.

A pesar del nuevo revés, las ex religiosas no reconsideran su postura. “Claramente ha merecido la pena. Hemos aguantado un año en contra de todas las elucubraciones y ha merecido la pena seguir adelante y luchar por la verdadera fe”, sostiene sor Israel  en el que defiende que van “a resistir hasta el final”.

Este es un artículo original de vidanuevadigital.com

Francisco y la esperanza frustrada

0

La muerte del Papa revela no solo el fin de un pontificado, sino el fracaso de una promesa: que la Iglesia podía cambiar sin resistencias internas.

Por Néstor Ojeda


Cuando el cardenal argentino fue elegido en 2013, muchos creyeron que la historia se aceleraba. Francisco no solo trajo un nombre nuevo, sino una manera distinta de habitar el poder. Había gestos que hablaban más que mil encíclicas: pagar su hotel, usar zapatos viejos, renunciar al trono dorado. Pero lo que comenzó como primavera, terminó en un lento invierno.

Durante más de una década, el Papa habló de misericordia, sinodalidad, periferias. Pero mientras miles lo escuchaban con admiración, una parte de la Iglesia lo escuchaba con desconfianza. Otros, con desprecio. Algunos, directamente con odio.

El problema no fue el mundo: fue la Iglesia.
No fue el escándalo externo, sino la apatía interna.
Francisco quiso una reforma espiritual, pastoral y estructural. Pero el peso del pasado, el ritualismo, la clericalización, y el miedo, le opusieron una resistencia sorda.

¿El resultado? Una esperanza que muchos abrazaron… y que fue lentamente aplastada por la indiferencia.


Francisco intentó abrir las ventanas. Y le cerraron las puertas.
Quiso escuchar al pueblo. Y lo acusaron de populista.
Insistió en que el Evangelio se juega en la calle, no en los mármoles. Y lo llamaron peligroso.

Quienes más deberían haberlo apoyado, fueron muchas veces quienes más lo aislaron. No los enemigos de fuera, sino los guardianes de un orden inmóvil, que aún hoy sueñan con una Iglesia que no escuche, que no camine, que no arriesgue.


La muerte del Papa no es solo el final de un hombre, sino el momento de preguntarnos:
¿Qué hicimos con su voz?
¿Qué haremos con su legado?

Porque si ahora volvemos atrás, como si nada hubiera pasado, no solo lo habremos traicionado a él: habremos traicionado el Evangelio que quiso vivir con radicalidad.

El Espíritu no rehace siglos: los atraviesa.

Desde el Vaticano, el cardenal Baltazar Porras alienta a la oración por la Iglesia y el próximo Papa

En comunión con los cardenales del mundo reunidos en Roma, el cardenal Baltazar Porras, arzobispo de Caracas, envió un saludo a los venezolanos desde el Vaticano, expresando el significado espiritual de estos días de discernimiento en la Iglesia Católica tras el fallecimiento del Papa Francisco.

El cardenal compartió sus palabras luego de participar en una de las congregaciones generales del Colegio Cardenalicio, preparatorias al próximo Cónclave. En su mensaje, señaló el clima fraterno y libre en el que se están desarrollando los encuentros entre los purpurados.

“Un saludo a todos los que viven en nuestra patria Venezuela. Salimos de la congregación general de esta mañana, que como siempre es muy rica, primero por ese clima sereno y de libertad con la que participan todos los que están ahí”, expresó.

Por un Papa que escuche el clamor de los pueblos

El cardenal Porras invitó a los creyentes a no dejarse llevar únicamente por la curiosidad mediática o el interés superficial que puede despertar el Cónclave, y a vivir este momento con recogimiento: “Lo más importante es ver cómo, desde el mundo entero, hay una expectativa que no es simple curiosidad, sino que para que nosotros, los creyentes, intensifiquemos nuestras oraciones en estos días”, señaló.

Recordando que la Iglesia atraviesa el novenario por la muerte del Papa Francisco, el purpurado pidió a los fieles rezar para que el próximo pontífice continúe el legado pastoral de cercanía y compromiso con los más débiles: “Pidamos porque el próximo Papa siga esa senda que marcó alguien nacido en nuestro propio continente… que en medio de las tribulaciones que viven nuestros pueblos, lo que se quiere es cercanía, apertura, y lucha constante por la paz, la justicia, la libertad, por el derecho de la vida, de los migrantes”, afirmó.

En su mensaje, el cardenal venezolano también resaltó la necesidad de que el nuevo sucesor de Pedro sea un pastor con la fortaleza espiritual para afrontar los grandes desafíos de la humanidad y de la Iglesia: “Que tenga esa fortaleza de acompañar sobre todo a los más débiles. Que sea una voz que clama en el desierto, orando por tantos males que existen ciertamente en el mundo”, dijo.

Una Iglesia guiada por el Espíritu Santo

El Cardenal Porras recordó que el Cónclave comenzará, si Dios lo permite, el próximo miércoles 7 de mayo en la Capilla Sixtina, con la participación de 130 cardenales electores. Invocó al Espíritu Santo para que ilumine a los purpurados en esta decisión trascendental.

“Oremos todos estos próximos días para que la luz del Espíritu Santo nos ilumine y nos dé el Papa que requiere no solo la Iglesia, sino el mundo de hoy. Que el Señor y la Virgen nos bendigan a todos”, concluyó.

La entrada Desde el Vaticano, el cardenal Baltazar Porras alienta a la oración por la Iglesia y el próximo Papa se publicó primero en ADN Celam.

Conversatorio destaca legado migratorio del Papa Francisco: acogida, justicia y cultura del encuentro

Este 30 de abril se realizó el conversatorio «El legado del magisterio del Papa Francisco sobre migrantes y refugiados», espacio que ayudó profundizar en las enseñanzas del Papa en esta materia, subrayando su llamado a la acogida, la justicia y la construcción de una cultura del encuentro. La iniciativa se organizó a propósito del reciente fallecimiento del Papa Francisco y su incansable defensa de la dignidad humana de las personas migrantes y refugiadas.

Fue un momento de reflexión moderado por Francisco Campos e impulsado por la Comisión de Formación y Reflexión de la Red Clamor, el Centro de Gestión del Conocimiento del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) y el Observatorio Socio-pastoral de Movilidad Humana de Mesoamérica (OSMECA). Durante las intervenciones, se hizo evidente cómo su magisterio ha dejado una huella profunda en la acción pastoral, en la formulación de políticas migratorias y en el compromiso social de la Iglesia.

Un llamado desde la cercanía eclesial

La apertura del conversatorio la hizo Elvy Monzant, secretario ejecutivo de la Red Clamor, quien expresó el dolor que se siente por la partida del Papa Francisco, definiéndolo como un padre cercano, defensor incansable de los migrantes y guía espiritual de quienes acompañan pastoralmente a los desplazados.

Destacó que los cuatro verbos legados por Francisco —acoger, proteger, promover e integrar— continuarán orientando el andar pastoral de la Iglesia en movilidad humana. Con esperanza, pidió que el próximo pontífice continúe en la línea de Francisco, impulsando una Iglesia solidaria, misionera y al servicio de los pobres.

Foto: Internet

Cinco claves del pensamiento de Francisco sobre migración

Monseñor Moisés Atisha Contreras, obispo de la diócesis de San Marcos de Arica y referente de la Red Clamor en Chile, fue el primer panelista en intervenir. Su exposición estuvo guiada por cinco claves para comprender el magisterio del Papa Francisco sobre migración, observando que esta preocupación estuvo presente desde el inicio de su pontificado, con la emblemática visita a Lampedusa, donde “la barca de Pedro se orientó hacia los migrantes”.

El prelado señaló como primer punto la urgencia de reconocer la dignidad de las personas migrantes. “No son cifras ni amenazas”, resaltó, “sino hijos e hijas de Dios con la misma dignidad que todos”. Igualmente, recordó que el Papa insistió en que todos, de alguna manera, somos migrantes en camino hacia un destino común. En segundo lugar, habló de la fuerza pastoral y política de los cuatro verbos ya mencionados, los cuales permiten construir integración social, cultural y económica.

El tercer eje de su reflexión abordó la migración como fenómeno global, vinculado a modelos de desarrollo injustos que expulsan a las personas de sus lugares de origen. Recordó que no se trata solo de movimientos entre países vecinos, sino de flujos desde zonas muy lejanas, lo cual exige respuestas integrales. Como cuarto elemento, puso énfasis en la propuesta de la cultura del encuentro como antídoto al miedo y la exclusión. Finalmente, subrayó que, si bien todas las personas tienen derecho a migrar, es aún más urgente garantizar el derecho a no migrar, es decir, a desarrollarse dignamente en su propia tierra.

Foto: Internet

Francisco, el pastor que caminó con los migrantes

Luego, expuso la hermana Leticia Gutiérrez, directora ejecutiva del Ministerio de Hospitalidad para Migrantes (MHM) de El Paso, quien describió al Papa Francisco como “el peregrino de la esperanza”, un pastor cercano al pueblo migrante. Destacó que su magisterio no fue solo discurso, sino una vivencia profunda y personal de la realidad de quienes migran. Para la religiosa, Francisco actualizó el legado de Escalabrini y Cabrini, visibilizando la migración como un fenómeno mundial.

Subrayó lo que significó el viaje del Papa Francsco a Lampedusa, apenas tres meses después de iniciado su pontificado, como gesto profético frente a la indiferencia. Allí, agregó, el Papa denunció el abandono de los migrantes e invitó a recuperar la compasión y la fraternidad como respuesta cristiana. “Nos pidió el don del llanto”.

La religiosa resaltó que Francisco eligió las fronteras —Lampedusa, Ciudad Juárez, Lesbos, Marsella— entre otros lugares, como escenarios para hacer oír su mensaje: “los migrantes no son números, son personas con rostro, historia y dignidad”. Su legado, señala interpela no solo a los gobiernos, sino también a la Iglesia y la sociedad entera, a acoger, proteger y humanizar la migración.


Foto: Internet

Una Iglesia comprometida con la migración y la justicia social

Otro de los que intervino fue el padre Gerardo Meneses Castro, sacerdote costarricense y director de OSMECA, quien se refirió a la carta pastoral «Lo vio, se acercó y lo cuidó», elaborada por las conferencias episcopales de Canadá, Estados Unidos, México y República Dominicana, como una respuesta del magisterio del Papa Francisco a la realidad migratoria.

Explicó que el magisterio de Francisco está impregnado de una profunda acción social, que se manifiesta en su llamado a estar cerca de los marginados, excluidos y oprimidos, con un énfasis especial en los migrantes. Expuso que la carta pastoral, a través de una lectura teológica y ética, busca recuperar la identidad de bautizados y el compromiso con la justicia social.

El sacerdote también resaltó la estructura de la carta, que sigue el método ver, juzgar y actuar, con el objetivo de ofrecer una visión eclesiológica iluminada por la enseñanza del Papa Francisco. El primer capítulo reflexiona sobre los «signos de los tiempos», que interpelan a la Iglesia, y el segundo, «Dios camina con su pueblo», profundiza en la iluminación teológica que guía la pastoral migratoria. Este enfoque resalta la importancia de una iglesia en salida, hospital de campaña, abierta a los que sufren, y comprometida con la misericordia, como modelo que propone el Papa Francisco.

Antes de concluir, el padre Gerardo inspirado en las enseñanzas de Evangelium Gaudium y Fratelli Tutti, destacó que ser cristiano implica una fe activa que nunca es cómoda ni individualista. Por lo que hizo un llamado al compromiso ético de la Iglesia y de todos los cristianos para caminar junto a los migrantes y desplazados.


Foto: Internet

Misericordia y periferias: la enseñanza del Papa Francisco

Cerró este espacio de reflexión el académico y teólogo mexicano, Gerardo Cruz González, girando su diálogo en torno a dos ejes claves en la enseñanza del Papa Francisco: la misericordia y la atención a las periferias. Destacó cómo el Papa, al recordar su origen familiar migrante y su herencia jesuita, vivió un compromiso profundo con los migrantes. Según Cruz, Francisco no solo pide ayuda y servicio a los más vulnerables, sino también una mirada de perdón y comprensión, principios que definieron la misericordia en su magisterio.

El académico también subrayó cómo la misericordia del Papa se expresó en su incansable apoyo a los migrantes y refugiados, reconociéndolos como sujetos de la misericordia divina. El Papa, más allá de la caridad, invitó siempre a evitar la cosificación de los migrantes y a ver en ellos la imagen de Cristo sufriente.

Finalmente, Cruz destacó la importancia de las periferias en la teología de Francisco, quienes representan los márgenes donde se revela la verdadera esencia de Dios. Observó, cómo el papa Francisco al visitar campos de refugiados como Moria o Lampedusa, recordaba que las periferias no son solo lugares geográficos, sino existenciales, donde la Iglesia debe estar presente con gestos concretos de solidaridad y acogida.

La entrada Conversatorio destaca legado migratorio del Papa Francisco: acogida, justicia y cultura del encuentro se publicó primero en ADN Celam.

El Colegio Cardenalicio llama a la oración universal ante la proximidad de la elección del Nuevo Pontífice

Al aproximarse la fecha del cónclave, que se celebrará el 7 de mayo, para elegir al nuevo Pontífice, tras la sede vacante, el Colegio de Cardenales de la Santa Sede, reunidos en Roma en las Congregaciones generales emitió un mensaje en el que exhorta al pueblo de Dios a unirse en oración.

En un comunicado presentado por la Santa Sede se destaca la necesidad de vivir este acontecimiento como «un momento de gracia y de discernimiento espiritual», en comunión con la voluntad de Dios. En él, los cardenales reconocen la magnitud de la tarea que les corresponde y expresan su necesidad de ser sostenidos por la oración de los fieles, considerándola “la verdadera fuerza que mantiene unida a la Iglesia como un solo cuerpo en Cristo” (cf. 1 Co 12,12).

La urgencia de los tiempos actuales nos impulsa a ser instrumentos humildes de la sabiduría y providencia de Dios”, apunta el mensaje. Además, pone énfasis en la docilidad al Espíritu Santo, recordando que “es Él quien guía a la Iglesia y que debe ser escuchado atentamente” (cf. Ap 3,6).

Finalmente, los cardenales invocan la intercesión de la Virgen María para que acompañe este proceso, fortaleciendo la súplica común del Pueblo de Dios por una elección guiada por la fe y la comunión eclesial.

Comunicado-Santa-Sede-Conclave

La entrada El Colegio Cardenalicio llama a la oración universal ante la proximidad de la elección del Nuevo Pontífice se publicó primero en ADN Celam.

Conoce a los papables: Matteo Maria Zuppi

Representante del continuismo con respecto al pontificado anterior en casi todos sus aspectos, aunque con un cariz más conciliador. Su línea eclesial está marcada por la pertenencia a la Comunidad de San Egidio, un movimiento centrado en la asistencia a los pobres y las gestiones de intermediación política internacional.

(InfoCatólica) De entre los papables, es el único romano de nacimiento, una circunstancia que, en otros tiempos, le habría proporcionado una ventaja considerable en el cónclave. Aunque su numerosa familia era de religiosidad tradicional, la formación de Zuppi tomó un rumbo distinto, en gran parte por la profunda influencia que supuso su pertenencia a la Comunidad de San Egidio. Según sus propias palabras, la educación que había recibido le parecía «obsoleta y moralista», hasta que «por fortuna», encontró San Egidio y descubrió en este grupo «otro Evangelio y otra Iglesia, la Iglesia de mis amigos y no la de los sacerdotes, la Iglesia de la oración espontánea en lugar del rosario. Todas estas cosas eran mucho más atractivas que una fe, también muy profunda, como la de mis padres, algo que sólo comprendí más tarde».

Su carrera eclesiástica ha estado marcada desde el principio por su pertenencia a ambientes influyentes de la Iglesia. Su padre, periodista, trabajaba en L’Osservatore Romano y su madre era sobrina del conocido cardenal Confalonieri. Zuppi fue vicario parroquial bajo Vincenzo Paglia y participó en los buenos oficios de San Egidio que contribuyeron al acuerdo de paz de Monambique. Cuando nombraron obispo a Paglia, Zuppi lo sustituyó como párroco y, seis años después, fue nombrado Capellán de su Santidad por Benedicto XVI. Otros seis años más tarde, fue nombrado obispo auxiliar de Roma, también por Benedicto XVI, y, tres años después, arzobispo de Bolonia por el Papa Francisco. Allí sucedió al cardenal Carlo Caffarra (uno de los cardenales de los dubia), según la costumbre del último pontificado de sustituir a los obispos más ortodoxos y tradicionales por otros de carácter marcadamente progresista. En 2019, el papa Francisco lo nombró cardenal, a pesar de su preferencia por no nombrar cardenales a los ocupantes de sedes importantes (como sucedió, por ejemplo, con Mons. Moraglia, arzobispo de Venecia o Mons. Gómez, arzobispo de Los Ángeles, ninguno de los cuales puede considerarse progresista). En 2022, el cardenal Zuppi se convirtió en Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

De entre los principales candidatos, sería el que más adecuadamente podría considerarse un «Francisco II» y, con toda probabilidad, tendría un pontificado en una línea similar al anterior. En general, las preocupaciones del cardenal Zuppi son las que suelen asociarse a los ámbitos eclesiales más progresistas. Ante todo, la misericordia, que, según él, «representa la actitud de la Iglesia posconciliar» (olvidando quizá que probablemente no haya habido ninguna espiritualidad más característica de la Iglesia de los siglos XVII a principios del XX que la del Sagrado Corazón, es decir la de la misericordia de Dios por excelencia). En línea con la Comunidad San Egidio, el cardenal habla preferentemente sobre la solidaridad, el diálogo interreligioso, la fraternidad, los emigrantes, la justicia social, la igualdad o el pluralismo y, como tantos otros, se subió gustosamente al carro de la sinodalidad. También celebró públicamente una oración interreligiosa con el Presidente del Centro Islámico de Bolonia y ha fomentado otros actos interreligiosos. En política, sus amistades están marcadamente escoradas hacia la izquierda y, siguiendo el ejemplo del Papa Francisco, ha elogiado públicamente a varios políticos progresistas (y abortistas). Asimismo, es amigo del fundador del Gran Oriente Democrático, una obediencia masónica, y celebró su matrimonio.

Como Presidente de la Conferencia Episcopal regional de Emilia-Romaña, dirigió la formulación de las directrices episcopales para aplicar Amoris laetitia, repitiendo que los divorciados en una nueva unión no tenían por qué permanecer en castidad, ya que a veces «la ausencia de actos conyugales» podría poner en peligro la nueva unión y el bien de los hijos (sin explicar, por supuesto, cómo podía haber actos «conyugales» entre dos personas que, ante Dios, no estaban casadas, ni por qué esa nueva unión contraria a la ley de Dios era un bien a proteger).

Sus opiniones sobre la eutanasia, los anticonceptivos, el aborto y otros temas morales son, cuando menos, ambiguas. Probablemente el punto más preocupante sea su cercanía con las «causas LGTBI». En ese sentido, ha defendido ante todo la inclusividad y prologó un famoso libro del P. James Martin, SJ, conocido por su defensa de la bondad de las relaciones entre personas del mismo sexo. También defendió ardientemente el documento Fiducia supplicans, que autorizaba las bendiciones a parejas del mismo sexo y, de hecho, se puede decir que se adelantó a él, porque había permitido una de estas bendiciones públicas más de un año antes en una iglesia de su diócesis.

La Comunidad de San Egidio se dedica a cuidar de los necesitados y a mediar en conflictos internacionales. Como corresponde a un buen sanegidiano, el cardenal Zuppi parece haber tenido bastante que ver con la continuación de los acuerdos secretos entre China y el Vaticano (ya en 2012, el cardenal Zen acusó a San Egidio de plegarse al comunismo de China). También fue el enviado especial del Papa Francisco para Rusia y Ucrania y en 2017 viajó en jet privado a Bayona, esa vez sin el aval del Vaticano, para estar presente en la entrega de armas de la banda terrorista ETA, un gesto que Mons. Munilla calificó como«intento de utilización de la Iglesia».

Al igual que el movimiento al que pertenece, es un decidido oponente de la pena de muerte. Otra gran influencia de San Egidio puede percibirse en su deseo de que los laicos participen siempre en las actividades de la Iglesia. En efecto, la Comunidad de San Egidio le enseñó a vivir su «ministerio en unión con los hermanos y hermanas laicos» y de una forma que no fuera «demasiado clerical», recordando que el Papa Francisco había dicho que el clericalismo era «una enfermedad».

Quizá por tener un carácter diferente que el último Pontífice o para diferenciarse de él, el cardenal Zuppi ha intentado mostrarse conciliador también con los que no comparten sus ideas, incluidos los clérigos y fieles más tradicionales e incluso ha celebrado la liturgia antigua en algunas ocasiones. Asimismo, tanto amigos como enemigos reconocen su inteligencia, su habilidad para tratar con todo tipo de personas y su capacidad de nadar y guardar la ropa. Esto hace pensar a muchos que, para bien o para mal, el hipotético Francisco II sería bastante más eficaz en sus medidas y cambios que su predecesor, cuyas decisiones eran a menudo impulsivas, erráticas y, por consiguiente, poco duraderas.

El gobierno español impide la inscripción automática de niños nacidos por gestación subrogada

Desde el 1 de mayo, los menores nacidos mediante gestación subrogada fuera del país ya no podrán ser inscritos directamente en el Registro Civil español. La nueva normativa exige acreditar el vínculo biológico o tramitar una adopción, eliminando así las fórmulas que permitían validar este tipo de nacimientos de forma automática.

(InfoCatólica) El Gobierno social-comunista de Pedro Sánchez ha implantado una nueva instrucción que impide la inscripción automática en el Registro Civil de menores nacidos por gestación subrogada en el extranjero. Esta medida refuerza la ley en España, donde esta práctica está prohibida, y responde a la necesidad de evitar su reconocimiento a través de procedimientos internacionales.

A partir de ahora, solo se permitirá la inscripción si se demuestra un vínculo biológico entre el progenitor español y el menor, o si se formaliza una adopción conforme a la legislación vigente. Quedan así anuladas las vías utilizadas hasta la fecha, como las resoluciones judiciales extranjeras o los certificados médicos expedidos en otros países.

Se paralizan todos los expedientes en curso

La medida afecta también a los consulados, donde ya no podrá tramitarse este tipo de inscripciones, y se ordena la paralización inmediata de todos los expedientes en curso relacionados con nacimientos por gestación subrogada.

Con esta decisión, el Ejecutivo busca cerrar el paso a quienes recurren a esta vía en el extranjero para después obtener el reconocimiento legal del menor en España. El objetivo es evitar el uso de atajos jurídicos que contradigan el marco legal nacional y los principios que lo sustentan.

En los últimos años, el número de menores inscritos en España tras haber nacido mediante gestación subrogada fuera del país ha aumentado de forma considerable, generando un debate jurídico y ético.

Del Vaticano II al Sínodo de la Sinodalidad, Iglesia que aprende a caminar junta

La revista Christus, de los Jesuitas de México, publica un análisis oportuno sobre el proceso de transformación eclesial que une el legado del Concilio Vaticano II con la experiencia actual del Sínodo de la Sinodalidad convocado por el Papa Francisco. El artículo, escrito por el sacerdote Sebastián Mier Gay SJ, plantea una lectura teológica, pastoral y espiritual de este camino eclesial.

En su texto titulado “Del Concilio Vaticano II al Sínodo de la Sinodalidad”, Mier señala que estamos ante un cambio de época, no solo de estructuras, sino de mentalidad y espiritualidad en la vida de la Iglesia.

Remarca cómo el Papa Francisco no parte de cero, sino que retoma el impulso renovador del Concilio y lo lleva más allá, proponiendo una Iglesia donde todos sus miembros —y no solo el clero— participan activamente en el discernimiento y la misión.

¿Por qué la sinodalidad es un elemento central del ser Iglesia?

El autor ofrece claves para entender por qué la sinodalidad es hoy un elemento central del ser Iglesia: “No se trata de una moda pasajera ni de un cambio cosmético, sino de una conversión eclesial profunda”, afirma. A través de referencias bíblicas, documentos magisteriales y experiencias eclesiales concretas, el artículo invita a releer la historia reciente de la Iglesia a la luz de este proceso que quiere poner en el centro la escucha del Espíritu y del pueblo de Dios.

Además, Mier ofrece una mirada crítica y esperanzada sobre los desafíos que enfrenta este proceso, como el clericalismo, la resistencia al cambio y la tentación del inmovilismo institucional. Frente a eso, propone avanzar con valentía, humildad y apertura, sabiendo que “una Iglesia sinodal es una Iglesia en discernimiento constante”.

Para quienes desean comprender más profundamente el horizonte espiritual, pastoral y profético del Sínodo de la Sinodalidad, el artículo completo está disponible en la revista Christus y puede leerse a través del siguiente enlace:
👉 https://christus.jesuitasmexico.org/del-conciliio-vaticano-ii-al-sinodo-de-la-sinodalidad

The post Del Vaticano II al Sínodo de la Sinodalidad, Iglesia que aprende a caminar junta appeared first on Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad.

El Sínodo en tiempos de Francisco: Iglesia que camina unida hacia su renovación

El Sínodo de los Obispos, creado en 1965 por el Papa Pablo VI a través del Motu Proprio Apostolica Sollicitudo, ha sido un órgano consultivo para la Iglesia universal, concebido como un “esfuerzo para adaptar los métodos de apostolado a las múltiples necesidades de nuestro tiempo y a las nuevas condiciones de la sociedad”. Con el paso de los años, esta estructura ha evolucionado significativamente, pero fue bajo el pontificado del Papa Francisco donde ha alcanzado una profundidad inédita, consolidándose como una herramienta pastoral transformadora y participativa.

Como bien recuerda la periodista Paola Calderón, en un artículo publicado por ADN Celam, la historia sinodal no ha sido estática: “Como toda institución humana, con el paso del tiempo podrá ser perfeccionada”, decía ya Pablo VI, dejando abierta la puerta a un desarrollo progresivo. El Papa Francisco tomó en serio esta premisa y la llevó a un nuevo nivel, reconfigurando el Sínodo como un proceso espiritual de escucha, discernimiento y decisión compartida.

La evolución del Sínodo con Francisco

Desde los primeros años de su pontificado, el Pontífice dio señales claras de que su mirada sobre la sinodalidad sería transformadora. En octubre de 2013 convocó la Asamblea General Extraordinaria del Sínodo sobre los desafíos pastorales de la familia. Este evento marcó un antes y un después al introducir una metodología sinodal en dos etapas: escuchar, reflexionar y proponer.

La Asamblea Ordinaria de 2015 continuó este camino bajo el lema “la vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.

En 2018, la XV Asamblea General Ordinaria abordó el tema de los jóvenes y el discernimiento vocacional. Allí se reconoció que muchos jóvenes han abandonado la Iglesia “porque no han encontrado en ella santidad, sino mediocridad, presunción, división y corrupción”. Ante esta realidad, el Papa afirmó: “El bálsamo de la santidad generada por la vida buena de tantos jóvenes, puede curar las heridas de la Iglesia y del mundo”, recordando que “Dios nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada o licuada”.

El Sínodo para la Amazonía: un clamor profético

Uno de los momentos más significativos de este proceso renovador fue el Sínodo Especial para la Amazonía en 2019. El Papa Francisco abrió este camino durante su visita a Puerto Maldonado, Perú, donde escuchó directamente a los pueblos originarios. Este proceso fue seguido por una encuesta a 68 mil personas, lo que derivó en un documento de trabajo de 100 páginas.

Según destaca Calderón, este Sínodo “puso de manifiesto el clamor de los pobres y a través de ellos, planteó un horizonte ecológico que interpela a todo el mundo desde el contexto eclesial”. Aunque los medios se enfocaron en debates secundarios como el diaconado femenino o la ordenación de hombres casados, el corazón del Sínodo fue la denuncia profética contra los modelos extractivistas que oprimen a los pueblos de la Amazonía.

El Sínodo de la Sinodalidad: la mayor apuesta de Francisco

En 2021, el Papa lanzó el proceso del Sínodo de la Sinodalidad, posiblemente el más ambicioso de su pontificado. Con él se quiere repensar el modo de ser Iglesia: más participativa, más corresponsable, más horizontal.

El proceso se desarrolló en fases: primero la fase diocesana, luego la continental y finalmente las sesiones presenciales en Roma en 2023 y 2024. En palabras del Papa: “El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”. “Asistieron más de 250 personas entre obispos, religiosos, religiosas, laicos, expertos y mujeres de los cinco continentes”.

En 2022, el Papa Francisco decidió extender el proceso sinodal hasta 2024, convencido de que “para que los frutos lleguen a plena maduración es necesario no tener prisa”. Así, el Papa reafirmó que la sinodalidad es una “dimensión constitutiva de la Iglesia”.

“El llamado a vivir la sinodalidad persiste”

La nota de Calderón remarca que “tras la segunda sesión presencial, queda la fase de mayor importancia: la implementación en las Iglesias locales”. Una de las novedades más impactantes fue que el Documento Final del Sínodo, una vez votado, fue adoptado directamente por el Papa como parte de su magisterio.

A diferencia de otros sínodos, no se emitió una exhortación postsinodal, lo que subraya la fuerza y centralidad de este proceso en la visión pastoral de Francisco.

“El llamado a vivir la sinodalidad persiste”, señala Calderón, y con razón. El Papa ha dejado claro que esta es la dirección a seguir: una Iglesia pueblo de Dios, corresponsable, misionera, y en salida. En ella todos tienen voz y responsabilidad: pastores, laicos, religiosos, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas.

Superar el clericalismo, cultivar la escucha, discernir en comunidad, son ahora tareas impostergables. El Sínodo no es el final, es el comienzo de un nuevo modo de ser Iglesia. Y como bien señala la autora del artículo original: “Estamos invitados a construir esa Iglesia pueblo de Dios, aportar para derrumbar los muros del clericalismo y lograr que en efecto sea misionera, en salida y constitutivamente sinodal”.

The post El Sínodo en tiempos de Francisco: Iglesia que camina unida hacia su renovación appeared first on Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad.

Hna. Liliana Franco: “Estamos llamados a contribuir a la configuración de una Iglesia más sinodal”

En un contexto en el que se vive la Pascua del Papa Francisco y el horizonte de transición que se abre ante su partida, el Observatorio Latinoamericano de Sinodalidad conversó con la Hermana Liliana Franco Echeverri, odn, presidenta de la Conferencia Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR). Su testimonio, arraigado en la espiritualidad latinoamericana y en la experiencia de una Iglesia en salida, ofrece claves de discernimiento, esperanza y compromiso ante los desafíos del presente.

A lo largo de esta entrevista, la Hermana Liliana compartió todo aquello que dejó el Papa Francisco y una lectura profética de lo que implica seguir caminando sinodalmente más allá de su figura.

Su reflexión es una invitación a la audacia evangélica, a la mística del “nosotros” y a una vida consagrada que, desde las periferias y con ternura y coraje, continúe siendo signo fecundo del Reino en medio de la historia. ¿Cómo interpretar este momento desde la fe? ¿Qué desafíos y oportunidades emergen para la vida religiosa en esta nueva etapa? ¿Qué nos dice hoy el Espíritu? Las respuestas de la Hermana Liliana son una brújula para continuar “caminando juntos”.

Sentir con la Iglesia

Pregunta: Hermana Liliana, con la partida del Papa Francisco, ¿qué sentimiento prevalece hoy en su corazón como consagrada y como parte del Pueblo de Dios en América Latina y el Caribe?

Respuesta: Estos días han sido una posibilidad de orar agradeciendo la vida del Papa Francisco.  A mí personalmente me marco la vida, su magisterio me condujo a “sentir con la Iglesia” de una manera nueva.  Pero, sobre todo, me devolvió la certeza de lo fundamental: poner la mirada en Jesús para aprender su modo y desear un corazón semejante al suyo.  Agradecimiento por el Papa que apasionado por el Reino, se situó sin dicotomía entre fe y vida.

Un legado fecundo

P.: ¿Cómo percibe usted el legado espiritual y eclesial del Papa Francisco para la vida consagrada y para los pueblos de nuestra región?

R.: Su legado es fecundo: Nos hereda la pasión por la “alegría del Evangelio”, la experiencia vital de que la Buena Noticia produce gozo y humaniza.  Nos pone de cara al amor que se traduce en gestos, en detalles, en opciones concretas.  Nos vuelca la mirada a Jesús y desde Él a un compromiso real con la construcción del Reino, con el desarrollo humano integral.

Su legado nos interpela en nuestras inercias, nos desacomoda y nos plantea necesarias preguntas en torno a la ecología integral, la amistad social, el compromiso con los más empobrecidos de la historia, la paz, el urgente profetismo social.

El Papa hizo suya la vivencia, la experiencia y la profundidad teológica de este territorio.  Su cristología con amplio matiz neumatológico, es también la nuestra, la que heredamos de quienes con sudor y sangre nos enseñaron que no hay auténtica pasión por Jesús, sin pasión por la humanidad y que es desde abajo, desde las periferias desde donde acontece el Reino.

“Somos los centinelas vigilantes”

P.: ¿Qué mensaje cree usted que deja Francisco a los consagrados y consagradas del mundo al final de su pontificado?

R.: El Papa era un “consagrado” y por eso sabía bien que nuestra vocación se configura en el trinomio mística, misión y profecía.  Por eso nos invitó siempre a la profundidad del encuentro con Jesús, a poner el corazón en Él, a no fragmentarnos en superficialidad y consumismo; a vivir desde la disponibilidad que nos ubica en salida, en estado permanente de misión.  

Nos propuso la osadía de situarnos siempre en el lugar de la escucha, único desde el cual, podremos sopesar, comprender y asumir los desafíos sociales, culturales, ecológicos que este momento histórico le plantea a la Iglesia y que supondrán desarrollar una actitud dialógica, apostar por nuevas relacionalidades y situarnos en camino, con otros desde la experiencia de que sólo el diálogo nos hace crecer.

Nos recordó que estamos llamados a contribuir a la configuración de una Iglesia más sinodal y que en ella, somos los centinelas vigilantes de las llamadas del Espíritu.

Una Iglesia sinodal donde el protagonista es el Espíritu

P.: Francisco impulsó una Iglesia sinodal, en salida, dialogante. ¿Cree usted que el proceso sinodal iniciado con tanta fuerza bajo su liderazgo podrá sostenerse más allá de su figura? 

R.: Claro que sí.  Si algo nos enseñó el Papa Francisco, es que el protagonista del proceso sinodal es el Espíritu.  Esto no tiene reversa, porque se trata simplemente de la identidad de la Iglesia. La Comisión teológica Pontificia, nos ha dicho que “el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia en el tercer milenio”.

La sinodalidad, tal y como la impulsó el Papa Francisco, nos lanza a trascender todo individualismo, nos sitúa en el lugar de lo común, favoreciendo la escucha y posibilitando la expresión de lo diverso.  El Espíritu de Dios sigue aconteciendo y hablando a la Iglesia y hoy, en esta pascua de Francisco, clama invitándonos a “caminar juntos”.  Este cambio de paradigma, este paso de una Iglesia clerical, a una Iglesia más sinodal, exigirá escucha y conversión, situarnos en plural y desarrollar la mística del nosotros.  No podemos perder la memoria.  Hay una pasión avivada que no podemos acallar.

Traspasar prejuicios

P.: ¿Qué desafíos y oportunidades vislumbra usted en esta nueva etapa sin Francisco al frente, para no perder el horizonte de una Iglesia sinodal? 

R.: Desafíos y oportunidades: Explicitar con nuestra vida, en condición de testigos la palabra que encarna los valores del Evangelio.  Trascender los textos y vivir la vida en clave de actitudes y opciones que den cuenta de nuestra adhesión a Jesús y a su proyecto: El Reino.

Generar dinámicas relacionales en las que las diferencias puedan convivir complementándose, integrándose, generando riqueza y posibilidad, comunión en miras al bien común.

Abrirnos a una dimensión más universal, que nos hace aptos para traspasar prejuicios, superar barreras históricas o culturales e intereses mezquinos.

Disponernos para la escucha que conduce a la conversión, reconocer que, discerniendo el querer de Dios, atentos a Jesús y haciendo lo que Él dice, lo mejor está por llegar.

Una Iglesia que fiel al legado de Jesús

P.: ¿Qué le diría hoy a quienes sienten temor o incertidumbre por la continuidad del camino sinodal sin el Papa Francisco?

R.: Yo creo en la “comunión de los santos”.  Es decir que siento fuerte y vivo el espíritu y el legado del Papa Francisco.  La verdad me parece que este no es momento para pesimismos y escepticismos y mucho menos para cábalas teñidas de fatalidad. La experiencia de que somos Pueblo de Dios debe llevarnos a seguir empeñados en consolidar una Iglesia que fiel al legado de Jesús, animada por los valores del Evangelio y atenta a los clamores de la realidad se renueva para vivir en autenticidad.

Les recordaría que el Papa, como Jesús, nos motivó a no tener miedo y a no permitir que nos roben la alegría y la esperanza.  Los animaría a no claudicar.

Nuevo Horizonte Inspirador de la Vida Religiosa del Continente

P.: ¿Qué papel cree usted que está llamada a jugar la vida consagrada en la construcción de una Iglesia sinodal, especialmente en este tiempo de transición eclesial? 

R.: Estamos a las puertas de iniciar la Asamblea Electiva de la CLAR, un momento precioso de encuentro y discernimiento, en el que se elegirá la nueva Presidencia de la CLAR, pero, sobre todo, se discernirá el nuevo Horizonte Inspirador de la Vida Religiosa del Continente, ese icono bíblico que será inspiración para responder con “ternura y coraje” a los desafíos sociales y eclesiales de este momento histórico.

Y hoy, más que nunca la Vida Religiosa esta llamada a reconocer que la realidad es compleja y nos exige ubicarnos en contexto desde una mirada creyente y esperanzada, leer los hechos desde una actitud crítica y un empeño constructivo, discernir el paso de Dios por la historia y escuchar su querer, volcarnos a las fronteras, situarnos en misión con actitud profética.

El Papa Francisco en el Documento final del Sínodo expresó: “La Vida Consagrada está llamada a interpelar a la Iglesia y a la sociedad con su voz profética… Hoy, muchas comunidades de Vida Consagrada son un laboratorio de interculturalidad que constituye una profecía para la Iglesia y el mundo”.  Esta es nuestra misión.   No hay otra.

La Vida Religiosa es signo de esperanza

P.: ¿Qué testamento espiritual deja él a las religiosas y religiosos del mundo?

R.: El Papa nos invitó a acoger la gracia de tener un carisma y de estar adheridos a un proyecto. Propuso que nos situáramos con la osadía de nuestros Fundadores, desde la parresia que da el Espíritu y dispuestos a hacer posible algo nuevo, distinto, vital. Nos animó a romper con tradiciones y esquemas anquilosados por el peso de la costumbre.  Nos propuso actualizar el compromiso, renovar las opciones, unirnos para que con la mirada puesta en Jesús y a la escucha de su Palabra, pudiéramos empeñarnos en romper la noche.

Esta historia, la nuestra, la de la Vida Religiosa del Continente está tejida de rostros.  Los rostros de tantos hombres y mujeres que a veces, incluso con cuotas de sudor y de sangre, de profetismo, de mística y de martirio le han dado expresión a una vida Religiosa, que, aunque a veces ha claudicado acorralada en el miedo, la parálisis o el escepticismo, no para de preguntarse, también en época de incertidumbre, por el más de la entrega, de la renovación que trae fecundidad.

La Vida Religiosa frágil, en las periferias, en las fronteras, en los contextos en los que se hace más árido el anuncio, será siempre signo de esperanza…Será profética y por lo tanto buena noticia para los excluidos de la historia.  Somos herederos de un patrimonio que constituye nuestro ser y del cual somos responsables. Tenemos que ser pioneros en una historia, la nuestra, que se estrena cada día y nos necesita centrados en lo fundamental, capaces de hacer camino con otros, en compañía; osados y creativos para las preguntas y las respuestas.

Estamos en estado de esperanza, porque nos habita el Dios de los pequeños, de los humildes… el Dios que le da a toda forma de vida, aires de fecundidad, de Resurrección.

Podría interesarte: El pensamiento de Francisco sobre la sinodalidad: una Iglesia que escucha, discierne y camina unida

Suscríbete a nuestro canal de Whatsapp: https://whatsapp.com/channel/0029VazM21X6WaKvBlZ91E47

Descarga el último cuaderno de estudio 007: Cuaderno de estudio 007

The post Hna. Liliana Franco: “Estamos llamados a contribuir a la configuración de una Iglesia más sinodal” appeared first on Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad.